jueves, 1 de junio de 2023

Crítica: QUIZÁS MAÑANA


Duda o probabilidad

Esta es una versión muy bien adaptada por Larisa Landívar, de la película peruana homónima. En esta obra teatral conocemos la historia de Natalia y Juan Carlos, dos jóvenes que coinciden en una banca de algún parque. A partir de este suceso, ambos experimentan una serie de acontecimientos que les generan cuestionamientos y reflexiones alrededor de las decisiones que ha tomado cada uno de ellos en sus vidas, del pasado, el presente que cargan y un posible futuro. Sin conclusión alguna. Siendo así un viaje de dos personajes que nos regala un final abierto. Una duda que se arrastrará con el tiempo o un horizonte lleno de probabilidades.

Los recursos escénicos como iluminación, escenografía y sonido son mínimos y bien utilizados; sin embargo, podrían haber acompañado y compuesto las entradas y salidas en relación al trascurso del tiempo, no solo del espacio en el que ocurren los hechos. Por otro lado, los actores son activos y están en el presente, lo cual les permite lograr una labor certera. El estado de juego y escucha de ambos es compatible, eso nos permite a los espectadores poder viajar con ellos y vivenciar durante todo el trascurso aquello que les va ocurriendo a los personajes.

Aun así, Luisa María Tafur en un principio fuerza la acción, lo que le hace caer en una breve exageración causando una percepción incómoda, pues no se tiene claro de dónde viene, ni quién es, ni para qué está ahí. Sobre todo, algunos gritos o el comportamiento en sí, parece no tener sentido. O tal vez, Luis Jesús se encuentra ensimismado dejando de lado a su compañera en escena y por ello, caen incluso en la descoordinación de movimientos en relación al objeto que usaban y el sonido extradiegético que componía la dimensión de llamadas. En ese sentido, este sonido, quizá podría haber sido diegético, dándole mayor valor y credibilidad a la acción. No obstante, con el pasar del tiempo, cobra sentido el porqué de todo lo anterior mencionado. Quizá, esa percepción de incongruencia podría ajustarse si lo que realizan los actores fuera en relación a un para qué. ¿Para qué se comporta así Natalia? Y no solo entrar actuando la condición dada del personaje. Porque, en los primeros diez minutos, lo que hacen los actores no queda del todo claro. Pero pasado ese tiempo, ambos encajan como dos piezas perfectas para regalarnos la historia de Quizás mañana.

Conny Betzabé

1° de junio de 2023

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