Un crimen organizado: tú eliges el delito, ellos lo actúan
Un domingo cualquiera por la noche en Lince puede convertirse en el preámbulo perfecto para un espectáculo que, sin esperarlo, provocó ruidosas y genuinas risas entre un público que quizás no esperaba divertirse tanto y no era consciente de la gran capacidad de improvisación que tiene el elenco Máster de Teatro del Juego, conformado por Andrew Taype Chávez, Jonathan Suescún, Mila Delgado, Vanessa Becerra y René Ynquillay.
BOR1S es una propuesta de improvisación en la que un miembro del público elegido al azar es quien escoge el crimen y lugar de los hechos; asimismo, a todos los asistentes se nos pide adivinar apenas entramos a la sala quién creemos que es el culpable, lo cual nos adelanta el dinamismo que obra que estamos por ver y el interés que hay por involucrar al espectador en el proceso de creación; algo poco usual en el teatro contemporáneo, y precisamente es ahí donde reside lo interesante de este concepto. Cada noche, cada presentación es única, con su propia chispa, los actores deben enfrentarse a los problemas técnicos que puedan presentarse en el momento, como una canción puesta antes de tiempo o problemas con la luz, con una agilidad y temple que requiere de mucha preparación.
En una hora o un poco más, el elenco se las ingenia de la mejor manera para entretener al público; desde un determinado sitio se los puede ver detrás de escena discutiendo sobre las posibles futuras acciones, lo cual no hace más que solo reforzar la idea de la ardua preparación.
Con una escenografía sumamente modesta: una mesa y una silla, los improvisadores empiezan a hacer uso de su imaginación para poner nuevos elementos en la historia y, con ellos, nos invitan a nosotros a hacer lo mismo, devolviéndonos o recordándonos la habilidad de jugar, de volver a crear en colectivo. Todos los actores demostraron una gran química, se leían fácilmente en el escenario, se complementaban y nosotros, desde nuestras sillas, vivíamos cada instante de la historia y participábamos de sus dinámicas.
Teatro del juego, tal como su nombre lo indica, nos devuelve a esa etapa en la que nos gustaba jugar e inventar historias con nuestro grupo de amigos o incluso con desconocidos, nos hace despejarnos, aunque sea por un rato, de la realidad y la rutina con improvisaciones de gran calidad.
Barbara Rios
2 de agosto de 2026
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