El vértigo digital llevado a las tablas
¿Alguna vez te preguntaste cómo se sentiría una persona luego de pasar mucho tiempo con el celular? Eso es lo que nos muestra Abrumadora y Sobre-Estimulante, una obra teatral unipersonal e interactiva escrita, dirigida e investigada por Vian L. King e interpretada por Sebastián Ramos.
Para poder hablar de la dirección es necesario mencionar que Vian L. King parte de una premisa arriesgada y sumamente atenta a las dinámicas contemporáneas: replicar físicamente la fatiga por el consumo compulsivo de pantallas. Su mayor acierto ha sido el de no tomar la vía convencional de la narrativa lineal, sino en estructurar el espacio como un flujo incesante de estímulos donde la atención del espectador se disputa segundo a segundo.
No obstante, por momentos da la impresión de que el director se sobrepasó con la saturación visual. Al intentar criticar la dispersión del tiempo y la falta de atención, la obra termina cayendo en su propio juego exigiendo un esfuerzo que resulta agotador para el espectador y bordeando el exceso sensorial.
Debido a que es un unipersonal, Ramos tiene que lidiar contra decenas de estímulos externos, por lo que cuenta con una gran responsabilidad interpretativa: a lo largo de la obra demuestra una resistencia física y un compromiso escénico encomiable, logrando encarnar la ansiedad, el automatismo y el vértigo de un usuario atrapado en el bucle digital. Asimismo, puedo decir que Ramos sabe sostener la tensión corporal con solvencia, aunque se echan en falta mayores matices de pausa e introspección que humanicen el vacío detrás del meme y la tendencia.
Debo reconocer que la producción se lució muchísimo en esta obra: si bien es un montaje simple, el despliegue técnico es el músculo principal del montaje. El uso de una gran cantidad de videos, recursos de videomapping, proyecciones en múltiples superficies y un diseño lumínico e intensivo operan no como meros adornos, sino como verdaderos coprotagonistas y agentes activos de la escena.
De la misma manera, la composición sonora de Marcelo Mellado funciona como un engranaje milimétrico que ahoga y acorrala al espectador. Creo que, en suma, es una producción ambiciosa que logra su cometido operativo y estético.
Finalmente, debo decir que Abrumadora y Sobre-Estimulante es un espejo incómodo y lúcido de nuestra cotidianidad hiperconectada. Esta propuesta desafía la monotonía de la cartelera limeña y, aunque a veces se enrede en un exceso de artificios que le resta peso dramático, acierta al plantear una urgencia incómoda: cómo nos estamos consumiendo la vida a través de la pantalla del celular.
Javier Bendezú
8 de octubre de 2026








