miércoles, 31 de enero de 2024

Crítica: EL SANTO PREPUCIO y SEXO EN GRUPO


Risas en trasnoche

De acuerdo al Ministerio de Transportes y Comunicaciones, el horario familiar, conocido también como el horario de protección al menor, es “una franja horaria que busca proteger a los niños y adolescentes de contenidos inapropiados en la radio y la televisión de señal abierta, que durante las 6 a. m. y las 10 p. m., según el artículo 40 de la Ley de Radio y Televisión, la programación debe evitar los contenidos violentos, obscenos u otros que puedan afectar los valores inherentes de los niños, adolescentes y la familia”. En el caso del horario trasnoche para espectáculos teatrales, si bien escapan evidentemente de la mencionada norma, puede intuirse que sus contenidos estarían orientados a un público exclusivamente adulto y con una mayor capacidad de riesgo en sus temáticas. En ese sentido, desde las 10:30 p. m. se pueden disfrutar, en los espacios que brinda Piso 1 de Miraflores, de varias de estas propuestas en formato corto, entre ellas El Santo Prepucio y Sexo en grupo.

De título curioso y atrevido, El Santo Prepucio está basada realmente en una (supuesta) reliquia asociada a Jesús y que además, concede milagros a los que lo poseen. Atacada inexplicablemente en otras latitudes por considerarla una herejía, esta pieza escrita por Chascas y Quintanilla tiene el suficiente ingenio como para capturar la atención del espectador. La acertada dirección de Igor Olsen y las divertidas actuaciones de Malú Menacho y especialmente, de Pilar Delgado, como dos monjas que no tienen otra que aferrarse a este hallazgo milagroso para salir de la crisis en la que se encuentran, convierten a esta propuesta en una muy recomendable microcomedia.

Por otro lado, Sexo en grupo de José Carralero busca ser una experiencia inmersiva. Desde la entrada, se nos invita a ingresar en un recinto en el que se llevará a cabo una conferencia interactiva, a cargo de una relajada pareja (en apariencia) que busca contagiarnos de vivir una sexualidad plena y libre de prejuicios. Como era de esperarse, este matrimonio conformado por Pedro Sánchez y Vania Torres no atraviesa precisamente su mejor momento, provocando la hilaridad en el público. Dirigidos con buen pulso por Manuel Baca Solsol, la propuesta funciona muy bien. Felicitaciones a los responsables de estas puestas en escena y esperamos más riesgo y atrevimiento en las futuras temporadas.

Sergio Velarde

31 de enero de 2024

martes, 30 de enero de 2024

Crítica: ENTRETEJER-ME


Cómo nuestros ancestros tejen un camino para nosotros

Aprendemos a amar a quienes nos rodean, a quienes nos acogen en su tribu, más allá de lo sanguíneo; es la valoración que nos dan, el que nos hagan sentir que pertenecemos a algo más grande. Eso le va dando un sentido a nuestra existencia; nuestra primera tribu es nuestra familia, quienes insertan en nosotros creencias que vamos haciendo nuestras y mientras vamos desarrollándonos eso, se conforma nuestro “yo”, creencias y costumbres ancestrales, que hacen que forjemos una identidad, nuestro árbol genealógico, ese sentido de pertenecer a una tribu y que somos parte importante de aquel árbol. Generación a generación las ramas van creciendo; no obstante, como es natural, las ramas más antiguas van cayendo. Porque pertenecer a una tribu es reconocer que hay miembros de ella detrás de nosotros que morirán, y eso trae dolor, aquello que no queremos mirar, pero que le da sentido a la vida y a la tribu: la muerte.

En el marco del 23° Festival Saliendo de la caja, evento organizado por los estudiantes de la especialidad de Creación y Producción Escénica de la Facultad de Artes Escénicas (Fares) de la Pontificia Universidad Católica del Perú, se presenta la pieza teatral Entretejer-me, dirigida e interpretada por Sofía Cuadros, que nos cuenta su propia historia y cómo vivenció su tránsito por la muerte de sus abuelos y su querida mascota; es una historia sobre el duelo y los recuerdos, que nos lleva a reflexionar sobre aquellos que nos antecedieron y su legado. Sofía les rinde un homenaje con mucho amor y naturalidad, desnudando su alma por completo para nosotros, mostrando lo más sagrado para ella y dedicándoles toda su carrera en artes escénicas.

Lo realiza con una escenografía muy sencilla, que consiste en un fondo donde se proyectan fotos antiguas, recuerdos y la preparación de aquella puesta en escena. A destacar los hilos de lana roja, que casi la enredaban al inicio de la pieza, pero conforme pasaban los momentos casi llegados al final, la lana roja es recogida y desenredada; lo que podría significar, como en este caso, a través del espacio escénico, se logra encontrar un sentido para entender o intentar entender la muerte y que el amor que sentimos por las personas que amamos jamás irá a ningún lado. El arte finalmente es también reparador. Recomendable.

Manuel Trujillo

26 de enero de 2024

domingo, 28 de enero de 2024

Crítica: EL SUPLENTE


Celos y traición tras bambalinas

Las incidencias dentro de los ensayos y estreno de una obra teatral no dejan de tener interés, incluso para aquellos ajenos al mundo de las artes escénicas. Muchos espectáculos han salido airosos al presentarnos algunas facetas de la creación teatral, como la injerencia de la dirección sobre la dramaturgia del espectáculo, en Al pie de la letra; las vicisitudes de nóveles actores en formación para presentar su obra, en Mi primer montage; o el estreno de piezas teatrales en lugares poco convencionales, en Frenesí. En esta ocasión, El suplente, escrita y dirigida por Miguel Ángel Zegarra, aborda un aspecto poco conocido, al menos en el ámbito teatral independiente, como lo es la presencia de actores suplentes en un montaje y sus deseos de alcanzar la fama.

Y es que no se estila en nuestro medio trabajar con suplentes; incluso, ante alguna eventualidad se cancela la función (o la temporada) o se busca un reemplazo de último minuto. Sin embargo, en otras latitudes sí es cosa común, por lo que no resulta difícil el imaginar el escenario de esta pieza de formato breve presentada por Nocturna Producciones, en el marco de la temporada de Piso 1. De manera ingeniosa, el público espectador está ubicado detrás del telón, en donde dos actores, el titular y el suplente, tienen una violenta discusión, cuando el segundo pretende subir de jerarquía y estrenar él la puesta.

En escasos quince minutos, Zegarra no tarda en arrancar el drama, sirviéndose del talento de los dos intérpretes (Duncan Torres y Ralph Günther) para hacer creíble esta historia breve de celos, frustración, envidia y competitividad, quien bien podría aplicarse a cualquier ambiente laboral. Aunque es bien sabido que los artistas tienen muchas veces su sensibilidad a flor de piel. El suplente mantiene el buen ritmo y el interés durante su ejecución in crescendo y nos muestra aquel lado oscuro del quehacer teatral: cuando nuestras metas más anheladas se cruzan con los egos inflados, dentro de un medio en el que no necesariamente existe igualdad de oportunidades. Y es que suplente es suplente, porque quiere (¡!).

Sergio Velarde

28 de enero de 2024

Crítica: LA DAMA Y EL TIGRE y ASÍ SE ROMPE UN CORAZÓN


Propuestas minimalistas

La quinta temporada de Piso 1 Teatro completa el horario noche con las obras cortas La dama y el tigre y Así se rompe un corazón; ambas nos presentan una escenografía sencilla y minimalista, la cual invita al espectador a centrarse en la fuerza interpretativa de los actores, así como en la narrativa, que aborda temas como el amor y las diversas formas de relacionarnos en estos tiempos.

La dama y el tigre, escrita por el guionista Trace Crawford y dirigida por Arturo Huapaya, revela un particular encuentro entre un hombre que está leyendo en un parque y una mujer que aparece repentinamente pidiéndole que no la toque. Así, en medio de una extraña conversación que, entre diálogos hilarantes y los poemas de William Blake, detona una conexión que no esperaban. En el reparto, Ana Moloche y Esteban Philipps contrastan muy bien la energía y personalidad de sus personajes; por un lado, él es un hombre tímido y se desencaja ante la presencia de esta mujer dramática, que habla sin parar y está decidida a entablar una conversación de una forma poco común. Respecto a la escenografía, se caracteriza por la simpleza: el juego de luces y una banca; por ello, la atención recae en la interpretación y la historia, las cuales reflejan las distintas y riesgosas maneras de romper el hielo e iniciar una conversación.

De otro lado, Así se rompe un corazón de Federico Abrill, bajo la dirección de Joaquina Maldonado, gira en torno a una jovencita cuyo roto corazón y personalidad introvertida son la combinación perfecta para aventurarse a probar una estrategia diferente para volver a salir con alguien, contratando a un actor que interprete distintos personajes con los que ella conversa, en su intento por recuperar su autoconfianza. Actúan Yamilé Gonzales y Bryan Sanchez, quienes como en la entrega anterior, también contraponen energías, pues mientras Sanchez tiene a su cargo varios personajes con distintos matices, Gonzales mantiene en todo momento la candidez de su personaje. En el caso de la escenografía no hubo, a excepción de un anaquel para la ropa y una banca; tal vez, jugar con las luces o incluir algún efecto sonoro hubiera enriquecido la propuesta, que no decepciona y refleja la complicidad de los actores en escena.   

Maria Cristina Mory Cárdenas

28 de enero de 2024

viernes, 26 de enero de 2024

Crítica: AL PIE DE LA LETRA y AMOR CON AMOR SE PAGA


Novedosas propuestas en formato breve

El año 2023 se caracterizó por una (sobre)saturación de espectáculos de formato breve, estrenados en diferentes espacios y que contaron además, en términos generales, con el favor del público. Ante esta avalancha de microobras, cada colectivo teatral debía encontrar, dentro de su estrategia comercial, aquel rasgo característico que distinguiera a su propuesta del resto. En ese sentido, dos correctos espectáculos de corta duración se estrenaron en el Teatro Esencia de Barranco, titulados Al pie de la letra y Amor con amor se paga; ambos exhibieron propuestas arriesgadas, que se tradujeron en personalidades propias.   

En Al pie de la letra, escrita y dirigida por Luisito Fernández, se urde una simpática trama metateatral con elementos sobrenaturales, que sin duda disfrutarán, sobre todo, los actores, directores y dramaturgos en actividad. En medio de los ensayos de una obra teatral, en la que el actor y el director acomodan el texto elegido a su conveniencia, aparece el dramaturgo desde el más allá para exigir el respeto fidedigno que su pieza se merece. Al margen de lo disparatado del escenario, sí se expone ese aspecto crucial en el desarrollo creativo (¿cuál es el límite entre el respeto al autor y la propuesta del director?) que motiva a una vital reflexión. Divertido el trabajo en conjunto de Bryan Sánchez, Enrique Nué y el mismo Fernández, así como el justo aprovechamiento del espacio. Eso sí, por momentos sucedían algunos tropiezos en los diálogos que no le hacían justicia al título de la obra, pero no perjudicaron en demasía el desarrollo del espectáculo.

En las antípodas podría ubicarse Amor con amor se paga de Aníbal Samos, con la dirección de Gerardo Fernández. Una historia de amor entre dos jóvenes (Luis Fernando Capitán y Juan Legua), en medio de una atmósfera oscura y surreal. Deseo, sacrificio, libertad y muerte. Más allá de lo esforzado de las actuaciones, cabe destacar la estilización de la propuesta escénica, que juega con colores rojos y negros, así como un adecuado manejo de las luces para el desarrollo de la historia y para los desnudos de los intérpretes, que nunca caen en lo grotesco. Bien por el colectivo Bulla Teatro y su atrevida propuesta. Y felicitaciones al Teatro Esencia por albergar estas valiosas propuestas escénicas de jóvenes creadores.

Sergio Velarde

26 de enero de 2024  

Crítica: MANOS A LA OBRA, DE ROOMMATES A STRIPPERS


Teatro alterno

Mario Saldaña y Sandra Bégué, artífices y creadores de coreografías como de momentos, nos ofrecen una puesta en escena arriesgada, entretenida y conmovedora; impulsados por un sueño conjunto: ser strippers –no convencionales o alternativos- y lo logran en todo sentido.

Dado que cuenta con un elenco multifacético de cuerpos diversos, la apropiación de un espacio no convencional para la realización de una obra teatral y por supuesto, una estructura dramática atrevida y lúdica que permite que los actores se diviertan y mantengan al público en vilo de inicio a fin.

Por esta razón, difiere de los espectáculos de striptease convencionales, así como de cualquier intervención teatral que se pueda suscitar en un bar, entregándonos una trama necesaria, transgresora y muy bien realizada pues ha sabido explotar y enriquecerse a partir de lo que ofrece cada uno de los integrantes del elenco, cada uno de los rincones del bar, la atmósfera que este espacio genera y al público mismo, gracias al buen ritmo, carisma, escucha y compromiso de todo el equipo.

De esta manera, se percibe una doble exposición por parte de los actores, en el transcurso de la trama dado que mantienen la línea de ficción desde sus personajes, los cuales no están lejos de ser una realidad y a la vez, la desdibujan para visibilizar la diversidad del elenco involucrando su propia sensualidad, su estado de urgencia y el tacto necesario y empático, entre ellos mismos y con su público que se encuentra atento y participativo de inicio a fin. Ya sea con aplausos, silbidos, hurras y uno que otro sonido genuino como respuesta a la historia que los mantiene en ascuas.

Manos a la obra es, pues, un espectáculo que nos regala algo más que un mero exhibicionismo, nos lleva por el viaje de cinco roommates, uno más enérgico que el otro, quienes, al ser víctimas de una estafa virtual, se ven en la obligación de tomar medidas extremas para no perder el hogar que comparten, la conexión que han creado entre ellos más allá de la amistad y, sobre todo, la perseverancia de seguir en pie de lucha a por sus sueños pese a miedos, limitaciones y frustraciones varias.

Un espectáculo recomendado para quienes quieran pasar una noche amena, en medio de una atmósfera cálida, llena de adrenalina, buena música, entrega, colectividad teatral, un par copas o algo de comida y buena compañía. Todos los sábados, del 20 de enero al 24 de febrero, a las 8 p. m. en Selina Bar.

Conny Betzabé

26 de enero de 2024

miércoles, 24 de enero de 2024

Crítica: PROYECTO ÁYAX, TESTIMONIOS TRAGICÓMICOS DESDE EL RENCOR


Cómo el proceso físico va íntimamente unido al proceso psíquico

Al morir Aquiles, víctima de la flecha lanzada por Paris y guiada por Apolo, fue el propio Ajex el que, junto a Ulises, recogió su cuerpo y sus armas del campo de batalla. Como era costumbre, tras el funeral, ambos héroes convocaron una asamblea de jefes para reclamar como recompensa la preciada armadura de Aquiles, la cual había sido forjada personalmente por el dios Hefesto. Las armas, finalmente, son adjudicadas a Ulises; Ajax se creía merecedor de tal premio y se sintió deshonrado por sus compañeros de armas. Ajax, con todo el odio y rencor de su alma, entró en una locura descontrolada y en su delirio, trama matar a sus propios compañeros de batalla y a Ulises; sin embargo, gracias a la intervención de Atenea, Ajax confunde un rebaño de ovejas con sus compañeros y mata a todos los animales. Cuando Ajax despertó de su locura, vio que había deshonrado su espada de guerrero con sangre de animales y decidió quitarse la vida antes que vivir en la vergüenza y la indignidad de un guerrero de su linaje.

Esta historia mitológica es la premisa para la creación de la puesta en escena de teatro físico Proyecto Áyax, así mismo, vemos como el rencor, la ira, la desesperanza, puede llevar en este caso a nueve jóvenes actores (Leo Barrantes, Olga Kozitskaya, Camilo Negrón, Sofia Nuñez, Paloma Scargglioni, Silvana Oblitas, Karen Vivero y Sebastian Zúñiga) a expresar a través de sus cuerpos, su contexto y sus ciencias cómo ellos vivenciaron sus propias guerras internas, porque hay un Ajax en cada uno y eso se muestra muy bien en la puesta en escena. Esa ira desatada en un momento de nuestras vidas, que ante algo que sentimos como injusto, se presenta de diferentes maneras.

La dirección, que corre a cargo de Renzo García, es acertada y nos acerca a lo que el rencor es: algo descontrolado, sin forma, sin dirección, y así lo representa en la escenografía, con papeles rasgados por todas las paredes, como algo que no termina de ser o con mucho caos, y todo el trabajo sobre todo el físico recae en los actores, con todos a destacar, ya que entregan mucha fuerza y seguridad en la puesta en escena y también lo vuelve algo personal, ya que son sus testimonios en sus diferentes contextos como la familia, la escuela, los amigos, los amores, etc., todo esto en una atmósfera que incluye lo social y político de nuestro país también, Recomendable.

Manuel Trujillo

24 de enero de 2024

domingo, 21 de enero de 2024

Crítica: Y QUE SIGA LA JARANA


Y que sigan las palmas

Por motivo del 489° Aniversario de Lima, se estrenó en el C.C. Ricardo Palma Y que siga la jarana, un espectáculo musical teatralizado que dejó en todo lo alto lo mejor de la música criolla.

La fiesta no se hizo esperar: músicos en vivo y un elenco destacado dieron vida a “La Peña Claudia”, donde de la mano de grandes éxitos de la música criolla fueron tejiendo una historia de desamor, reencuentro y añoranza. Hay una conciencia clara del espectáculo que se propone; fuera de pretensiones, el director Marco Palomino sabe que lo que pesa en este tipo de presentaciones son las canciones, y plantea una historia concreta, sencilla, pero que cala en el público, dando un sentido de identificación y complicidad por lo que pasa en el escenario.

Las actuaciones, en su mayoría, tienen un carácter evocativo, pues buscan generar determinados estados que se liguen a las canciones que cada uno de los personajes va a interpretar. Ello es bueno, sin duda, porque logran darle una pasión particular a cada canción, expresada desde la historia íntima que cada uno carga. Sin embargo, esto también limita darle matices al drama de la historia que, siendo de un planteamiento sencillo puede, por momentos, volverla plana: a la espera de la siguiente canción.

Es ahí donde uno puede plantearse lo siguiente: ¿Qué tanto se puede sacrificar la historia en beneficio de la música? Palomino encuentra un equilibrio, no en todo el espectáculo, pero en su mayoría. Plasma la historia de sus personajes con la de cada una de las canciones; un trabajo interesante que puede trabajarse todavía con mayor detalle.

En general, no estamos frente a una historia que sorprenda, pese a que intenta tener algún que otro giro sorpresivo. Pero no hay la menor duda de que se disfruta, se canta y, si se pudiera, se baila. Se lleva las palmas de inicio a fin y logra congregar al público en un estado que solo estas canciones pueden hacer de manera tan particular. Un aplauso también de mi parte.

Omar Peralta

21 de enero de 2024

viernes, 19 de enero de 2024

Crónica: 23° EDICIÓN DEL FESTIVAL SALIENDO DE LA CAJA 2024


Danza, Teatro, Música y Creación y Producción Escénica

Este miércoles 17 de enero, se llevó a cabo la inauguración de la 23° edición del Festival Saliendo de la Caja, organizado por los estudiantes de la Especialidad de Creación y Producción Escénica de la Facultad de Artes Escénicas (FARES), de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Oficio Crítico estuvo presente en el Centro Cultural PUCP, donde se desarrollarán todas las actividades concernientes al festival, que culmina el 4 de febrero.

Sin duda, la edición para este 2024 trae novedades respecto a los proyectos artísticos, que incluyen investigaciones y exploraciones diversas, las cuales aportan nuevos enfoques en materia escénica. Así, las especialidades de Danza, Teatro, Música y Creación y Producción Escénica unieron esfuerzos para llevar a cabo una emotiva ceremonia de apertura, que contó con la presencia de Vanessa Vizcarra, directora del Centro Cultural de la PUCP; así como docentes de la facultad, alumnos e invitados. El discurso a cargo de Marissa Béjar, directora de la carrera de Creación y Producción Escénica de la FARES, enfatizó la importancia del trabajo en equipo por parte de los alumnos de las cuatro carreras, quienes presentaron dos interesantes espectáculos:

- Bocetos de Lila, performance interdisciplinaria con música en vivo, la cual recrea momentos individuales y colectivos de cada disciplina artística, a través de la improvisación. Una presentación cargada de energía y un novedoso manejo de los recursos luminotécnicos.

- Mucho de Nada, una obra de danza contemporánea que pone de manifiesto la obsesión por el trabajo y la productividad, tema muy vigente en la actualidad, retratado desde el movimiento y complementado con el sonido y juego de luces.

Por otro lado, las obras a presentarse durante el festival son: Entretejer-me, bajo la dirección e interpretación de Sofía Cuadros; Siempre×nunca× jamás: o una muñeca de nadie jugando sola, dirigida, escrita e interpretada por Fernanda Mía; Ahora vivimos al mismo tiempo, dirigida e interpretada por Kelly Esquerre; ¿Y si mejor me dedico a otra cosa?, de Eduardo Ríos; Soñando en un jardín de pulpos, dirigida por Karen Vivero; y Manco: concierto escénico, de Gerson Borja Huallpa.

También, se presentará la iniciativa denominada Bitácora, una serie de conferencias performáticas, que buscan intercambiar reflexiones en torno a las investigaciones de los alumnos del último ciclo, generando un importante espacio dedicado a enriquecer el quehacer artístico y la investigación académica.

Las redes sociales del Festival para información de la compra de entradas y actividades gratuitas:

IG:@saliendodelacaja

Maria Cristina Mory Cárdenas

19 de enero de 2024

miércoles, 17 de enero de 2024

Crítica: JUNTO, MUY JUNTO y PEQUEÑO AMOR, VIDA


D’Amore, siempre presente

Mientras el Club de Teatro de Lima siga promoviendo las artes escénicas en la capital, como lo viene haciendo desde hace ya 70 años, el legado del maestro Reynaldo D’Amore continuará ininterrumpidamente. Sin contar, por supuesto, con la numerosa cantidad de alumnos que alcanzaron a conocerlo y valorarlo. D’Amore fue, desde que llegó a nuestro país en 1952, un consumado actor, director y profesor de Teatro y Oratoria; lo que acaso la mayoría desconocía era que el maestro también escribió textos para la escena. Y fue justamente, como parte de las celebraciones por las primeras siete décadas del Club de Teatro de Lima, todo un acontecimiento la representación de dos textos inéditos de D’Amore, titulados Junto, muy junto y Pequeño amor, vida, llevados a escena por profesores y exalumnos de la institución, dirigidos por Paco Caparó.

Como era de esperarse, ambas piezas, curiosas y hasta sugestivas, comparten una temática en común, que es la del compromiso y sacrificio que debe hacerse al emprender el camino como artista. La primera pieza, terminada de escribir por el experimentado Caparó, muestra la conversación entre un aburrido oficinista (Gerardo Cárdenas), que es en realidad un frustrado artista, y su preocupada esposa (Cintia Díaz del Olmo), quien sospecha que algo extraño le ocurre a su cónyuge. Y en la segunda, una pareja de actores en horas bajas (Pold Gastelo y Sylvia Majo) ensayan una escena de una obra que quizás nunca llegue a concretarse, mientras ficción y realidad conviven, por momentos, en el mismo plano. Muy correctas las actuaciones de ambos elencos, que incluyen también al mismo Caparó y a los jóvenes Erick Hurtado y Andrea Cabrera en papeles clave.

La puesta en escena luce prolija y funcional, con el mobiliario justo para crear los espacios de ambas secuencias, así como en el manejo del apartado técnico. Se nota el esmero y cuidado para llevar a escena estas piezas, tomando en cuenta que se trata de una atípica creación dramatúrgica del fundador del Club de Teatro de Lima. Y es que acaso la mayor fortaleza de este díptico teatral, más allá de las virtudes en escena que se destacan de ambas obras cortas, sea la de descubrir al D’Amore autor, un creador sensible e ingenioso sobre el papel, y del que tenemos ahora (para los que lo conocimos y los que no tuvieron esa suerte) un aspecto más que admirar de una de las figuras más indispensables y emblemáticas de nuestra comunidad teatral. ¡Felicidades al Club de Teatro de Lima por sus primeros 70 años de vida institucional!

Sergio Velarde

17 de enero de 2024

lunes, 15 de enero de 2024

Crítica: TERAPIA DISPAREJA, UNA PERSONA EXTRAÑA y CÓMO DECIRLE QUE ME GUSTA


Quinta temporada Piso 1 - Noche

Se inauguró la quinta temporada de Piso 1 Teatro este 2024. Oficio Crítico asistió a tres de las cinco obras cortas que se presentan en el horario Noche, que va de jueves a sábado a partir de las 8:00 p. m. 

En Terapia Dispareja, asistimos al mencionado y curioso evento, dirigido por un “armonioso matrimonio” interpretado por Morelis Rodríguez y Brayan Vilchez, que, con un ágil manejo del humor y gran complicidad, nos revelan los problemas y desafíos que enfrentan en su propia relación. Además, se observa un contraste muy interesante entre la ambientación Zen del espacio y los vestuarios, con la esencia de la narrativa de José Gregorio Rodríguez, que propone ingeniosamente, una terapia que podría acabar con cualquier vínculo amoroso. Dirigida por Igor Olsen, esta breve pieza de teatro, pone al descubierto los temas recurrentes en las relaciones de pareja, como la falta de comunicación, la desconfianza, los celos, etc. que, unidos a la inevitable intervención de las redes sociales y la tecnología, hacen cada vez más complicado construir vínculos duraderos y saludables.    

Por otro lado, Una persona extraña nos presenta un pequeño thriller escrito con suma precisión por Abel Enríquez, que engancha al espectador desde el primer momento, ya que en pocos minutos se debe resolver el misterio de la muerte de Marissa, quien yace tirada en el piso con una profunda herida. Las opciones son dos: su amiga y compañera de departamento, interpretada muy bien por Rocío Olivera, que logra mantener una sostenida tensión en su personaje; y la prima de Marissa, que llega supuestamente de improviso al departamento, interpretada correctamente por Lucía Brozovich. Entonces, ambas entablan una conversación que revela algunos secretos de Marissa, por lo que cualquiera de las dos podría ser la culpable. Bajo la dirección de Martín Velásquez, los efectos de sonido y la utilería bien aprovechada, complementan una corta pero intrigante puesta en escena que reta al público a ponerse en la piel y en la mente de estos personajes.

Finalmente, Cómo decirle que me gusta nos narra el encuentro entre Nadia y un asiduo lector, en su último día de trabajo en una librería. Es evidente que ambos se gustan; sin embargo, las inseguridades y el temor al rechazo son el hilo conductor de una divertida y tierna interacción entre ellos. Una singular narrativa escrita por Federico Abrill, que aborda los conflictos que enfrentamos con nuestros sentimientos y la forma de comunicarlos; interpretada por Vania Torres y Manuel Baca Solsol, quienes construyen sólidos personajes, los cuales reflejan gran complicidad en escena, sobre todo en los textos simultáneos que comparten y al momento de romper la cuarta pared. Bajo la dirección de Patricio Villavicencio, esta breve comedia romántica es un reflejo de lo complejo que puede ser expresar lo que sentimos, aunque el riesgo bien podría valer la pena.

Maria Cristina Mory Cárdenas

15 de enero de 2024

domingo, 14 de enero de 2024

Crítica: TENEBRAE


Abusus. Corruptio. Imbecilitas

La dramaturgia de Alfredo Bushby se hace imposible de categorizar. Ni falta que hace. Sus textos, que abordan grandes y complejos temas a través de la exploración de muchas de las miserias humanas, son sazonados de manera ingeniosa con sarcasmo y misterio, crudeza y poesía, y difícilmente le son indiferentes a los espectadores de sus respectivos montajes. Justamente, una de sus últimas piezas fue estrenada en octubre del año pasado en el Club de Teatro de Lima, con la producción del recordado colectivo Teatro del Riesgo, la cual llevó por título Tenebrae, que significa en latín “tinieblas”, y que es exactamente en donde se encuentra su protagonista, envuelto en una espesa oscuridad a punto de salir a la luz, cuando resuenen con más fuerza los siguientes términos: “abusus”, “corruptio” e “imbecilitas”.

Bushby aborda en esta oportunidad un tema sumamente delicado: el abuso de poder, teniendo como contexto nuestro sistema educativo universitario. El rector de la PPU (la “honorabilísima” Prima Peruviae Universitas), el doctor Leónidas Crespo (Paco Caparó), llega a su casa luego de celebrarse un año más de vida institucional de la universidad que representa; sin embargo, no lo espera su  esposa, sino una despampanante mujer llamada Jessica (Daniela Rodríguez León), quien afirma haber sido contratada para hacerle “compañía”. Crespo, a pesar de su negativa inicial, decide permanecer en casa y aceptar la compañía de Jessica; y esta, poco a poco irá revelando sus verdaderas intenciones. Muy buenas actuaciones de Caparó y Rodríguez León, familiarizados ya con los textos de Bushby, quienes con mucha energía y convicción sostienen los diálogos.

Los directores Josefo Palomino y Omar Del Águila crean un espacio ostentoso y vintage, con sillones, alfombra, espejo al fondo, un teléfono fijo alámbrico negro y música clásica de fondo, que contrasta con la despreciable atemporalidad de la corrupción, la que nos tiene sumidos en las más profundas tinieblas como sociedad. La inclusión de dos figuras de negro (Melannie Moreno Valencia y Arianna Manchego), quienes en su momento ejecutan los cambios de mobiliario y asisten a Jessica con su vestuario, es acertada para darle dinamismo a la puesta. Tenebrae es una valiosa obra de Bushby que denuncia oportunamente las trágicas consecuencias de la abusiva corrupción, así como a los reverendos imbéciles que la promueven.

Sergio Velarde

14 de enero de 2024

sábado, 13 de enero de 2024

Crítica: SESIÓN EXTRA y MATA MADRES


Visita Piso 1 - Trasnoche

Oficio Crítico estuvo presente en la última temporada de Piso 1, la cual abarcó el mes de diciembre, para cerrar el año 2023. Piso 1 es una propuesta de presentación simultánea de obras cortas en distintas salas del establecimiento. En esta ocasión, visité el turno trasnoche y, al igual que en el turno anterior, cada montaje tiene alrededor de cuatro horarios, por lo que el espectador puede ver más de un proyecto en su visita.  Esta vez tuvimos la oportunidad de ver dos de las obras cortas que se presentan en aquel turno: Mata Madres y Sesión Extra.  

Escrita por Abel Enríquez, Sesión Extra nos presenta a Martha, quien inicia la obra en un estado particular: en medio de lo que parece una oficina, sin zapatos y acongojada. Ella está pensando en divorciarse tras seis meses de casada; por otro lado, su compañero en escena la escucha, oscilando entre su rol de hermano y terapeuta constantemente. Los actores que interpretaron a los hermanos fueron Priscila Espinoza y Jorge Bardales, quienes, bajo la dirección de Juan Pablo Bustamante, lograron la construcción de un vínculo auténtico en escena. Las vicisitudes de Martha se van revelando al espectador al mismo tiempo que a ella misma, pues va reconociendo y aceptando características propias que antes no había contemplado. Es interesante cómo los personajes juegan con una situación de terapia psicológica, con la calidez de una conversación entre hermanos que buscan apoyarse mutualmente. Sin duda, la conexión que los actores lograron en escena fue esencial para que el espectador atienda la conversación momento a momento. Es una fortaleza de este montaje el haber logrado, en formato breve, un ambiente lleno de intimidad y empatía.

Y en Mata Madres, una pareja de esposos discute sobre el efecto de sus madres en su relación, fantaseando con quién de las dos debería morir. Esta es la historia escrita y dirigida por Pablo Ramírez. La particular pareja de esposos fue interpretada por Dayna Uehara y el mismo Ramírez, quienes generan un debate irreverente sobre los pros y contras de matar a sus madres. Un poco de broma, un poco en serio, los esposos van haciendo una especie de lista de razones para matar a sus madres, incluyendo decidir qué madre debería morir primero. Si bien este montaje fue propuesto como una comedia, el desarrollo de la obra perdió el sentido en el proceso. No considero que se haya sostenido las motivaciones de los personajes, pues no se llegó a justificar el porqué de la pareja en planear dichos “asesinatos”. A nivel actoral, la interpretación tuvo falencias técnicas; “actuaban” la comicidad, en lugar de generarla como consecuencia de la representación. No considero que el montaje se haya sostenido a nivel técnico, artístico y dramatúrgico. Sin embargo, lo disparatado de la historia es algo que podría generar una graciosa perspicacia en el espectador.

Stefany Olivos

13 de enero de 2024 

Crítica: CISNES


Oscilaciones entre memoria y arte

En el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú dio lugar a la temporada de Cisnes, propuesta de teatro danza dirigida por Alberto Ísola. El elenco estuvo conformado por Mirella Carbone y Raffaella Cuneo. Se trató de un montaje desarrollado desde la base de Savannah Bay de Margueritte Duras, Sonata de otoño de Ingmar Bergman y El lago de los cisnes de Tchaikovsky; así como investigaciones sobre el Alzheimer. El texto final estuvo a cargo de la dramaturga Claudia Sacha y de la misma Cuneo. A través de distintos recursos escénicos, se nos muestra la historia de una bailarina adulta mayor con Alzheimer, quien va recorriendo sus memorias a través de la danza.

La representación nos muestra poco a poco a la protagonista (Carbone), una adulta mayor que oscila entre sus recuerdos y la realidad: vivir en un centro de salud mental. Al mismo tiempo, Cuneo representa un disparador de recuerdos, dejando entrever una conexión entre ambas. En el transcurso de la obra, se va entendiendo que Cuneo es todo lo que el personaje de Carbone ha vivido: sus contradicciones, su amor por la danza, etc. Es interesante cómo Carbone ha logrado una apropiación del personaje, pues fue evidente que utilizó el movimiento para poder interpretar. El resultado fue de una calidad impecable, por la maestría demostrada en la danza y en la apropiación de los textos.

El trabajo de dirección de Ísola supo ordenar el material artístico con el que contó. Esto se debe a que el montaje supuso un tejido entre escenas de danza contemporánea precisamente ordenadas dentro de la historia, además de escenas de transición de la bailarina en el hospital, o en medio de sus recuerdos. Una decisión que potenció el montaje fue el diseño de luces, pues se incluyó la construcción de un lago solamente con ese recurso. Considero, en ese sentido, que la dirección y las decisiones tomadas en el proceso creativo lograron un trabajo final impregnado de investigación, conexión y estímulos sensoriales. El resultado fue una invitación al espectador a recorrer la mente de aquella bailarina y sus vivencias.

Considero impactante cómo Carbone ha enfrentado el reto de hablar sobre el Alzheimer. Una de las escenas más importantes de esta historia es cuando la música estimula el recuerdo de una coreografía específica que la bailarina habría interpretado muchas veces. La contradicción entre la pérdida de recuerdos y el usar la música para no olvidar fue uno de los regalos más especiales de este montaje. He ahí donde la investigación que sostiene la obra se hizo presente, pues ya es sabido empíricamente que hay muchos casos en los que elementos musicales resultan ser disparadores de recuerdos en personas con Alzheimer. Es así como Cisnes representa una pieza artística que deja al público conmovido, impactado, y con incertidumbre curiosa sobre los temas tratados en la historia.

Stefany Olivos

13 de enero de 2024

Crítica: VEN A MI CASA ESTA NAVIDAD y UN CIERTO TIC TAC


Visita a Piso 1 - Noche

Oficio Crítico asistió a la última temporada de Piso 1, la cual abarcó el mes de diciembre, para cerrar el año 2023. Piso 1 es una propuesta de presentación simultánea de obras cortas en distintas salas del establecimiento. Cada propuesta tiene alrededor de cuatro horarios, por lo que el espectador puede ver más de un proyecto en una sola noche. Además, el espacio cuenta con un lugar de venta de bebidas para complementar la experiencia. Tuvimos la oportunidad de ver dos de las obras cortas que se presentan en el horario regular noche: Ven a mi casa esta Navidad y Un cierto tic tac.

Escrita por Ricardo Caffo, Ven a mi casa esta Navidad nos presenta una víspera navideña, en la que dos se hermanos han decidido reunirse, luego de no verse hace mucho tiempo. En el proceso, se revela una verdad que aqueja a ambos personajes. Los hermanos son interpretados por Francesca Vargas y Ricardo Caffo, bajo la dirección de Jorge Bardales. La sala de representación fue ambientada como el departamento de la hermana, quien se presenta como una mujer en sus treintas, elegante y estable económicamente. Fue importante esta caracterización, de modo que la entrada de su hermano a escena causa un contraste desde el primer momento, pues este lucía más relajado e informal. Menciono estos detalles, porque, al tratarse de una obra breve, cada elemento escenográfico es incluso más relevante que en un formato largo, para dar información sobre la historia desarrollada en ese lapso. Es interesante cómo supieron utilizar cada momento de la representación para dar información previa y actual del vínculo entre los hermanos, de modo que el “secreto” revelado impacta significativamente al espectador. La escucha entre los actores, la apropiación de textos, además de las decisiones desde la dirección en cuanto a desplazamientos y uso del espacio, resultaron en un montaje preciso y logrado artísticamente.

Por otro lado, una de las obras cortas de Salazar Bondy, Un cierto tic tac, tuvo lugar en esta temporada, bajo la dirección de Rafael Mora, con las actuaciones de Natali Zegarra y Miguel Cente. La historia presenta a una mujer, quien busca solucionar un problema que la está desesperando. En medio de la urgencia, acude por ayuda, llevándose una sorpresa en el proceso. Esta comedia empieza con una energía alta debido a la urgencia presentada por la mujer. Es Zegarra quien tenía evidentemente la responsabilidad de mantener el ritmo de la obra, tarea que desarrolló de manera óptima. Es interesante la tensión generada por los personajes, pues implicó un alto nivel de escucha entre los actores para mantener el sentido cómico. La interpretación y construcción de los personajes estuvieron llenos de detalles, los cuales sumaban positivamente al desarrollo genuino de la obra. La caracterización de estos, además de la disposición del espacio, fueron acertados, aunque no sumaron mucha información extra sobre la historia o personajes. El resultado, en conclusión, fue un montaje que provocó más de una risa al espectador, recordando la atemporal genialidad de Salazar Bondy.

Stefany Olivos

13 de enero de 2024

jueves, 11 de enero de 2024

Crítica: DESPUÉS DEL DESTELLO - PRÁCTICA ESCÉNICA PREPROFESIONAL DE LA ENSAD


Creación cómplice

Las y los estudiantes de la carrera de actuación del octavo ciclo, dirigidos por Álex Ticona nos ofrecen un espectáculo con esencia cómplice entre este como director/maestro y sus actores y actrices, además de todo el equipo técnico.

Este espectáculo problematiza la historia de un soldado herido en guerra -la cual puede percibirse como interna, social, personal, onírica, absurda y hasta macabra-. Una guerra sin tregua ni retorno que invita al espectador a sumergirse en conflicto consigo mismo. Donde cabe la posible existencia de ángeles, demonios, fantasmas, ficciones que están en constante revolución dentro de nuestro imaginario.

Así pues, cada escena que compone dicha obra pretende el asombro, la turbación y resonar en el público mediante las imágenes que comparte un soldado, cuyo objetivo no es solo contar su historia, es sobrevivir, oír, sentir y nos hace parte de ello como héroes dignamente vencidos que se desvanece para dar paso y compartir esas luchas internas infinitas mediante extractos dramáticos, tales como una discusión de Casa de Muñecas, un poema de Vallejo, personajes arquetípicos de la comedia del arte, así como bocetos del surrealismo.

El destello funge entonces de imagen detonante para que todo esto suceda. Una puesta en escena posdramática que se arriesga a explotar y exponer lo mejor de cada una y uno de los integrantes del elenco. Pasando así por distintos paradigmas teatrales, musicales, circenses, absurdas, realistas, como naturalistas. Todas con una mirada poética y vertiginosa donde cualquiera (incluido el público) podría hallarse como aquel soldado de esas particulares guerras.

Con un manejo sencillo, pero preciso de la iluminación, el elenco mantiene un ritmo interesante de entradas y salidas, de quiebre de espacios y tiempos. Quizá cayendo en una fórmula repetitiva llegando al agotamiento del recuerdo musical y unos cuantos cuerpos disparejos en relación al trabajo coral, detalles técnicos como estéticos en cuanto al vestuario que se pueden ir mejorando en esta etapa como estudiantes.

Conny Betzabé

11 de enero de 2024

Crítica: PIJAMAS


Risas en el Regatas

Para tener un panorama real de toda la actividad teatral que se realiza en nuestra capital, es justo y necesario visibilizar también a aquellos colectivos que producen, de manera exclusiva, presentaciones en los diversos clubes particulares. Uno de ellos, que cumplió nada menos que 38 años de actividad ininterrumpida, es el Grupo de Teatro CRL del Club Regatas de Lima, con sede en Chorrillos. Si bien sus obras se presentan únicamente en su acogedor teatro, tanto los socios como los visitantes pueden acceder a los montajes que allí se estrenan. El último espectáculo ofrecido fue la conocida comedia Pijamas de Mark Camoletti, con resultados ciertamente favorables.

Siendo una de las más celebradas obras estrenadas en el Teatro Marsano (1995), la puesta en escena dirigida por el experimentado Gerardo Angulo se vale del buen trabajo en conjunto del elenco, conformado por Claudia De las Casas, Diego Aspiazu, José Luis Zavala, Leyla Majluf, Danitza de Bona y Augusto Sotomayor, quienes con mucho carisma sacan adelante sus personajes. Secretos, mentiras, infidelidades y malentendidos se suceden sin pausa en la casa de campo de una pareja, que recibe a un variopinto grupo de personas en vísperas de Nochebuena. El ritmo y la fluidez se logran sostener en las casi dos horas de espectáculo, con los encuentros y desencuentros del sexteto protagonista.

El diseño de producción se luce con una escenografía bastante llamativa y detallista, en la que se percibe la inversión realizada por los responsables; así como en el cuidado vestuario y el apartado técnico en general. Y por supuesto, se nota el esmero del elenco y la dirección para ofrecer una comedia muy disfrutable, en la que el público responde en todo momento. Es grato comprobar cómo los estándares de calidad para aquellas obras estrenadas en clubes particulares, en este caso teniendo como ejemplo a Pijamas en el tradicional Regatas, se mantienen altos en beneficio de asociados y visitantes.

Sergio Velarde

11 de enero de 2024

martes, 9 de enero de 2024

Crítica: TEATRO ERÓTICO, POR PARTIDA TRIPLE


Subiendo la temperatura

El colectivo Calente Producciones ha tomado la arriesgada decisión de presentar una serie de espectáculos que exploran el erotismo, la identidad sexual y la desnudez en escena, como una expresión artística libre de morbo. Y es sin duda arriesgada, debido al conservadurismo todavía imperante en nuestra pacata sociedad, aunque ya puede intuirse un verdadero, aunque tibio, cambio de mentalidad. La puesta en escena de Mudanza (2023) ya dejaba en claro las pretensiones del equipo creador. Su última apuesta fue Teatro erótico, por partida triple, dirigida por Germán Falco, que consistió en tres obras de formato breve con dicha temática, y si bien los resultados fueron irregulares, el conjunto en general no dejó de tener interés.

La primera pieza es la que necesitaría una revisión, pues Condenado Drácula de Daniel Paiba requiere la participación activa del público, que dependiendo del ánimo de los asistentes, puede parecer forzada. En un talk show transmitido desde el inframundo, se expone un delicado problema de infidelidad del famoso vampiro; la ejecución escénica puede ordenarse y afinarse más, sin embargo, los actores logran defender sus personajes, que rayan peligrosamente el estereotipo, hasta llegar a buen puerto. Mejor resuelta luce Nos están viendo, también de Paiba, en la que una pareja de enamorados, en plena Nochebuena, decide tener intimidad; en esta oportunidad, la participación del público juega a favor, ya que la cuarta pared se rompe y se logran hilarantes secuencias con los espectadores inmiscuyéndose como voyeuristas (y hasta en el mismo escenario) en medio de la intimidad de los jóvenes.

El punto de inflexión llega con Asfixia de Falco, en la que se nos presenta, en clave dramática, la relación existente a través de los años entre dos amigos varones, quienes desde pequeños comparten su despertar sexual, sus miedos, culpas y secretos, hasta un trágico desenlace; con algunos cambios de vestuario que pueden acelerarse o suprimirse, la fluidez de la historia se mantiene gracias a la correcta dirección de actores y a una historia que depara algunas sorpresas. Buen trabajo de los actores Miguel Dávila, Jorge Hagerdon, el mismo Paiba y una carismática Alison Estrella, quienes se reparten los personajes del trío de historias. Teatro erótico, por partida triple, presentada en el Selina de Miraflores, no cae en el facilismo del morbo gratuito, brindando al público un variado y entretenido espectáculo, que defiende la estilizada exposición de los cuerpos en escena y además, brinda un valioso mensaje de aceptación y respeto de nuestra sexualidad.

Sergio Velarde

9 de enero de 2024

lunes, 8 de enero de 2024

Crítica: Y AHORA, ¿CÓMO SE LO DIGO? y PERIPECIAS


Los vericuetos del amor

Las posibilidades creativas, tomando como punto de partida las relaciones amorosas, se hacen infinitas. En los últimos tiempos, muchos colectivos se han sumado a una muy pertinente causa como lo es la visibilización de las poblaciones vulnerables en sus proyectos escénicos, especialmente en aquellas que son discriminadas por la identidad de género. Justamente, el colectivo El Rincón Producciones, conformado por un grupo de jóvenes universitarios pertenecientes a la Universidad Científica del Sur, llevó a escena dos obras de formato corto en las que exploraron, en clave de comedia, historias en las que el concepto del amor difícilmente puede circunscribirse a la tradicional “normalidad”.

En Peripecias, una muchacha (Allison Gutiérrez) está decidida a dar por terminada su relación con su pareja (Gian Paul Miranda) en un restaurante; sin embargo, ella empieza a sentir una enorme atracción por la señorita española que los atiende (Leonora Maurial). Y en Y ahora, ¿cómo se lo digo?, una estrambótica escritora omnisciente (Maurial) nos comparte la noche en la que una pareja de amigos se harán sendas confesiones: él (Miranda), no tiene la orientación sexual que todos creen; y ella (Vanessa Becerra), se encuentra perdidamente enamorada de su amigo. La dramaturgia de Andrea Chirinos propone divertidas situaciones y creíbles personajes, sin dejar de lado los momentos de oportuna reflexión.

Presentadas en el espacio de La Vaca Multicolor, y dirigidas por Salvatore Reátegui, ambas piezas contaron con sencillos y funcionales elementos para delimitar los espacios, permitiéndoles a los actores convertirse en sus principales fortalezas. Muy buen trabajo de Maurial y Miranda, distinguiendo sus roles con veracidad; así como las interpretaciones de Gutiérrez y Becerra, quienes suplieron la ausencia de una tercera actriz por enfermedad. Peripecias y Y ahora, ¿cómo se lo digo? son dos entretenidas puestas cortas que a través del humor, nos muestran algunas de las intrincadas complejidades del amor.

Sergio Velarde

8 de enero de 2024

domingo, 7 de enero de 2024

Crítica: IMPROPIO


Provocación y homoerotismo

El concepto de homoerotismo no es exactamente igual al de homosexualidad. El primero se refiere a la presencia de deseos eróticos en una persona hacia otras del mismo sexo, y que si bien es cierto este se encuentra íntimamente ligado al segundo, lo que involucra el homoerotismo no es necesariamente una identidad social per se, sino a un conjunto de rasgos y conductas más general y a la vez, más complejo. Justamente, este elemento de homoerotismo ha sido el elegido por el colectivo Sinestesia en su última temporada, titulada ingeniosamente Impropio, ya que asistimos a la presentación de tres obras en formato breve, interpretadas por jóvenes actores varones semidesnudos, que exploran de manera valiente y arriesgada muchas posibilidades de nuestra sexualidad.

Escritas y dirigidas por Angel Verástegui y Kenneth Largo, las historias independientes entre sí abarcan desde triángulos amorosos y secretos aún no revelados a la familia, en Impares; pasando por deseos incontrolables dentro de una prisión y un intento de escape, en Impulso; hasta la búsqueda de redención de un hombre que expone sus duros recuerdos desde niño, en Impacto. Con una escenografía mínima y un adecuado manejo de las luces, en las que priman los tonos oscuros, los actores Luciano Perochena, Roger Moreno, Renato Morales-Bermúdez, Lipe Mogollón, Iván Chávez, Fernando Rioja y el mismo Verástegui desarrollan sus respectivos personajes con esmero y convicción.

La dirección acierta en nunca caer en la gratuidad o el morbo, a pesar de lo escabrosas que pueden parecer ciertas escenas, cuidando mucho el apartado estético, especialmente en las secuencias con desnudos completos. Presentada en El Galpón Espacio, Impropio es una valiosa antología homoerótica, arriesgada en su concepción pero sin desbordes en su ejecución, que nos anima a romper aquellos viejos estereotipos que venimos arrastrando como sociedad hace ya demasiado tiempo y aceptar que la sexualidad, sin duda, es un concepto tan amplio e intrincado que resulta absurdo el tratar de encasillarlo.

Sergio Velarde

7 de enero de 2024

sábado, 6 de enero de 2024

Crítica: TIEMPO AL TIEMPO, LA ÚLTIMA TARDE DE COLCHITA y PRONTO LLEGARÁ…


Cortas historias, grandes aciertos

Las piezas de teatro en formato breve parecieran ser la mejor opción para que varios colectivos escénicos se animen a presentar sus propuestas, muy variadas en cuanto a contenidos y estéticas, pero siempre respetando el mínimo de calidad que los espectadores se merecen. Esa es, sin duda, la consigna de los promotores de Piso 1, que vienen ofreciendo al público una variopinta gama de espectáculos breves, que durante unos quince minutos aproximadamente nos sumergen en entrañables historias en sus respectivos e íntimos espacios.

Los viajes en el tiempo, asociados al amor a primera vista entre una pareja de enamorados, constituyen una conocida constante escénica que cobra nuevos brillos, de la mano de la dramaturgia de Susana Mercado y la dirección de Igor Olsen, en Tiempo al tiempo. Solo unos minutos en una banca de un parque bastan para que unos convincentes Rocío Montesinos y Stefano Tosso, este último viajando al primer encuentro de ambos, hagan creíble esta atípica love story. Y por otro lado, el estreno presencial de uno de los mejores trabajos virtuales de aquella aventura en línea llamada Provocar Ternura (2021), urdida por David Carrillo y su nutrido elenco proveniente de las canteras de Plan 9, que lleva el nombre de La última tarde de Colchita, en la que una inspirada Jóse Spigno, con la dirección de Samanta Alva Vargas, nos cuenta en primera persona una conmovedora anécdota que le ocurriera al mismo Carrillo.

Por último, el micromusical de Catarsis Productora deja la valla bastante alta para futuras propuestas de este formato. Al inicio, Pronto llegará…, escrito por Julián Salguero, Jorge Toledo y Fernando López, pareciera ser el inequívoco encuentro casual entre dos desconocidos y la posterior conexión sentimental que entablarán el uno por el otro; sin embargo, una dramática revelación cambiará el tono de la historia, brillantemente interpretada por Alphie Pagano y Renato Morales Bermúdez, dirigidos con precisión por Javier Guerrero. Felicitaciones a los responsables de Piso 1, por permitirle al público disfrutar de propuestas escénicas de corta duración, pero de notables aciertos.

Sergio Velarde

6 de enero de 2024

martes, 2 de enero de 2024

Crítica: MI FIESTA DE CUMPLEAÑOS


Una fiesta testimonial

La generación nacida entre los 90 y 2000 es de aquellas que ha podido vivir, entre otras cosas, el nacimiento y la inclusión de la tecnología en el día a día. Su servidora es parte de dicho grupo, y podría decir que nos ha tocado vivir lo mejor de dos mundos: por un lado, tuvimos una infancia llena de juegos grupales, en movimiento, con algunos sesgos (aún) conservadores. Por otro lado, hemos podido crecer casi al mismo tiempo en que se desarrolló la tecnología de alta gama que conocemos actualmente, la cual mejoraba a pasos agigantados con el pasar de los años. Tengo seguridad de que muchos milleanials estarán de acuerdo conmigo. Son precisamente algunas memorias de la infancia noventera las que son retratadas en Mi fiesta de cumpleaños, una creación colectiva testimonial y autobiográfica. Este montaje propone revisar la infancia de los cinco testimoniantes implicados, haciendo una conexión lúdica con lo que se han convertido en la adultez.

El elenco fue conformado por Rosa Victoria Chauca, Andrea Félix, Terina Flores, Jhoseph Palomino y Katherine Serván. Se trató de una propuesta inmersiva en la que el público fue parte de la fiesta de cumpleaños. Esta celebración se convirtió en el hilo conductor de la obra, pues cada actor fue “el cumpleañero”, a propósito de contar sus testimonios sobre lo vivido en aquellas épocas. Este montaje fue pensado a todo nivel, pues fue evidente que le dieron importancia a la experiencia del espectador desde el primer instante en que llegaban al Galpón. La decoración del espacio de espera previo a la representación fue conformada por globos y adornos de colores, además de tener una mesa grande llena de gaseosas y canchitas personales para cada asistente. Este fue un factor fundamental para contextualizar y preparar al público a la fiesta a la que realmente estaban asistiendo. Las direcciones por parte de la producción fueron muy claras, por lo que este montaje no solo fue una obra de teatro, fue una experiencia artística a todo nivel.

La fiesta, las dinámicas y testimonios de cada actor estuvieron contextualizadas en los noventa, pero eso no fue impedimento para que público de todas las edades pueda conectar con la obra. Es interesante el juego propuesto en el montaje, pues no solamente recrean dinámicas propias de la infancia de aquella época, sino que hay una constante conexión entre su historia de vida y la adultez que viven actualmente. Hay una profundización notable en cada testimonio, sopesada con los recursos intrépidos propios de una fiesta infantil. Al tratarse de una obra que parte de sus propias experiencias, la conexión del elenco fue constante, genuina y acogedora momento a momento. La precisión técnica en el manejo del texto, la corporalidad y el uso de elementos en escena estuvo impecable. El público no solo acudió a una fiesta, sino que ha podido conectar con una obra llena de intimidad, verdad y sentido lúdico, elementos que constituyeron una pieza artística lograda.

Esta propuesta es de aquellas que te permiten empatizar inmediatamente con el producto escénico mostrado. La experiencia, la calidad técnica y la claridad de la historia estuvieron en sinergia momento a momento. Es interesante cómo la obra te lleva de la mano a pensar en cómo la infancia se conecta directamente con los adultos que somos, incluso si ello te puede provocar risas y lágrimas en el proceso. En cualquier caso, este montaje fue un espacio seguro donde actores y espectadores pudieron sentir, jugar y recordar en comunidad.

Stefany Olivos

2 de enero de 2024

Crítica: EL HADA DE LAS FLORES


Garabatos de una refrescante propuesta de títeres

El teatro para la infancia en este 2023 ha sido interesantemente más vigente de lo que se ha visto en la escena teatral. Las propuestas ponen sobre la mesa temas y emociones universales, con los que tanto grandes como pequeños pueden empatizar con facilidad. Uno de aquellos montajes fue El Hada de las flores, un cuento en teatro de títeres que visibiliza temas como el cuidado de la naturaleza, el sentido del compañerismo, entre otros. La propuesta estuvo a cargo del grupo Gato Garabato, y contó con las participaciones de Enrique Saco Vertiz y Jane Yogi. Ambos artistas le dieron vida a Raúl, Roberto, el Hada de las flores y el Ogro del bosque, personajes de esta historia.

Roberto y Raúl buscan iniciar un negocio, aunque no deciden en qué rubro. Mientras tanto, un ogro está buscando flores para hacer una pócima con la cual convertirá a los niños y niñas en sapos y culebras respectivamente. El hada ayudará a los peculiares socios, en medio de un divertido cruce de sucesos y propósitos. La obra apunta a la participación constante del público, por lo que el desarrollo de la historia resultó bastante dinámico. Es interesante cómo los titiriteros lograron captar la atención del público, especialmente de los infantes, gracias a la manipulación minuciosa de los títeres. Las calidades de energía de cada personaje se diferenciaban entre sí, un aspecto destacable del montaje. La voz colocada en cada personaje fue notablemente distinta entre ellos, denotando así un nivel de especificidad alto en la representación. Un tercer aspecto importante de El Hada de las flores es la interacción con el público antes, durante y después de la función. Este recurso permitió que se realizaran comentarios o intervenciones con los espectadores de forma más personalizada, sacando más de una risa en el proceso. De esta manera, este montaje resultó en un producto escénico acogedor para grandes y chicos.

Este proyecto es un claro ejemplo de un uso eficiente de recursos escénicos, comprobando nuevamente que “menos es más”. Con pocos utensilios bien acondicionados, se logró un producto escénico que tranquilamente podría montarse en espacios distintos. No obstante, la puntualidad para iniciar el espectáculo es un punto de mejora para este grupo, pues se notó que se quiso dilatar el tiempo de inicio por razones casuales. Después de la obra, los titiriteros se acercaron a cada persona asistente, saludando y agradeciendo el haber sido parte del espectáculo. Rescato este gesto, porque el común denominador suele ser que se interactúa mayormente con los niños del público; en cambio, El Hada de las flores sostuvo un espectáculo teniendo en cuenta a cada miembro asistente.

Stefany Olivos

2 de enero de 2024