jueves, 26 de febrero de 2026

Crítica: ME ENCANTAN LOS CUENTOS


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El Teatro Municipal de Surco se apaga. En un instante, la atmósfera es mágica; el público acompaña. Se escucha un instrumento desde lo más lejano, lleno de memorias. Me EnCantan los Cuentos es un espectáculo escénico del narrador François Vallaeys, con la música rock/electrónica de Edu Arana.

Me EnCantan los cuentos es un regalo hacia el corazón para todas las edades y para el niño interior que cada espectador lleva dentro de sí. Vallaeys utiliza su magistral carrera de narrador escénico para, sobre las tablas, convertirse en un artista voraz, genuino y valiente. Me parece necesario mencionar que, para estar al frente sosteniendo a un público, es indispensable poseer una gran sensibilidad artística, y eso es lo que posee este cuentacuentos.

En la actualidad, en nuestra cotidianidad, vivimos en un mundo donde crecer es casi invisible; avanzar, cumplir años, es un acto que pasa desapercibido. Al alcanzar la mayoría de edad, pareciera que ya no merecemos que nos cuenten un cuento. Y eso es lo que Vallaeys se esfuerza por transformar: qué importante es entonces dejarnos envolver por las narraciones populares y tradicionales, por esas historias que, más que respuestas, proponen preguntas.

El espectáculo propone escuchar diversas cápsulas sonoras desde el inicio hasta el final. Arana no es solo un acompañante dentro de la performance que realiza Vallaeys; propone atmosferizar las distintas narraciones que se escuchan en la obra. A través de la guitarra y múltiples instrumentos, estas historias logran un impacto mágico en el espectador.

En ese sentido, el trabajo performativo que realiza el narrador no se limita a utilizar la voz como principal componente escénico. Mientras emplea su cuerpo como archivo vivo de cada historia, encontramos un cuerpo lúdico y onírico que confronta cada narración desde una mirada poética. 

Al finalizar me preguntaba: ¿y cómo sé que estoy conectando con mi niño interior? ¿El quedarme en la butaca permite eso? ¿Acaso el estar observando detenidamente significa que estoy conectando con mi niño interior? Y descubrí que el teatro, en un instante, se vuelve mágico. No yendo muy lejos, cada espectador, al ir a una obra, tiene la suerte de escuchar y observar. Y eso es, es así como Me EnCantan los cuentos se vuelve: emotiva, valiente y simbólica, porque para sentir un cuento no solo está el acto de nuestra presencia, sino que, como infantes, está nuestro flujo de escucha, observación y corazonada.

Juan Pablo Rueda

26 de febrero de 2026

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