miércoles, 16 de septiembre de 2020

Crítica: COTARD y A LA MIERDX TODXS


Lazos afectivos en cuarentena

La productora La Sangre Live viene ofreciendo incansablemente obras virtuales de corta duración y con temáticas diversas. En este blog, ya fueron reseñadas las interesantes Hotline, en la que un solitario coronel encuentra refugio en el mundo virtual; y Cuelga tú, con la tóxica relación entre un presionado joven y su celosa novia; así como el reciente estreno de Papito, en la que se pone en el tapete las disfuncionales relaciones familiares. Ahora, se le suman Cotard y A la mierdx todxs, dos efectivas historias que abordan las relaciones humanas y sus lazos afectivos, cada una en su particular contexto y estilo, y ambas correctamente adaptadas a la dura crisis sanitaria que nos ha tocado experimentar.

David Ames escribe y dirige una dramática pieza llamada Cotard con agradecidas pinceladas de humor, gracias al gran trabajo interpretativo de Javier Valdés y la actriz argentina Débora Astrosky. Un severo trastorno mental afecta la psique de un veterano ex jugador de fútbol, quien se cree además de fallecido, atrapado en el limbo como un alma en pena. Asistimos entonces a los esfuerzos de una mujer, quien a través de una videollamada intentará hacerle recapacitar, ya que se encuentra solo en su hogar y su vida puede correr peligro. Un sencillo y sentido diálogo, que es aprovechado hábilmente por los experimentados actores para crear suspenso, emoción y un par de sonrisas. Con un conmovedor final, Cotard cumple con las expectativas de retratar verazmente el amor incondicional, a pesar de las dificultades.     

Por otro lado, el mismo Ames es el autor y director de A la mierdx todxs, puesta virtual en la que nos trasladamos un futuro distópico y cercano, en el que el virus ha llegado a cambiar radicalmente las normas de convivencia en la humanidad. Una propuesta en la que el riesgo asumido es tratado con mucho acierto: el diseño artístico en general, con una lograda combinación de luces, vestuario y maquillaje, realmente hace creíble la inquietante conversación en línea de dos jovencitos (Merly Morello y Juanpa Velásquez), ambos atrapados en un inhóspito mundo tecnificado, pero con demasiadas ansias de escapar de él a como dé lugar. A la mierdx todx ofrece dos muy correctas actuaciones a cargo de la joven pareja protagonista y se convierte en un interesante (y escalofriante) intento de aproximarnos a un posible futuro que acaso le tocará vivir a las próximas generaciones. La Sangre Live viene manteniendo con cada uno de sus estrenos, una oferta de entretenidos y pertinentes proyectos para disfrutar en esta crisis.

Sergio Velarde

16 de septiembre de 2020

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