Un chiste del destino
Harakiri es una obra que, con su ironía sobre la vida y humor regional, nos cuenta sobre cómo se unen trágicamente las vidas de un suicida japonés y un desafortunado transeúnte. Aunque la obra fue escrita por el dramaturgo chileno Sergio Arrau, es adaptada notablemente al contexto peruano gracias a su director, Daniel Goya, y los esfuerzos de Telón Mestizo e Intensa Producción.
El título alude al ritual con el que Kenya Nakamura decide quitarse la vida, pero que es casi evitado por Juan Castillo. A pesar de sus deseos de ayudar, el ejemplo de buen ciudadano termina siendo culpado de atacar al suicida, y ello desata una serie de eventos que acaban siendo uno peor que otro. Las escenas de comedia, con prototipos de personajes conocidos por nosotros, se intensifican con las referencias a la situación nacional y del ambiente artístico y del teatro. Tenemos policías y delincuentes, religiosos y periodistas, entre otros curiosos personajes que van dándole una lección a nuestro protagonista a medida que se encuentran con él. En ello, contamos con una reflexión sobre la justicia y las apariencias, de cómo actualmente gran parte de la vida se vive en imágenes de redes sociales, así como de la búsqueda de soluciones rápidas y de señalar culpables sin indagar.
Estaremos atentos a próximas funciones de Harakiri en el Club de Teatro de Lima, siendo una buena opción para pensar, aún a través de la risa, sobre los problemas del país. Aunque ya se acabaron las fechas, estamos seguros de que será repuesta y podremos seguir disfrutando de las actuaciones de Luisito Fernández, como nuestro protagonista, y el elenco que lo acompaña en sus tragicómicas aventuras: Yamil Sacin, Victor Lucana, Sandra Epequin, Linda García y Luis Villegas.
Jimena Muñoz
29 de agosto de 2025
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