Entre lo racional e irracional
Diego López, como director, ha tenido con el estreno en el MALI de la pieza Números reales, una muy positiva evolución. Su anterior montaje, Madrugada de Gilberto Nué, fue un divertidísimo entretenimiento sin mayor profundidad dramática, pero que explotaba al máximo el histrionismo de su versátil elenco. Es justamente la dirección de actores, uno de los puntos más altos alcanzados en el presente montaje, escrito por Rafael Dumett, en el que somos testigos del derrumbe de una familia disfuncional a finales de la crítica década de los 80, con cierto parecido en su ambientación a otro montaje aún en cartelera. Por otro lado, la analogía de los números reales resulta perfecta para describir lo racional e irracional que puede convertirse el ser humano, y a veces, con dramáticas y fatales consecuencias.
Luego del breve prólogo, nos situamos en la correccional de menores, en donde Rubén (Renato Rueda, grata revelación) es visitado por su hermano (un correcto Emanuel Soriano), y nos enteramos de la muerte del padre de ambos a manos de Rubén, en defensa de la madre. Luego retrocedemos en el tiempo para conocer cómo fueron los hechos, en un ingenioso giro dramático, que nos permite sentir una gran compasión por aquel señor a quien en el barrio tildan de “loco”, el padre de familia con un grave trastorno mental, que necesita del litio que le echan en secreto en su sopa, mientras habla con fervor de su telescopio en construcción, delante de su esposa e hijos, en el humilde comedor de la casa.
Las escenas dramáticas entre el padre y la madre constituyen los pilares del montaje: él, pierde el sentido de la realidad de manera violenta; y ella, no puede abandonarlo a su suerte, porque aún lo ama. En ese sentido, la elección de Leonardo Torres Vilar (enérgico actor con visos de genialidad, como en Los Número Seis) y Andrea Fernández (feliz descubrimiento de El lenguaje de las sirenas) para estos personajes resulta de lo más acertada. Torres Vilar luce inmejorable como el demente padre, irreconocible, conmovedor y hasta peligroso, demostrando su feliz evolución como actor. A su lado, Fernández le da la réplica exacta con mucho nervio, haciendo olvidar su extrema juventud para este difícil rol.
Números reales contiene muchos momentos memorables, tanto dramáticos como cómicos, todos con una violencia latente, como en la relación entre los hermanos o el mismo parricidio en la cima del Morro Solar. Buen trabajo de los actores de reparto, como Paul Ramírez (a quien recordamos en La mueca) y María Fernanda Valera (una de las actrices de Madrugada), en papeles clave. Completa el elenco, un grupo de jóvenes y talentosos intérpretes, quienes cumplen cabalmente en sus discretos roles: Jely Reátegui (genial en El deseo más canalla y Laberinto de monstruos), Oscar Meza (descubrimiento en ¿Qué tortura?), Henry Sotomayor (protagonista de Cacúmenes) y Ricardo Otta (de El Libro de la Selva). Acompañados sólo por una funcional y discreta escenografía, el director le da, esta vez, verdadera relevancia al uso de las proyecciones en la pantalla del foro, superando largamente a sus anteriores montajes, como Karaoke, por ejemplo. Todo un verdadero avance en la carrera de Diego López y uno de los mejores montajes independientes en lo que va del año.
Sergio Velarde
06 de mayo de 2013
Mostrando las entradas para la consulta números reales ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta números reales ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
lunes, 6 de mayo de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
Comenzaron las apuestas: PREMIO LUCES A LO MEJOR DEL TEATRO 2013
Acaparando las nominaciones: Lo mejor del teatro 2013 para nuestro cada
vez más “diversificado” Decano de la Prensa Nacional
Ya está lista la encuesta de El Comercio para reconocer a lo mejor del
2013. Pero esta vez, la sección de Teatro ha aparecido parcialmente renovada,
lo cual desde aquí, felicitamos.
Primero, las razones para celebrar:
Así como en nuestra usual encuesta de El Oficio Crítico (que por
cierto, sale sí o sí el 1° de diciembre), ahora han aparecido ternas para los mejores
actores de reparto, reconociendo así el importante trabajo de los intérpretes
de apoyo dentro de un montaje.
Además, hay un premio especial para los dramaturgos, lo que constituye
un hecho insólito para la historia del Premio Luces. ¿Pero acaso Números reales
no es un tardío re-estreno? En fin, nosotros desde aquí alimentamos la
esperanza que fue nuestra discreta crítica del año pasado, al deplorar la total
ausencia de los autores de las obras dentro de las nominaciones, lo que generó
este feliz cambio.
Sin embargo, nuestro Decano no aprende, así tenga cada vez más y más medios
en circulación en su poder:
Las obras nominadas a la mejor del año brillan por la ausencia del
principal progenitor de cada proyecto: sus autores. Insisten en afirmar que les pertenecen a los directores. Felizmente estamos aquí para
apoyar desinteresadamente a los redactores del diario de los Miró Quesada (a pesar de no haber todavía comprado nuestras
acciones).
Corazón normal (The normal heart) es de Larry Kramer; El Chico de Oz
(The boy from Oz) es un musical basado en la vida de Peter Allen, con libreto y
libro originales de Martin Sherman y Nick Enright, respectivamente; Doce
hombres en pugna (12 angry men) es de Reginald Rose; Ricardo III (The Life and
Death of King Richard III), es de William Shakespeare. Mariana De Althaus es la
única autora y directora que sí es “propietaria” absoluta de su montaje Padre Nuestro, en el
listado mencionado.
Y finalmente, si ustedes, amables lectores, son algo perspicaces, se darán cuenta que las obras
nominadas a la mejor del año han sido presentadas en el Teatro La Plaza (tres),
en el Centro Cultural de la Católica (una) y en el Teatro Municipal (una). En
fin, una raya más al tigre, qué más da.
A continuación, el listado completo de nominados:
Obra del año
“Corazón normal”, de Juan Carlos Fisher.
“El chico de Oz”, de Mateo Chiarella.
“Doce hombres en pugna”, de Ricardo Morán.
“Ricardo III”, de Chela de Ferrari.
“Padre nuestro”, de Mariana de Althaus.
“El chico de Oz”, de Mateo Chiarella.
“Doce hombres en pugna”, de Ricardo Morán.
“Ricardo III”, de Chela de Ferrari.
“Padre nuestro”, de Mariana de Althaus.
Mejor dramaturgia nacional
“La chica de la torre de marfil”, de César de María.
“Números reales”, de Rafael Dumett.
“¿Eres tú, pequeño?, de Daniel Amaru Silva.
“Padre nuestro”, de Mariana de Althaus.
“La eternidad en sus ojos”, de Eduardo Adrianzén.
“Números reales”, de Rafael Dumett.
“¿Eres tú, pequeño?, de Daniel Amaru Silva.
“Padre nuestro”, de Mariana de Althaus.
“La eternidad en sus ojos”, de Eduardo Adrianzén.
Actor de reparto
Ricardo Velásquez, “Doce hombres en pugna”.
Carlos Tuccio, “Doce hombres en pugna”.
César Ritter, “viaje al final de la noche”.
Raúl Zuazo, “El apagón”.
Paul Martin, “Corazón normal”.
Carlos Tuccio, “Doce hombres en pugna”.
César Ritter, “viaje al final de la noche”.
Raúl Zuazo, “El apagón”.
Paul Martin, “Corazón normal”.
Mejor actor
Leonardo Torres, “Doce hombres en pugna”.
Alberto Ísola, “Viaje al fin de la noche”.
Miguel Iza, “Ricardo III”.
Marcos Zunino, “El chico de Oz”.
Omar García, “Deseo bajo los olmos”.
Miguel Iza, “Ricardo III”.
Marcos Zunino, “El chico de Oz”.
Omar García, “Deseo bajo los olmos”.
Actriz de reparto
Wendy Ramos, “El apagón”.
Haydée Cáceres, “Ricardo III”.
Elena Romero, “El chico de Oz”.
Vanessa Vizcarra, “Cenando entre amigos”.
Ana Cecilia Natteri, “A la gente le gusta el té”.
Elena Romero, “El chico de Oz”.
Vanessa Vizcarra, “Cenando entre amigos”.
Ana Cecilia Natteri, “A la gente le gusta el té”.
Mejor actriz
Vanessa Saba, “Un dios salvaje”.
Denise Arregui, “Después de la lluvia”.
Jimena Lindo, “Casa de muñecas”.
Sofía Rocha, “Viaje al fi nal de la noche”.
Mirella Carbone, “El baile”.
Denise Arregui, “Después de la lluvia”.
Jimena Lindo, “Casa de muñecas”.
Sofía Rocha, “Viaje al fi nal de la noche”.
Mirella Carbone, “El baile”.
Notables obras y excelentes intérpretes entre los nominados, a los
cuales felicitamos y celebramos.
El 1° de diciembre, como ya es costumbre, haremos nuestro particular
balance de lo mejor de las artes escénicas dentro del panorama independiente,
rescatando a los sufridos teatristas que presentan sus trabajos teatrales con mucho
profesionalismo y creatividad en nuestras salas alternativas, ajenas por completo a nuestro medio periodístico más representativo, que a pesar de tener ahora más "sucursales", aún no puede mirar más allá de su sesgado panorama.
Sergio Velarde
12 de noviembre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
Crítica: FALSARIOS
Contundente retrato de violencia
Luego de la estimable reposición de Números reales hace algunos meses,
el Museo de Arte de Lima – MALI vuelve a ser escenario de un excelente espectáculo,
que aprovecha con sabiduría el potencial de la historia, los elementos técnicos
del auditorio y el talento del elenco involucrado. Falsarios nos transporta a
un demencial viaje hacia el mundo de las mentiras y las apariencias, como si se
tratara de una verdadera road-movie de pesadilla, en la que asistimos al
desarrollo de un súbito secuestro,
perpetrado por dos subversivos amateurs (Manuel Gold y Lizet Chávez), con
trágicas consecuencias; y al progresivo desmoronamiento de una infeliz pareja
(César Ritter y Mónica Madueño). Escrita por Gino Luque (autor de Los Número Seis, una puesta en escena acaso adelantada para su época) y dirigida por
Carlos Galiano (director de Newmarket y actor de la extraordinaria Demasiado poco tiempo), Falsarios salpica dolor, violencia y sangre en cada cuadro,
constituyéndose en uno de los montajes imperdibles de este año.
A destacar el elenco: Manuel Gold (notabilísimo en A ver, un aplauso) y
Lizet Chávez personifican
convincentemente a la pareja de jóvenes
terroristas, servidos por las ingeniosas líneas de Luque, que juegan mucho con
la redundancia y el despropósito. Gold aprovecha su registro para la comedia
para construir un sólido personaje con varios niveles dramáticos; y Chávez tiene la difícil
tarea de atravesar por toda una gama de emociones, saliendo airosa del reto, especialmente en la escena en el cine.
Acompaña un César Ritter en plena evolución, demostrando sus grandes avances
como actor dramático: sus escenas con Mónica Madueño son exigentes y
contundentes.
En suma, una conmovedora historia que acierta en su presentación llena de rupturas temporales, que así como logró con creces Números reales, nos
permiten sentir una inmensa compasión por los antagonistas de la historia. Una
funcional escenografía y el moderado pero acertado uso de las proyecciones,
estilizan en gran forma el montaje. Una amalgama de felices aciertos técnicos,
con sonidos y luz precisos, que junto al competente reparto, realzan la puesta
en escena. Un espectáculo de visión imprescindible. Virtuosismo teatral crudo, puro
y duro. Eso es Falsarios.
Sergio Velarde
24 de octubre de 2013
domingo, 9 de noviembre de 2014
Comenzaron las apuestas: PREMIO LUCES A LO MEJOR DEL TEATRO 2014
Se anunciaron ya los nominados para el Premio LUCES 2014, organizado
como ya es costumbre por nuestro Decano de la Prensa Nacional. Y si bien es
cierto no hay mayores sorpresas acerca de las únicas salas que frecuentan sus
periodistas, esta vez las mejores puestas del año se dividen en dos categorías:
Dramas y Comedias o Musicales (acaso sirva nuestro humilde blog como una
confiable fuente de consulta).
Se repite, eso sí, la saludable propuesta del año pasado de premiar a
los mejores actores y actrices de reparto, y también el de reconocer a la mejor
dramaturgia peruana, sin cometer esta vez el error del 2013 de premiar
re-estrenos tardíos, como fue el caso de Números reales.
Notables puestas en escena y mejores directores y actores forman parte de esta lista. Por supuesto, imaginando que El Comercio no tiene más espacio para incluir a otros artistas un poco más alternativos (por llamarlos de alguna manera), El Oficio Crítico presentará su particular encuesta este 1° de diciembre, como ya es costumbre.
Notables puestas en escena y mejores directores y actores forman parte de esta lista. Por supuesto, imaginando que El Comercio no tiene más espacio para incluir a otros artistas un poco más alternativos (por llamarlos de alguna manera), El Oficio Crítico presentará su particular encuesta este 1° de diciembre, como ya es costumbre.
He aquí los nominados de este año para el Premio LUCES 2014, y podrán
votar a partir del miércoles 12 de este mes:
1. Mejor obra dramática
"Incendios"
"La cautiva"
"La controversia de Valladolid"
"Todos eran mis hijos"
“Vergüenza"
"La cautiva"
"La controversia de Valladolid"
"Todos eran mis hijos"
“Vergüenza"
2. Mejor dramaturgia nacional
César de María y Marisol Palacios por "Horas extra"
Eduardo Adrianzén por "Cómo crecen los árboles"
Luis Alberto León por "La cautiva"
Mariana Silva Yrigoyen por "Sobre lobos"
Rafael Santa Cruz por "Duelo en Malambo"
Eduardo Adrianzén por "Cómo crecen los árboles"
Luis Alberto León por "La cautiva"
Mariana Silva Yrigoyen por "Sobre lobos"
Rafael Santa Cruz por "Duelo en Malambo"
3. Mejor musical o comedia
"Blancanieves"
"Horas extra"
"Sweet Charity"
"La tiendita del horror"
"Los mataviejas"
"Horas extra"
"Sweet Charity"
"La tiendita del horror"
"Los mataviejas"
4. Mejor director
Jorge Villanueva por "Al otro lado de la cerca"
Carlos Tolentino por "Todos eran mis hijos"
Jorge Chiarella por "La controversia de Valladolid"
Juan Carlos Fisher por "Incendios"
Chela de Ferrari por "La cautiva"
Carlos Tolentino por "Todos eran mis hijos"
Jorge Chiarella por "La controversia de Valladolid"
Juan Carlos Fisher por "Incendios"
Chela de Ferrari por "La cautiva"
5. Mejor actor teatral
Marcello Rivera por "Calígula"
Alberto Ísola por "La controversia de Valladolid"
Miguel Iza por "Vergüenza"
Pietro Sibille por "El hombre del subsuelo"
Víctor Hugo Vieyra por "Todos eran mis hijos"
Alberto Ísola por "La controversia de Valladolid"
Miguel Iza por "Vergüenza"
Pietro Sibille por "El hombre del subsuelo"
Víctor Hugo Vieyra por "Todos eran mis hijos"
6. Mejor actriz teatral
Attilia Boschetti por "Todos eran mis hijos"
Gisela Ponce de León por "Sobre losobs"
Jimena Lindo por "Dueto en mí"
Nidia Bermejo por "La cautiva"
Norma Martínez por "Incendios"
Gisela Ponce de León por "Sobre losobs"
Jimena Lindo por "Dueto en mí"
Nidia Bermejo por "La cautiva"
Norma Martínez por "Incendios"
7. Mejor actor de reparto
Alberto Ísola por "Incendios"
Carlos Mesta por "Cómo crecen los árboles"
Leonardo Torres Vilar por "Vergüenza"
Roberto Ruiz por "Un fraude epistolar"
Sergio Galliani por "La tiendita del horror"
Carlos Mesta por "Cómo crecen los árboles"
Leonardo Torres Vilar por "Vergüenza"
Roberto Ruiz por "Un fraude epistolar"
Sergio Galliani por "La tiendita del horror"
8. Mejor actriz de reparto
Anahí de Cárdenas y Laly Guimarey por "Sweet Charity"
Ebelin Ortiz por "Vergüenza"
Gabriela Velásquez por "Incendios"
Sandra Bernasconi por "Bernarda"
Vanessa Saba por "Vergüenza"
Ebelin Ortiz por "Vergüenza"
Gabriela Velásquez por "Incendios"
Sandra Bernasconi por "Bernarda"
Vanessa Saba por "Vergüenza"
Si se fijan bien, nuevamente los autores de las obras nominadas a la mejor del año han sido dejados de lado, pero para su suerte, al menos no fueron confundidos con sus respectivos directores como el año pasado. Pero para ello está El Oficio Crítico, siempre en defensa del dramaturgo, ya sea peruano o extranjero.
Los autores de las obras en competencia son los siguientes:
Incendios es de Wajdi Mouawad
La cautiva es de Luis Alberto León
La controversia de Valladolid está basada en la obra de Jean-Claude Carrière.
Todos eran mis hijos es de Arthur Miller
Vergüenza es de Ayad Akhtar
La cautiva es de Luis Alberto León
La controversia de Valladolid está basada en la obra de Jean-Claude Carrière.
Todos eran mis hijos es de Arthur Miller
Vergüenza es de Ayad Akhtar
Blancanieves, el musical es de Mariana Silva, responsable del guión original
Horas extras es de César de María y Marisol Palacios
Sweet Charity tiene música de Cy Coleman, letra de Dorothy Fields y su libro original es de Neil Simon
La tiendita del horror es de Howard Ashman y Alan Menken
Los mataviejas es de Graham Linehan
¡Muchas felicitaciones a los nominados!
Horas extras es de César de María y Marisol Palacios
Sweet Charity tiene música de Cy Coleman, letra de Dorothy Fields y su libro original es de Neil Simon
La tiendita del horror es de Howard Ashman y Alan Menken
Los mataviejas es de Graham Linehan
¡Muchas felicitaciones a los nominados!

Sergio Velarde
9 de noviembre de 2014
jueves, 2 de abril de 2015
Crítica: EL CAMINO DE LOS PASOS PELIGROSOS
Los peligrosos amores fraternales
Un nuevo caso de actor convertido en director. Fernando Luque, un
competente intérprete que viene demostrando su versatilidad desde que lo
notamos en Laberinto de monstruos de César De María en el 2012, es ahora el
responsable del estreno de El camino de los pasos peligrosos, drama en un acto
escrito por el canadiense Michel Marc Bouchard. Al igual que otros colegas debutantes en la dirección, como Urpi Gibbons (con El alma buena de Szechuán) y Diego Lombardi (con Phoenix: volver a empezar), los
resultados obtenidos por Luque son auspiciosos. Más cercana a la hábil elección
de Lombardi, la puesta en escena de El camino de los pasos peligrosos es
sostenida principalmente por un efectivo trabajo actoral. El Auditorio del
Centro Cultural El Olivar es presentado en caja negra, con algunas ramas secas
en la parrilla y con un juego de luces que suma a la creación de la atmósfera
surrealista que la historia reclama.
Tres hermanos sufren un accidente automovilístico en el mismo lugar que
murió su padre hace años, cuando viajaban al matrimonio de uno de ellos.
Atrapados en esta especie de limbo, los terribles secretos irán saliendo
progresivamente a la luz. Las culpas y las verdades nunca dichas son acaso los
puntos en común que tienen Víctor (Julián Legaspi), Ambrosio (Omar García) y Carl
(Renato Rueda), tres hermanos de caracteres muy distintos entre sí, que se ven
forzados a enfrentar sus realidades mientras permanecen en aquel misterioso
lugar. Carl estaba a pocas horas de casarse, al sufrir el accidente con sus
hermanos, y al reunirse posteriormente con ellos, las caretas filiales van
cayendo, desenterrando oscuros secretos, especialmente los que esconde Ambrosio.
Cada uno expone su verdad a su manera, reclamando cariño o mostrando su
frustración. Una intensa historia que mantiene la fluidez hasta el final.
A destacar el trabajo de Luque, que prefiere sabiamente centrar sus
energías en la dirección de sus actores, apoyado principalmente en la
destacable interpretación de Rueda, otra joven promesa de la actuación, que
llamó la atención en Números reales hace un par de años. Por su parte, García y
Legaspi, ambos con ciertas limitaciones histriónicas (especialmente en la
dicción), logran secundarlo con bastante eficiencia. El camino de los pasos
peligrosos es un entretenido montaje teatral, que genera un genuino interés por
los conflictos filiales presentados por la historia y que se convierte en un
digno debut en la dirección de Luque, que se revela como un talentoso director
de actores.
Sergio Velarde
02 de abril de 2015
sábado, 11 de abril de 2015
Crítica: STOP KISS
Conmovedora y diferente historia de amor
Siguiendo con la feliz decisión de poner en el tapete las absurdas
ideologías que no dejan progresar a la sociedad (acaso sea ésa la importancia
capital del teatro), llega a la escena limeña la pieza Stop Kiss, de la autora
norteamericana Diana Son, estrenada originalmente en el Off-Broadway en 1998 y
dirigida actualmente por la excelente actriz Norma Martínez en el Teatro de la
Universidad del Pacífico. A pesar de los 17 años que separan su estreno del
nuestro, el texto no ha perdido un ápice de vigencia, pues se trata de un
dramático ataque homofóbico hacia dos mujeres en un parque de New York, pero
que nunca es visto en el escenario. La relación que desarrollan Callie (Lizet
Chávez) y Sara (Fiorella Pennano) es la gran protagonista de este montaje que
denuncia la salvaje y primaria violencia que tiene y ejerce el ser humano sobre lo que no puede (o no quiere) entender.
Sin cambiar el espacio temporal propuesto por la autora, la trama nos
lleva al Nueva York de finales de los noventa, y específicamente al departamento
de Callie, una reportera de tráfico en una estación radial, que sobrevuela la
ciudad todos los días en helicóptero, sin mayores preocupaciones en su vida.
Una amiga de su amiga, llamada Sara, llega para dejarle su gato, pues trabaja
en una escuela pública del Bronx y no puede cuidar de él. Las dos mujeres
inician entonces, una estrecha amistad, que poco a poco va convirtiéndose en
algo más. El mencionado ataque que sufren las dos mujeres es el punto de
inflexión en la obra, pues las escenas se suceden en desorden cronológico,
intercalándolas antes y después de la cobarde agresión. Al igual que sucedió en
Números reales (2013), el saber de antemano la suerte de los personajes, nos
permite sentir una profunda compasión por ellos. Y en el caso de Stop Kiss,
rabia y frustración ante un acto violento irracional y sin justificación.
Todo el prejuicio y la intolerancia que todavía nos carcome, y que
impide el justo respeto hacia el amor en sus distintas manifestaciones, es
retratado de manera sumamente estilizada en la puesta en escena. La
escenografía, urbana y funcional, nos remite a la de Frankie y Johnny en el Claro de Luna (2014), obra ambientada curiosamente también en Nueva York. Las
actrices que interpretaran a Callie y Sara deben cargar todo el peso dramático
sobre los hombros. En ese sentido, Chávez (quien ya había demostrado su enorme potencial histriónico
en la acaso incomprendida Falsarios) luce en el presente montaje absolutamente convincente en cada una de sus intervenciones, especialmente
cuando intercala las escenas con ruptura temporal, muy bien secundada por la
joven Pennano, que le otorga a su personaje una agradable personalidad.
Completan el elenco Rómulo Assereto , Montserrat Brugué, Nicolás Galindo y
Eduardo Camino, todos ellos muy precisos en sus caracterizaciones. Stop Kiss es
una conmovedora puesta en escena que se convierte en un perfecto ejemplo de lo
irracional y absurda que es la
homofobia.
Sergio Velarde
11 de abril de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
Entrevista: IRENE EYZAGUIRRE
“Es importante rescatar momentos de nuestro pasado”
Una de nuestras actrices más sólidas y versátiles en la actualidad es,
sin duda, Irene Eyzaguirre, ganadora del premio de El Oficio Crítico como mejor
actriz dramática por su rol en En la Calle del Espíritu Santo de Celeste Viale.
“Empecé como casi todos desde chica en el colegio, para mí era una cosa natural
estar ahí arriba en el escenario. Es curioso,
siempre he sido tímida y extremadamente reservada, y actuar fue como una
manera de romper con eso”, recuerda. Pero la formación profesional de Irene
llegó cuando ingresó al TUC. “Recuerdo que, cuando estudiaba en la Católica fui
al local del TUC en Camaná a ver Electra, con Mercy Bustos, Mónica Domínguez y
Juan Manuel Ochoa. Me impactó ver esa tragedia con esas actrices fuertes; a partir de ahí dejé la carrera de Derecho y
me fui torciendo (risas).”
Anteriormente, Irene ya había llevado un taller de actuación con el
reconocido actor Hernando Cortés. “Él era un erudito, una persona muy sabia,
apasionada. Hicimos La Ciudad de los Reyes; allí me fui preparando con
confianza para postular al TUC. Entramos en ese taller con Zelma Gálvez, Elmer
Alfaro, Jorge Silva, entre otros.” En el TUC, Irene tuvo como profesor de
actuación, en el primer año, a Roberto Ángeles, a quien considera “un maestro
muy bueno, con una rigurosidad en el trabajo, te involucraba mucho en ser
disciplinado, tremendamente estimulante, muy puntual con la disciplina, trabajo
de investigación, muy estricto en eso”, refiere. En segundo año, a José Enrique
Mavila (recordado actor, director y dramaturgo), “a quien le agradezco por la
confianza que me dio, los estímulos, los retos que me puso”; y en tercero, a
Ruth Escudero. “Con ella egresamos con un montaje basado en La casa de Bernarda
Alba y Yerma. Sintonizamos con la sensibilidad y pasión lorquiana de Ruth en un
bello montaje que hizo que me enamorara
más aún de la obra del poeta. Tuve profesores excelentes y exigentes como
Alberto Isola, Luis Peirano, Coco Chiarella y Antonio Aguinaga.”
Las artes escénicas
Para Irene, un actor de teatro debe “tener disciplina, mucha pasión,
estar ahí arriba y transmitir todo lo que el autor, tu personaje o tu director
haya trabajado. Si tu pasión no es ésa, mejor no te embarques. Nada es fácil,
habrá un montón de tropiezos, el actor tiene que tener una fortaleza mental,
pero también de salud, debe procurar no ser “malitos” con el cuerpo.” Y por
otro lado, un director teatral tiene que “tener paciencia y especialmente
empatía, tener la capacidad de comunicarte con el actor, de poder transmitir
cosas y que se enamoren de tu proyecto; y obviamente, ser un poco loco, tener
una locura especial: la creatividad.” También afirma que no necesariamente un
director debe haber sido actor, pero reconoce que sí le da algunas pautas
básicas, pero no cree que deba ser una condición. “Por ejemplo, recuerdo que cuando
ingresamos al TUC con Rafael Dumett (autor de Números reales), dijo delante de
todos que no había ingresado para ser actor, sino que quería escribir, que
quería saber el proceso del actor. Y lo mejor de todo es que en el montaje del
último año, Rafael interpretó a una espléndida Angustias en La casa de Bernarda
Alba”, recuerda.
Irene ha intervenido en numerosos montajes teatrales, pero recuerda
algunos con especial cariño. “Medea, dirigida por Bruno Ortiz en la Alianza
Francesa, tuvo una estética muy particular; Bruno es muy creativo, alternativo,
rompió todos mis esquemas luego de haber tenido otras experiencias. Ese
personaje fue totalizador, me fascinó, fue grande y trágico”, recuerda. También
señala a Las bacantes, que dirigió Coco Guerra. Para Irene, Guerra es “otro de
los grandes locos directores, recreó un universo alucinante. Fue un montaje que
se hizo en el Museo de Arte de Lima, fue un trabajo físico intenso, con un
elenco de peso (Alberto Isola, Milena Alva, Olga Bárcenas, Aristóteles Picho, entre
otros) y como experiencia, fue grande.” Irene reconoce a Alberto Isola como un
hito en su vida profesional. “Es un maestro, un grande. Cuando egresé del TUC,
me llamó para Viaje a la tierra de Jauja y otras peregrinaciones del hambre,
delicioso y tremendo montaje basado en pasos y entremeses. Es uno de mis
recuerdos más queridos, fue la primera vez que canté en un escenario (gracias a
Pepe Bárcenas, con el que desde allí participamos en diferentes espectáculos). El
elenco estaba conformado por Luis Álvarez, Delfina Paredes, Haydée Cáceres, Mary Ann Vargas, Gianfranco Brero, Rosario Verastegui, Alicia Morales, Víctor Prada y
Manuel Arenas.” A lo largo de los años, Irene ha tenido el placer de participar
en otros montajes de Alberto, guardándole especial cariño a Las que cantan, El
alma buena de Sechuán, El Pingajo y la Fandanga y Canciones para mirar.
La memoria del teatro
“Lo que podría decir de En la Calle del Espíritu Santo, es que doy las
gracias de haber podido participar, porque me importa todo lo que tenga que ver
con hablar del país, con bucear en nuestra historia para rescatar anécdotas y
hablar sobre nosotros, sobre nuestra identidad. Creo que así vamos a dejar de considerar a obras como La cautiva como una apología, es terrible”, afirma Irene. En el mencionado
montaje, tuvo la oportunidad de trabajar con su gran amiga Cecilia Monserrate.
“A Cecilia la conozco hace años, me dio un gusto tremendo por el papel que hizo,
por la calidad de su trabajo; en el estreno nos abrazamos fuerte. Es importante
dar a conocer que hay muchos actores y actrices valiosos, la gente tiene que darse
cuenta de qué clase de actores tenemos”, reflexiona. “Así como se conoce la
historia del país, también tiene que conocerse a su gente, no solo actores,
también historiadores, dramaturgos, críticos y especialistas.”
La televisión, entre muchas producciones, también le brindó oportunidad
a Irene para involucrarse en la historia de una danza típica ancestral, a
través de su participación en El gran reto (2008), sobre los danzantes de
tijera. “Me impactó el tema, que se tomara esta danza ancestral para crear una
historia contemporánea. Tuvo tanta aceptación que la han repetido como siete
veces, nos fuimos a Huánuco para grabar. Fue un placer trabajar con Pold
Gastello, que es una persona con tanto talento, divertido, y como actor, qué
más se puede desear por compañero. La pasamos muy bien en nuestra chacra.”
Justamente, Irene tiene proyectos para televisión y uno de índole musical, pero
que todavía no puede revelar y este 6 de febrero se está presentando en el
Centro Español de Lima un corto en el que participa llamado La huida silenciosa,
en la que comparte roles con María Fernanda Valera (a quien vimos en ¿Qué hiciste Diego Díaz?). “También tengo historias que quiero desarrollar desde
hace años, no sé si las quiero escribir o actuar, pero es importante rescatar
momentos de nuestro pasado, para conocer y entender lo que somos y lo que hemos
sido.” Le deseamos toda la suerte del mundo a Irene en sus nuevos proyectos.
Sergio Velarde
30 de enero de 2015
lunes, 8 de febrero de 2016
Crítica: DOS PARA EL CAMINO
Finísimo e inquietante clásico moderno revisitado
Estrenada en el 2002, la ya clásica pieza Dos para el camino
de César De María se presentó en el Teatro Mocha Graña, con la dirección de
Oscar Carrillo y las actuaciones de Gabriela Billotti y Miguel Iza, acompañados
por los hermanos Roberto y José Miguel. Sus personajes, en un total de seis y
repartidos en cinco cuadros, atraviesan duras
y complejas emociones, como también lo hacen Tripaloca y Tartaloro en A ver, un aplauso (1989) o Brunella y Joe en Super Popper (2006), dentro de los perversos
universos que crea el autor. La justificable cobardía, la angustiosa duda, la
peligrosa locura y la crónica desconfianza son punzantes dolores que atormentan
a estos seres que aparecen y desaparecen del escenario luego de contarnos a la
cara “literalmente” sus aparentemente inconexas historias, pero que se unen
magistralmente en el camino llegando al final.
Una niña y su madre compartiendo el mismo cuerpo, mientras
nos hablan de una supuesta invasión alienígena; un hombre que debe enfrentar un
terrible cargo de conciencia al involucrarse en un cruel asesinato; una
psicóloga que atraviesa un trauma emocional y toma una peligrosa decisión; un
novio machista que se niega a certificar que tiene una seria enfermedad; y dos
solitarios seres que se (des)encuentran en la sala de espera de un consultorio.
Los alumnos del Taller de Producción II, pertenecientes al 9° ciclo de la
carrera de Artes Escénicas en la facultad de Ciencias y Artes de la
Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú, son los
responsables de llevar a escena esta finísima y antológica pieza de De María,
repleta de detalles que enriquecen la puesta.
El joven director Rodrigo Chávez se aleja del modelo
realista del estreno de Carrillo y aplica el mismo estilo que tantos brillos le
diera a Salir (co-dirigida por su autor Daniel Amaru Silva), en el sentido de
dejar que el texto sea el auténtico protagonista, de la mano de una acertada
dirección de actores. Armados con un micrófono y un par de bancos en el
escenario, los versátiles intérpretes Lucia Caravedo (a quien vimos en Lima Laberinto XXI) y Diego López (también director de la muy estimable Números reales) se lucen cada uno interpretando su trío de personajes con mucho humor y
sentimiento, a la sorprendente manera de stand-up comedy en sus monólogos
iniciales, para terminar con un diálogo que le da un oscuro y melancólico
cierre a la historia. Dos para el camino es una de las obras clave dentro de la
producción dramatúrgica de De María, y el presente montaje le hace un merecido y
oportuno reconocimiento.
Sergio Velarde
8 de febrero de 2016
viernes, 27 de diciembre de 2013
Evento: ASÍ FUE LA PREMIACIÓN 2013
El jueves 26 de diciembre del 2013 se llevó a cabo el tercer evento en vivo de El Oficio Crítico en las instalaciones del CAFAE, contando con una gran afluencia de público y con la participación de la mayoría de los nominados, presentadores y ganadores. Aquí un recuento de lo acontecido en dicho evento.
RESULTADOS DE LA ENCUESTA:
Categoría COMEDIA
Mejor actor de reparto:
JOSÉ ANTONIO BUENDÍA por El Vigilante Enmascarado
Mejor actriz de reparto:
EMILY YACARINI por El Vigilante Enmascarado
Mejor actor:
TITO VEGA por La Cena de los Idiotas
Mejor actriz:
MARÍA GRAZIA GAMARRA por La Novicia Rebelde
Mejor director:
DAVID CARRILLO por El Vigilante Enmascarado y Sueños de un seductor
Mejor obra:
EL VIGILANTE ENMASCARADO de Maritza Núñez
Categoría DRAMA:
Mejor actor de reparto:
JOSÉ MIGUEL ARBULÚ por De repente el verano pasado
Mejor actriz de reparto:
ANGIE RODRÍGUEZ por Morir (un instante antes de morir)
Mejor actor:
NATALIO DÍAZ por El otro aplauso
Mejor actriz:
XIMENA ARROYO por La eternidad en sus ojos
Mejor director:
DIEGO LA HOZ por El otro aplauso
Mejor obra:
LA ETERNIDAD EN SUS OJOS de Eduardo Adrianzén
HOMENAJES
RECONOCIMIENTO A LA TRAYECTORIA
CUERDOS TEATRO
Director: Roberto Sánchez Piérola
BALANCE DEL AÑO PARA EL OFICIO CRÍTICO
Categoría COMEDIA
Mejor actor de reparto:
EMILIO MONTERO por ¡Baila con la muerte! Tragicomedia de arquetipos
Mejor actriz de reparto:
ALEXA CENTURIÓN por Opción múltiple y Escuela Vieja: todo lo que quiso olvidar sobre la educación peruana
Mejor actor:
MARIO SOLDEVILLA por Los últimos días de Clark Kent
Mejor actriz:
ALEXIA BRAZZINI por Los últimos días de Clark Kent
Mejor director:
JUAN CARLOS DÍAZ por Mi buen amigo Judas
Mejor obra:
ESCUELA VIEJA: TODO LO QUE QUISO OLVIDAR SOBRE LA EDUCACIÓN PERUANA de Patricia Biffi
Categoría DRAMA:
Mejor actor de reparto:
ALAIN SALINAS por Bolognesi en Arica
Mejor actriz de reparto:
MIRTA URBINA por La traición y Los romances de Lorca
Mejor actor:
SEBASTIÁN REÁTEGUI por El Hombre Elefante
Mejor actriz:
XIMENA ARROYO por La eternidad en sus ojos
Mejor director:
DIEGO LÓPEZ por Números reales
Mejor obra:
LA ETERNIDAD EN SUS OJOS de Eduardo Adrianzén
Premio especial de dramaturgia
SALA DE INFARTO 2013
JUAN JOSÉ OVIEDO por Árido
Las fotos del evento pueden verlas en la página de facebook.
¡Gracias por participar! ¡Felices fiestas!
Sergio Velarde
27 de diciembre de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







































