Juan, una aventura épica
“Esta es la versión
fidedigna de la historia de Juan sin Miedo,
y el que no lo quiera creer que pague más por su entrada.” Con esta
divertida alocución, el actor Luis García Olaya presentó un espectáculo para
toda la familia: la historia del personaje Juan sin Miedo, el chico que lo que
más anhelaba era descubrir qué era el miedo. Las actuaciones estuvieron a cargo,
además del citado García, de Andrea Alvarado, Daniel Menacho Lizárraga, Sebastián
Ramos y Cecilia Rechkemmer. En aquella oportunidad, se presentó una versión
original del dramaturgo y director teatral Alonso Alegría, basada en los
escritos de los hermanos Grimm. Alegría dirige, desde el 2011, el proyecto
Vivero de Dramaturgia, un espacio de creación, análisis y producción de
historias teatrales.
Las puertas del escenario del centro cultural Casa Amaru se
abrieron con puntualidad. El público estuvo compuesto principalmente por
familias con niños, pero estos no eran tan pequeños, pues tenían entre 8 a 11
años. Es importante mencionar que el escenario elaborado por el equipo era para
muy pocas personas y la iluminación, con un par de luces de escenario que
enfocaba a los actores y una ventana en el techo, por la que pasaba la luz
natural. El público estuvo compuesto por un total de 20 personas.
La obra abarcó una
serie de anécdotas que le suceden a Juan, interpretado de manera muy creíble
por Menacho Lizárraga. En sus ansias por alcanzar a tener algún día el miedo, este
sortea una serie de obstáculos. Los actores interpretaron diferentes personajes
a lo largo de la historia, con excepción, claro está, de Juan; además, fue
interesante el vestuario, pues partió de una misma extensión de tela de color
verde pardo. Llamó la atención que el director haya decidido que los actores
esperen sentados en sillas en las cuatro esquinas del escenario antes de entrar
en escena. A pesar de esta situación, el espectador no perdió interés en la
acción dramática, sobre todo los niños, que se mostraron emocionados por cada
una de las expresiones ingenuas y situaciones cómicas que le sucedieron a Juan.
No hubo ni una sola interrupción por parte del público durante
las escenas. Un elemento interesante visto durante el montaje fue que los
actores en todo momento sostenían en sus manos una especie de libros que
parecían ser sus diálogos. Este elemento fue extraño, pues se trataba de
actores de una cierta experiencia y por lo tanto, tener sus diálogos a la mano
no debería ser una prioridad. Lo más probable es que Alegría haya querido
incluir este elemento para darle a su puesta una impresión subjetiva, de que el
montaje se trataba de una versión más fiel a la literatura de los hermanos
Grimm.
Juan sin miedo estuvo en temporada los fines de semana del
mes de agosto en el centro cultural Casa Amaru. Esta se define como “un espacio
diseñado para el intercambio de sensaciones y conocimiento a través de los
libros, el arte, el cine, la danza, el teatro y la cultura peruana”, ubicado en
Jr. Sucre 317 Barranco.
Enrique Pacheco
6 de setiembre de 2018
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