martes, 6 de enero de 2026

Crítica: AUTOMATIC


El tránsito de lo “automatic”

El pasado 19 de diciembre, dentro del Teatro Barranco, se observaba el paso, lo automático y lo extracotidiano de la vida a través de un lenguaje experimental construido con una vehemencia escénica singular y un grito abierto a la melancolía. Automatic, creado y dirigido por Lucas Mendoza Sandoval, se sostiene en un elenco que presta su voz y su cuerpo para narrar una historia personal, integrado por Marcela Álvarez, Luis García, Calu Chávez, Diana Palacios y Fabián Suni.

Automatic es una celebración del ritual de la vida y del tránsito por un camino extracotidiano donde, por momentos, lo extraño permite visibilizar la otredad de la performance y su condición liminal con la vida misma. La pieza se convierte en una especie de umbral que utiliza el cuerpo y la voz como herramientas escénicas primordiales para contar una historia.

De esta manera, la narrativa propone el testimonio como un mecanismo contemporáneo para descifrar respuestas alojadas en la memoria y el silencio, donde cada animal aparece como una especie voraz que, poéticamente, devora al ser humano.

Desde mi punto de vista, la dirección es certera y está cargada de recursos escénicos que permiten encontrar esa lógica que los personajes buscan comprender. Por momentos, los actores se presentan como ellos mismos y abandonan el cuerpo del actor para sensibilizarse con la historia que están narrando.

Automatic se nombra contemporánea no solo por una propuesta fresca y moderna, sino porque traspasa los límites del teatro moderno y se adhiere al conflicto desde diversas dramaturgias escénicas: el cuerpo, el movimiento y la voz. En su conjunto, es una propuesta que se impregna del uso estético de lo humano para atravesar el ritual del autodescubrimiento y el renacimiento.

Juan Pablo Rueda

6 de enero de 2026

Crítica: TODAS SOMOS ELLA


Sanación en un escenario

El sonido retumba, una guitarra rasgada y astral; la música es un mantel o una mesa que flota en el espacio y expone los cuerpos femeninos que danzan, con su voz, con su presencia. Las actrices tienen un decir, algo que sacar dentro del escenario. Me parece muy particular la forma de abordar su sanación, su empoderamiento. Cada una presenta una historia, cada una con algo distinto a la otra, pero con un tema que las conecta, la posibilidad de elegirse a uno mismo, de dejar de lado algo que no es correspondido, que no transita con los mismos pasos.

Dentro de la vida, el proceso de soltar es un factor al que nos enfrentamos en alguna parte de nuestra historia. Es como la nuez para completar el pastel espiritual de nuestra trascendencia. No solo dejamos una pareja, también dejamos amigos, situaciones, pensamientos, familiares; el hecho de entender que nada nos pertenece excepto nosotros mismos es un reto indispensable.

Llevar al teatro una herida es una muestra de valentía, mostrarse vulnerable ante ello no es debilidad: es la fuente principal del renacer, de la fuerza. En tal sentido, ver los cuerpos sacando lo más profundo de sus recuerdos y sus rencores es una dulzura para los sentidos. Las actrices que pronto serán egresadas se enfrentarán a un nuevo reto que es sostenerse en el mundo profesional, pero ya ganaron una batalla y es terminar la carrera.

Los juegos escénicos me gustaron mucho, las transiciones entre el presente cotidiano y extracotidiano, la voz muy bien trabajada, las presencias interesantes en su particularidad, los juegos colectivos de ensoñación precisos y bien ensayados, se nota cuando un producto tiene pasión y esfuerzo.

El trabajo de luces también es un elemento a mencionar. Hubo equilibrio entre los colores y exactitud en el tiempo, mantenía un traslado del tiempo permisible y gentil ante el espectador. Energéticamente hubo pequeñas explosiones a cada instante, los cambios de tiempo permitían una erupción para cada una de ellas, momento genuino, certero y voraz. La forma en que se trabajo lo que se busca decir encontró la poesía, el cuerpo exaltado por el arte, por la fuerza de la interpretación y de los recursos especiales. Todo se mantuvo en un orden adecuado.

El músico y la composición musical guardaban una presencia propia, la sonoridad permitió que los recursos escénicos se conectaran y se engrandecieran. Un buen trabajo, aplausos y apoyo para sus carreras profesionales. El camino es largo, a veces desanima, pero si el pecho late arte, no habrá otro lugar a donde ir; cierras los ojos o abres la boca, duermes o despiertas, el arte estará ahí, triste o alegre, perseverante o pesimista.

Moisés Aurazo

6 de enero de 2026

Crítica: AUSENTES


La poesía de la ausencia 

Dentro de la Casa de la Creatividad, cuatro cuerpos desde el uso performático y el testimonio se reúnen para contar historias que se entrelazan como hilos conductores cargados de memoria. El 5 de diciembre se presentó Ausentes, una creación colectiva de Ana Lucía Glidemeister, Víctor Bullon, María José Echeandia y Diana Palacios.

Resulta interesante observar cómo la propuesta se inscribe en una sensibilidad contemporánea a partir de su vínculo con el testimonio, el recuerdo y la memoria. La creación colectiva sostiene un carácter lúdico y preciso, desarrollado a través del juego escénico: un espacio donde los personajes y las vivencias personales de cada intérprete dialogan de manera punzante y profundamente emotiva.

La obra se articula desde una narrativa fragmentaria, cercana a lo humano, cuyo conflicto constante es la ausencia. Este eje se construye desde diversos lenguajes escénicos y semióticos, entre ellos la escenografía, que transita de una mesa con sillas alrededor a un comedor que parece vacío, pero que se encuentra habitado por lo que falta.

Ausentes encuentra un ritmo particularmente interesante cuando desafía al tiempo. El pasado y el presente se intercalan como capas que se superponen, permitiendo que la ausencia emerja en las palabras no dichas, en las anécdotas y en las vivencias de los personajes.

En cuanto al trabajo actoral, el elenco logra resolver en escena incluso frente a ciertas complicaciones. Esa capacidad de sostener y resolver se vuelve fundamental, especialmente cuando el camino escénico implica desnudar aspectos de la propia vida. Lo que sucede en escena adquiere entonces un carácter casi mágico: pequeñas cápsulas de experiencia que se conectan entre sí hasta construir un sentido de colectividad.

En términos generales, se trata de una propuesta emotiva que apuesta por el testimonio desde el uso del yo cotidiano. Ausentes deja una huella sensible sobre aquello que está y aquello que no, sobre las presencias y las ausencias que atraviesan la vida. En esta obra, la ausencia se convierte en poesía.

Juan Pablo Rueda

6 de enero de 2026

domingo, 4 de enero de 2026

Crítica: EDIPO REY


Efectiva propuesta coral

Uno de los roles fundamentales en la tragedia de Sófocles, Edipo Rey, lo juega el Coro. Este no solo representa a los ancianos tebanos, sino que actúa como un personaje colectivo que comenta, juzga y expresa la voz del pueblo, convirtiéndose en un mediador entre los dioses, los personajes y la audiencia, ante la progresiva revelación de la verdad trágica de Edipo. El director Carlos Delgado Morris acierta, en su particular propuesta del mencionado clásico griego, en conferirle a su Coro, además, las voces del resto de personajes. Quizás sea esta decisión formal y estética la que terminó por convertir a esta nueva actualización de Edipo Rey en un espectáculo recomendable y de necesaria reposición.

La historia es de sobra conocida: el rey Edipo investiga la muerte del rey anterior, Layo, descubriendo trágicamente que él mismo mató a su padre y se casó con su madre Yocasta, sin saberlo, cumpliendo una antigua profecía. Sin embargo, la riqueza de los clásicos radica en su pertinencia y vigencia que nunca pierden actualidad; en ese sentido, la dirección destaca la soberbia del protagonista (Víctor Bullon) en no querer reconocer la verdad de los hechos, ante el destino expuesto por el Oráculo, que hace las veces de su propia conciencia. Esta línea argumental explorada se consigue resolver adecuadamente, gracias a la sólida actuación de Bullon.

Es en el aspecto espacial en el que radica la principal fortaleza de la puesta, específicamente, en el buen aprovechamiento de la Sala Quilla: con los asientos ordenados en los cuatro frentes, incluido el escenario, los dos niveles y la puerta del foro funcionan para darle agilidad a la trama, acompañado por un efectivo manejo de luces. Bien el desenvolvimiento corporal e interpretativo del colectivo femenino, integrado por María Jimena Angulo, Tahira Castro, Gabriela Chávez, Andrea De La Cruz, Andrea Marquina, Maricielo Pérez y Francis Vega, todas impecables en los distintos personajes que les toca representar. Producida por Naima, esta nueva versión de Edipo Rey mantiene la total pertinencia de los clásicos griegos, cumpliendo la tan necesaria función de acercarlos a nuevos públicos.

Sergio Velarde

4 de enero de 2025

viernes, 2 de enero de 2026

Crítica: DOS PARA EL CAMINO


Soledad para dos

Así como A ver, un aplauso y Laberinto de monstruos, no podemos dejar de mencionar (y celebrar) otro de los clásicos que nos ha regalado nuestro dramaturgo César De María y que gozara de una breve temporada el año pasado, específicamente en la Asociación Cultural Arenas y Esteras de Villa El Salvador: se trató de Dos para el camino (2002), una ingeniosa pieza escrita para dos actores, organizada en cuatro monólogos iniciales y una escena dialogada final, en la que interviene un puñado de personajes heridos y desesperados, inmersos en soledad y en busca de redención. Acaso el hecho más destacable del mencionado montaje fue el respeto mostrado hacia el material original, acompañado por una propuesta escénica con personalidad propia.

El espacio de Arena y Esteras es bastante amplio; sin embargo, la directora Carolina Barrantes delimita convenientemente los espacios con el apoyo de las luces en cada segmento. La historia avanza sin tropiezos, manejando bien el suspenso y mostrando claramente los dilemas de cada personaje. Quizás algunos cambios de escena puedan acelerarse y la música clásica escogida para acompañar el montaje pareciera no encajar del todo en ciertas escenas. Se nota la inteligente propuesta de que cada monólogo sea ejecutado por uno de los actores con el apoyo físico del otro; no obstante, la cuarta escena no siguió el mismo formato. 

La juventud de Ariana Dileo y Marco Dasilva los hace destacar por su entrega y energía en cada uno de sus roles, si bien todavía pueden explorarlos en mayor profundidad. Bien el último acto, en el que se resuelve la inclusión de todos los personajes de la puesta, consiguiendo ambos intérpretes una interacción conmovedora y trágica a la vez. Felicitaciones a  La Fija Producciones por animarse a presentar uno de los excelentes textos de De María: Dos para el camino es un ingenioso mosaico de emociones que reflexiona oportunamente acerca de la necesaria compañía con la que deberíamos contar siempre, para no caer en la traicionera soledad que para nada es la mejor consejera.

Sergio Velarde

2 de enero de 2026

jueves, 1 de enero de 2026

Evento: PREMIACIÓN OFICIO CRÍTICO 2025 - VIDEO DE CEREMONIA

Sábado 27 de de dicembre en Teatro Barranco

Evento: PREMIACIÓN OFICIO CRÍTICO 2025 (FOTOS BLOQUE 3)


Lo mejor de las Artes escénicas en nuestra capital

El evento se realizó en el Teatro Barranco el sábado 27 de diciembre de 2025.


BLOQUE 3

Premiacion categorías: 

- COMEDIA

- DRAMA

IN MEMORIAM

Premio especial PASSLINE

Premio de dramaturgia "Sara Joffré" 2025

Despedida

























Evento: PREMIACIÓN OFICIO CRÍTICO 2025 (FOTOS BLOQUE 2)


Lo mejor de las Artes escénicas en nuestra capital

El evento se realizó en el Teatro Barranco el sábado 27 de diciembre de 2025.


BLOQUE 2

Reconocimiento a la trayectoria:

CHAPLIN GRUPO CULTURAL . REGIÓN ICA

Premiacion categorías: 

- Teatro Musical

- Unipersonales

Reconocimiento a la trayectoria:

RICARDO COMBI













Evento: PREMIACIÓN OFICIO CRÍTICO 2025 (FOTOS BLOQUE 1)


Lo mejor de las Artes escénicas en nuestra capital

El evento se realizó en el Teatro Barranco el sábado 27 de diciembre de 2025.


BLOQUE 1

Presentación musical

Animación: Manchi Ramírez y Sergio Velarde

Premiacion categorías: 

- Teatro para niños

- Teatro de formato breve

Número musical: Edu Albarracín