Sanación en un escenario
El sonido retumba, una guitarra rasgada y astral; la música es un mantel o una mesa que flota en el espacio y expone los cuerpos femeninos que danzan, con su voz, con su presencia. Las actrices tienen un decir, algo que sacar dentro del escenario. Me parece muy particular la forma de abordar su sanación, su empoderamiento. Cada una presenta una historia, cada una con algo distinto a la otra, pero con un tema que las conecta, la posibilidad de elegirse a uno mismo, de dejar de lado algo que no es correspondido, que no transita con los mismos pasos.
Dentro de la vida, el proceso de soltar es un factor al que nos enfrentamos en alguna parte de nuestra historia. Es como la nuez para completar el pastel espiritual de nuestra trascendencia. No solo dejamos una pareja, también dejamos amigos, situaciones, pensamientos, familiares; el hecho de entender que nada nos pertenece excepto nosotros mismos es un reto indispensable.
Llevar al teatro una herida es una muestra de valentía, mostrarse vulnerable ante ello no es debilidad: es la fuente principal del renacer, de la fuerza. En tal sentido, ver los cuerpos sacando lo más profundo de sus recuerdos y sus rencores es una dulzura para los sentidos. Las actrices que pronto serán egresadas se enfrentarán a un nuevo reto que es sostenerse en el mundo profesional, pero ya ganaron una batalla y es terminar la carrera.
Los juegos escénicos me gustaron mucho, las transiciones entre el presente cotidiano y extracotidiano, la voz muy bien trabajada, las presencias interesantes en su particularidad, los juegos colectivos de ensoñación precisos y bien ensayados, se nota cuando un producto tiene pasión y esfuerzo.
El trabajo de luces también es un elemento a mencionar. Hubo equilibrio entre los colores y exactitud en el tiempo, mantenía un traslado del tiempo permisible y gentil ante el espectador. Energéticamente hubo pequeñas explosiones a cada instante, los cambios de tiempo permitían una erupción para cada una de ellas, momento genuino, certero y voraz. La forma en que se trabajo lo que se busca decir encontró la poesía, el cuerpo exaltado por el arte, por la fuerza de la interpretación y de los recursos especiales. Todo se mantuvo en un orden adecuado.
El músico y la composición musical guardaban una presencia propia, la sonoridad permitió que los recursos escénicos se conectaran y se engrandecieran. Un buen trabajo, aplausos y apoyo para sus carreras profesionales. El camino es largo, a veces desanima, pero si el pecho late arte, no habrá otro lugar a donde ir; cierras los ojos o abres la boca, duermes o despiertas, el arte estará ahí, triste o alegre, perseverante o pesimista.
Moisés Aurazo
6 de enero de 2026

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