El teatro y la vida como una rayuela
El camino para comprender a Cortázar puede parecer un poco intrincado, pero el grupo “La cuarta pared” se ha propuesto ofrecer una guía teatral por la famosa novela del escritor. Con su proyecto, a lo largo de casi dos horas nos volvemos mitad lectores y mitad espectadores de una de las narraciones más caóticas y poéticas de la literatura argentina. La historia, que podemos adivinar se desarrolla entre París y Buenos Aires, sigue a Horacio Oliveira, nuestro héroe existencialista, que pasea por los lugares donde alguna vez estuvo con su amante. La relación de ambos es apasionada, pero dispar: ella, descrita como emotiva e ingenua, contrasta con la personalidad de él, analítico y distante. Aunque la puesta en escena se centra en su vínculo, se van sumando personajes y situaciones tragicómicas que hacen muy entretenido el espectáculo.
Guillermo Ale y Horacio Rafart son nuestros extraordinarios actores y adaptadores de la novela a la dramaturgia; tal salto, desde la narrativa a la representación teatral, les brinda un espacio para plantear su perspectiva original de la obra literaria. A través de sus ojos, nos enfocamos en aspectos que orbitan la propuesta, a partir de la posibilidad del amor, el influjo de la política, la importancia del capital cultural, el arraigo por la tierra natal y una melancolía que lo atraviesa todo. Por medio de estos temas, la conexión con el público se entabla de una u otra manera, vinculándonos emocionalmente al encontrar experiencias comunes aún en lo que parece literatura elevada y compleja; esta es una de las mayores virtudes que encuentro en su obra.
Finalmente, quiero resaltar el trabajo de escenografía, con su mobiliario inspirado en el arte de la palabra. El uso de elementos como la escalera o maleta se cargan igual de símbolos y nos llevan a pensar en las posibilidades de cambio y la libertad. En cuanto al vestuario, este también está marcado por el oficio del escritor y su contexto. Además, el trabajo con los tonos de luces y proyecciones generan un ambiente onírico, en cuya sombra se asoman los recuerdos y sentimientos. En conjunto, la producción es de una gran calidad y evidencia un profundo aprecio por la fuente de la que parte. Por ello, nos complace recomendar esta obra a nuestros lectores, esperando que puedan asistir a sus funciones, además de otros proyectos de “La cuarta pared”. Quedamos atentos de sus futuras presentaciones, contentos de ver que igual tienen bastante acogida y pensando que ello permitirá más adaptaciones, muy valiosas, desde los libros al teatro.
La emblemática obra de Cortázar se ve reflejada en la puesta con un espíritu literario y en una estética que nos acerca al mundo particular de uno de los máximos escritores del siglo XX.
Jimena Muñoz
4 de marzo de 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario