lunes, 7 de septiembre de 2020

Crítica: LAS CINCO PREGUNTAS ERÓTICAS


Jugando con la imaginación

Si pensábamos que el formato virtual era solo para obras donde veíamos a los actores en vivo o en grabación representando a algún personaje, estábamos equivocados. Hay algunas personas que han apostado por transmitir a través de plataformas virtuales espectáculos auditivos, con el fin de estimular la creación de imágenes en la mente del público. Es el caso de Las cinco preguntas eróticas, la segunda de un conjunto de seis relatos escritos por autores y autoras teatrales que giran en torno al erotismo, dentro de la primera temporada del proyecto “EROTIQUÉ – Relatos al oído” (producción de Teatra – Globos al Viento), un espectáculo representado en vivo y transmitido a través de la plataforma Zoom.

Escrita y dirigida por Ricardo Morante, la actriz Norka Ramírez y el actor Renato Pantigozo, asumieron el reto de contarnos una historia erótica de manera similar a un viejo radioteatro o radionovela, donde la voz cumple el papel principal, ya que solo escuchábamos a los actores mientras nos iban narrando de manera clara, la historia de una pareja, quienes antes de hacer el amor en la habitación de un hostal, Luisa (Ramírez) le hace cinco preguntas altamente eróticas a Juan (Pantigozo) para profundizar mas en su relación. Por cada pregunta satisfactoriamente bien contestada, ambos se quitarán una prenda.

Antes de iniciar la obra, se creó la atmósfera adecuada y necesaria al ritmo de la canción Mar, el poder del mar de Facto Delafe y las flores azules, pues al ser una propuesta auditiva, fue un gran acierto preparar al público para envolverlo en la historia que posteriormente escucharían durante los 20 minutos que duró la propuesta.

La actuación de Ramírez estuvo llena de detalles. Logró convencernos en cada momento de su interpretación, la voz sensual y seductora que utilizó su personaje logró convencernos de que realmente estaban juntos en esa cafetería donde se habían citado, para posteriormente concretar su encuentro amoroso en esa habitación de hostal, dando rienda suelta a sus pasiones, donde los susurros y besos por parte de ella no se hicieron esperar, los cuales se sintieron tan reales, logrando así que el espectador quienes solo escuchaban, abran su imaginación ante sugerentes sonidos y palabras. Pasando desapercibida la distancia en la que realmente se encontraban interpretando a estos personajes.

En cuanto a Pantigozo, si bien es cierto esa voz masculina y potente que le inyectó a su personaje fue creíble. Hubo un momento, casi al iniciar la obra en la que se le sintió ausente, pues al haber un silencio prolongado después que Ramírez dice un texto, no se supo realmente si fue parte de la obra, problemas de señal propios de la virtualidad o que alguno de ellos se olvidó el texto. Sin embargo, se retomó de la mejor manera para así seguir explorando este formato (radionovela o radioteatro) poco utilizado en nuestro país.

Asimismo, fue interesante ver dentro de esta propuesta momentos cómicos a cargo del mismo Pantigozo, los cuales funcionaron a la perfección. Combinando así la seducción, sensualidad, complicidad y la comicidad en esta obra audible de corte erótico, desarrollado de una manera magnifica y divertida, carente de chabacanería y vulgaridad.

Milagros Guevara

7 de setiembre de 2020

Crítica: EL PROCESO


La entrevista

El Proceso de Daniel Goya es un montaje claramente intrigante y que me llevó a entender los muchos procesos por los cuales pasa el subconsciente de un entrevistado en un reclutamiento laboral. Ambos personajes representados por Wenddy Nishimazuruga y Gianfranco Cruzado, mediante Zoom, simulan una entrevista. La ambientación fue perfecta: una oficina y un escritorio sucinto, pero con una iluminación tenue. Es de destacar el esfuerzo de la producción sobre la calidad de los vestuarios, muy realistas para la ocasión.

El montaje fue bastante breve y de acceso libre, pero tanto la dramaturgia como las actuaciones fueron realmente sobrecogedoras. La organicidad de las expresiones de miedo, estrés, duda, alegría y decepción fueron sencillamente atractivas, sobre todo del personaje de Wenddy, la entrevistadora. También Gianfranco demostró su capacidad para empatizar con el público, cuando en un momento pasó de la frustración a la tristeza, cuando revela una verdad incómoda por teléfono a su ex pareja. Gianfranco demostró con creces su gran experiencia actoral.

Otro de los aspectos estéticos fue la musicalización tanto al inicio como al final del montaje. Fueron realmente emocionante las notas que simulaban la voz de Julieta Venegas con el estilo Laguna Lai. La combinación fue perfecta y como siempre, es de felicitar la iniciativa de producir música original. La canción fue Señor Cuculí de la banda Viajante Malabar.

Personalmente creo que El Proceso es una demostración que un breve montaje con actuaciones claras y una historia original (además de la música) pueden emocionar. Es bueno mencionar esto, en estos tiempos cuando muchos actores o agrupaciones de teatro, tradicionalmente asociados con lo “clásico” o “mainstream” del teatro limeño, han montado espectáculos que dejan mucho que desear. El teatro independiente vive y es grande, aun con virtualización y eso se llama pasión por este arte.

Enrique Pacheco

7 de setiembre de 2020

domingo, 6 de septiembre de 2020

Crítica: NACIMIENTO y FRAGMENTOS


Reflexiones desde el absurdo

Mencionábamos en nuestra apreciación de La donante la trascendencia imperecedera del Teatro del Absurdo, que viene apareciendo de manera intermitente en nuestra actual cartelera virtual. Uno de sus más grandes representantes, Samuel Beckett, fue homenajeado por Piso 1 Producciones con la presentación de tres espectáculos dedicados al gran dramaturgo irlandés: Salto en sepia, Nacimiento y Fragmentos. Sus textos, catalogados como pesimistas por algunos, con un filoso sentido del humor, no contienen acciones destacables pero sí un profundo conocimiento de las emociones humanas. Salto en sepia, a cargo del director Oscar Carrillo, fue un efectivo espectáculo y los otros dos mencionados alcanzaron interesantes resultados dentro de sus concepciones originales.

Nacimiento, basado en Fragmento de monólogo, constituyó acaso la apuesta más arriesgada. Su directora Carla Valdivia tuvo no solo que asumir un cambio de actor muy cerca a la fecha de estreno (si tomamos en cuenta la nota de prensa original), sino que el material con el que contó sea acaso uno de los más complejos de escenificar. Tanto en presencial como en virtual. Durante una lluviosa noche, un hombre reflexiona sobre la vida de otro hombre (pero que bien puede ser la suya propia), en medio de sombras, destellos de luz y mucha soledad. La puesta de Valdivia privilegió los tonos sombríos para crear la atmósfera adecuada para el trabajo de un inspirado Yamil Sacín, quien a pesar de lucir demasiado joven para el papel asignado, consiguió momentos genuinamente conmovedores.

Por otro lado, la mayor fortaleza de Fragmentos fue el trabajo en equipo de la pareja de actores protagonista, que interpretaron a dos solitarios mendigos, uno lisiado y el otro ciego, que conversan en una solitaria calle. Pietro Sibille ya nos tiene acostumbrados a sus exigentes y cuidados trabajos de caracterización, pero fue Carlos Casella quien sorprendió con un acabadísimo retrato de miseria y melancolía. La acertada dirección de Manuel Baca Solsol aprovechó al máximo a sus intérpretes, quienes de manera convincente nos entregaron esta oscura historia de supervivencia en un mundo cada vez más hostil para aquellos que se nieguen a vivir de acuerdo a sus reglas. Este ciclo de Piso 1 Producciones fue un oportuno homenaje a Beckett y a un estilo de teatro que nos permite encontrar grandes verdades dentro de lo más absurdo de las situaciones.

Sergio Velarde

6 de setiembre de 2020

Crítica: PAPITO


Plantea algo no tan obvio y sorprende

En ningún lugar del planeta existe alguna familia eximida de problemas. Los hijos pueden tener algunas discrepancias con las ideas de los padres. Eso puede generar alguna tensión momentánea, es normal. Ya sea el cambio de la carrera universitaria del hijo o hija, cambio de su orientación sexual o la renuncia a las creencias de alguna religión va a crear conflicto. Sin embargo, deja esa normalidad cuando estas diferencias desatan caos y acarrean heridas que demoran en sanar en los hijos. Pese a eso, siempre habrá lugar para el perdón y así, regresar a la casa que los vio crecer. Un ejemplo de esta situación es Papito, obra producida por La Sangre Live. En este espectáculo virtual, Micaela Valdés dirigió a los intérpretes Patty Villalobos, Nicolás y Javier Valdés. Además, el libreto fue escrito por David Ames y la obra fue transmitida vía Instagram Live.

Para acceder a la obra, primero se debe seguir a unos perfiles en Instagram. Estas cuentas son de los personajes que a la vez publican en sus historias las llamadas de aviso para el inicio del espectáculo. Así, estos personajes virtuales poseen cierta particularidad, porque no solo existen como ente imaginario en el plano cotidiano o real; sino que también se presentan en el plano virtual: cada uno cuenta con un perfil en Instagram.

En relación a la idea anterior, los discursos posteados por los personajes en sus historias sacan al espectador de la complicidad para creer su testimonio. En otras palabras, es el personaje virtual quien avisa al espectador que acontecerá un hecho teatral. Entonces, para el público, ese ente actuante virtual -el que tiene un perfil en Instagram- deja de ser verosímil.

Por otro lado, la situación dramática inicia cuando madre (Villalobos) e hijo (Nicolás Valdés) están conectados desde sus casas. Estos tienen una videollamada, pues el motivo es la celebración del cumpleaños del padre (Javier Valdés). Desde el inicio hasta el final de la obra, los personajes se mantienen en sus respectivos espacios escénicos (lugar donde ellos y su atmósfera habita), además hablan a través de un mismo espacio de interacción (espacio de encuentro). En ese sentido, los actores crean una sola atmósfera a pesar de estar en espacios escénicos distintos. En otras palabras, interiorizaron el texto y estuvieron conectados en todo el desarrollo del espectáculo teatral. Además, sus actuaciones fueron verosímiles, pues ningún actor o actriz actuaba de una forma teatral.

La madre y el hijo son entes teatrales que se escuchan. Sin embargo, el personaje del padre no logra el mismo efecto en los demás personajes. Cuando este reprende a su hijo, no lo escucha. Esto, en el momento del espectáculo, parecía increíble. Sin embargo, a nivel dramatúrgico, el texto plantea algo no tan obvio. En resumen, Papito es una obra teatral que promete un discurso no teatral, sino más cotidiano, por ende, verosímil a nivel de actuación. Además, ofrece un texto dramático que sorprende al final de la obra.

Elio Rodríguez

6 de setiembre de 2020

sábado, 5 de septiembre de 2020

Crítica: LA DONANTE


Políticas absurdas de salud

Desarrollado desde los años 50, el Teatro del Absurdo llegó para quedarse. Textos con montajes disparatados, redundantes y extravagantes, con estructuras ilógicas, personajes arquetípicos e incomprensibles, rupturas temporales, diálogos trillados y ridículos que esconden un corrosivo humor, a través de las aparentemente inocuas acciones, pero que esconden enormes trasfondos políticos, sociales, morales y culturales. El Absurdo viene siendo uno de los estilos dramáticos más frecuentes dentro de la avalancha virtual de proyectos en nuestra cartelera en línea, por ejemplo, con Final de partida del gran Samuel Beckett por parte de la AAA; todo un homenaje al mismo autor a cargo del colectivo Piso 1 Producciones, llamado De lo lógico al absurdo, con tres espectáculos basados en su producción dramatúrgica; así como La lección del enorme Eugene Ionesco. A este grupo se le une La donante, basada en la obra del dramaturgo chileno Jorge Díaz, Muero, luego existo.

Dirigida por Pamela Lloclla, en el marco del III Festival de Escenas Cortas - Jóvenes Directores, organizada por la Producción Artística de la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático 2019, La donante tuvo un favorable recibimiento de crítica. Nuestra colaboradora Dra. Fer Flores escribió acerca de aquel montaje: “Un trabajo conmovedor, perturbador y tan real y cercano a nosotros. (…) La dirección es acertada, se ha construido un lenguaje estético y de accionar de ambos personajes.” Con el soporte técnico de Luis Vilchez, Ana Cánepa y Jessica Neyra y la producción de José Luis Escudero, Llocla traslada ahora la historia a la plataforma Zoom, manteniendo la misma trama: el consultorio de un inescrupuloso doctor, que viene atendiendo a varios donantes de sangre, se convierte en el escenario en donde se visibiliza la inquietante corrupción, malos manejos y conveniencia del personal de salud hacia la indefensa población, personificada en aquella humilde mujer que poco a poco se convencerá de tomar una fatal decisión. Lo más absurdo de la situación planteada es que resulta muy creíble, gracias al cínico doctor de Rafael Mena y a la conmovedora donante de Kelly Carrillo.

Debe estudiarse muy bien la viabilidad de adaptar textos dramáticos a la virtualidad. En el caso de La donante, ciertas secuencias lucen algo forzadas por momentos, agravadas por los problemas técnicos (inevitables en cualquier transmisión en vivo), pero que en general fueron bien resueltas por la pareja protagónica. Hábil decisión de convertir a los espectadores en donantes virtuales al inicio del espectáculo, involucrando a todos los presentes en la historia. La donante se inscribe dentro este puñado de obras del Absurdo que exponen gravísimas problemáticas sociales, especialmente en los entes encargados de la salud pública, con el único propósito de denunciar y revertir la situación y así alcanzar las condiciones mínimas en el trato digno de pacientes.

Sergio Velarde

5 de setiembre de 2020

Crítica: SE ACERCA


Los claroscuros de la vida

Las diversas experiencias virtuales, ya arraigadas en nuestra cotidianidad, han permitido al espectador acercarse de un modo distinto a las temáticas abordadas en dichos espectáculos audiovisuales. Bajo la idea original del músico Juan Cactus, Se acerca, escrita por Hans Astrik y dirigida por Felien De Smedt, nos revela un tema tan delicado como necesario y válido de tratar: el suicidio.

En cuanto a la trama, esta historia gira en torno a Manuel (interpretado por Jorge Armas), un hombre que aparentemente ha logrado todos sus objetivos y además, su talento innegable para el dibujo impresiona a su profesora Lila (Kathy Serrano), quien está por dictarle su última clase. Sin embargo, en el transcurso de la conversación entre ambos se irá descubriendo que Manuel tiene claras intenciones de acabar con su vida. Vale resaltar que el tema se presenta con suma honestidad, pues las sentidas interpretaciones de los actores encaran al público frente a una decisión muy difícil, humanizándola, sin juzgarla, ni mucho menos alentarla. Tanto Armas como Serrano imprimen detalles y matices diferenciados a sus personajes, como la profunda tristeza y la marcada ansiedad que caracteriza a Manuel que contrastan con el entusiasmo y la preocupación de su maestra, con quien ha logrado una conexión que le permite desahogarse por última vez.    

Respecto al concepto audiovisual, la adaptación a la coyuntura actual, utilizando el recurso de la videollamada funciona, sumado al manejo de las cámaras, sobre todo, en los momentos en los que Manuel está mostrando detalles de lo que hace antes de la clase y durante ella. La musicalización es otro plus, que una vez más nos conduce por la melancolía y universo interior del personaje de Armas. De otra parte, las funciones serán transmitidas en vivo, a través de la plataforma virtual TEVI.

Se acerca es una propuesta que explora con sensibilidad un tema que sigue siendo tabú para muchos e inexplicable para otros; no obstante, existe y es una realidad que no podemos ni debemos ignorar. Hablar del tema sin complejos, con respeto y responsabilidad, puede ser el camino para encontrar mejores soluciones.

Información importante de la propuesta:

Si estás considerando el suicidio como una posibilidad y necesitas ayuda, o conoces de alguien con la intención de hacerlo, comunícate con SENTIDO – Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio al correo electrónico info@sentido.pe o sus redes sociales en  Facebook: https://www.facebook.com/sentidoperu/ e Instagram @sentido.prevenciondelsuicidio   

Maria Cristina Mory Cárdenas

5 de setiembre de 2020

viernes, 4 de septiembre de 2020

Crítica: ESCAPA


Tribulaciones de explotación

Como era de esperarse, la actual saturación de puestas en escena virtuales demasiado parecidas en cuestiones de forma viene provocando un interesante ejercicio de experimentación en ciertos creadores y colectivos escénicos. Buscar ese necesario punto diferencial será el disparador de interesantes proyectos con un mayor riesgo, que valen desde ya por la osadía asumida, así los resultados obtenidos no sean del todo satisfactorios. Es ese el caso de Escapa, una autodenominada “experiencia interactiva”, en la que el espectador decide qué sucederá cada cinco minutos en la historia, mediante rápidas encuestas en línea. Mérito de las directoras Piera del Campo y Alejandra Bouroncle, junto a la productora Gabriela Mayta, que les servirá para seguir explorando una alternativa de entretenimiento en línea que bien podría deparar felices sorpresas en el futuro.

La sencilla historia de Escapa nos presenta a una joven mujer (Verony Centeno) que vive el sótano de un nightclub y que además, es chantajeada por el dueño para trabajar en él, a cambio de su libertad. Un acierto exponer la dura vida que les toca vivir a jóvenes explotadas laboral y sexualmente; sin embargo, varios giros posibles dentro de la trama no tienen la relevancia necesaria para que el espectador tome una decisión realmente comprometida, valiendo literalmente lo mismo cualquiera de las opciones ofrecidas. También se nota algo de artificialidad en la participación sonora de los personajes secundarios, a quienes nunca vemos pero que escuchamos de una manera poco convincente. Si bien la elección de la música suma al espectáculo, algunas pistas sí que resultan trilladas.

La cámara estática, siempre enfocando el reducido espacio del sótano en donde se mueve la protagonista, acierta al otorgarle el toque claustrofóbico en el que vive la protagonista. Y es acaso la elección de la actriz la mayor fortaleza de la propuesta virtual: a Centeno no le queda grande el papel de esta jovencita atrapada por el cruel destino que le tocó vivir y resulta convincente todo el tiempo, envolviendo al espectador en las decisiones, importantes o no, que debe tomar. Escapa expone la difícil situación de varias muchachas explotadas y se presenta como el primer paso para que el trío conformado por Del Campo, Bouroncle y Mayta se anime a estrenar proyectos virtuales más complejos y arriesgados.

Sergio Velarde

4 de setiembre de 2020

Entrevista: SERGIO PARIS


“La Impro enseña que te tienes que hacer cargo.”

A raíz del inminente estreno de la comedia virtual Delicada Flor de Loto de Esmeralda Fern, con el regreso a la actuación de Pold Gastelo luego de haber superado la terrible enfermedad que nos viene aquejando en los últimos meses, Oficio Crítico aprovechó para entrevistar al destacado actor y director argentino especialista en el género Impro, Sergio Paris, quien lleva las riendas de esta propuesta que se estrenará a través de la plataforma TEVI. “La Impro es un entrenamiento para hacer teatro,” sostiene. “Me enseñado a ser mejor actor, me ha guiado por el lugar, me ha permitido entender el texto, los tiempos, el ritmo, a entender también que mi trabajo tiene que ver con el del otro y no solo conmigo.” Es cierto que un personaje, en cualquier género ya sea cine, teatro o televisión, tiene que ver con lo que le pueden ofrecer sus compañeros. “Es como un instrumento que se afina para funcionar dentro de una orquesta: ese afinamiento, esa partitura, la vas descubriendo dentro de ese entrenamiento; me ha sacado del yo actúo, del yo soy; la Impro te enseña que te tienes que hacer cargo.”

Los caminos de la improvisación

Todo actor debería llevar un taller de improvisación, ya que es justo afirmar que no necesariamente un maestro enseñe a actuar bien o hacer buenos actores. “Hay quienes serán buenos actores y otros, malos; no creo que el arte se puede enseñar,” afirma Sergio. “Uno puede tener vocación, puede tecnificarse dentro de estos conceptos, pero la Impro es uno de los entrenamientos más completos, después se puede desarrollar como un fin en sí mismo.” Como entrenamiento, los ejercicios de improvisación ayudan al actor a ubicarse en el contexto, a saber lo que tiene que hacer, a encontrar el valor de la historia y del texto. “El valor del estar presente, en el aquí y en el ahora,” continúa. “El actor no solo se tiene que aprender la letra y la intención; la obra se completa cuando estás trabajando con el otro, uno tiene que estar dispuesto a que la obra se completa cuando se está en contacto con el otro personaje, con tu espacio, con tu entorno.” Sergio sostiene que este entrenamiento a veces les provoca miedo a los actores. “Porque te enfrenta a tus fracasos; el 90% del tiempo, el improvisador fracasa y cae al piso constantemente.”


Sergio es reconocido como uno de los principales referentes de la Impro en Latinoamércia, impulsando el crecimiento de esta técnica en nuestro país desde el 2004. Es así que conoce al actor Pold Gastelo, proveniente de las canteras del Club de Teatro de Lima. “Pold entra en este círculo que yo considero de los talentosos, es un genio, él era buen actor incluso antes de estudiar teatro,” le alaba Sergio. “Tuve tres tipos de relación con Pold: en la Impro entrenándolo y siendo su director y compañero; como compañeros de teatro, los dos juntos en varias obras; y en este caso, en Delicada Flor de Loto, como su director de una obra de texto.” Para Sergio, Gastelo es una persona muy fuerte, que tiene las cosas muy claras. “En esta obra en particular, para mí, el mayor trabajo es negociar para que saque lo mejor de él; para eso pasamos por momentos de mucha discusión, de mucha diversión, de mucho placer y de mucho razonamiento.” Sin embargo, como se lo hace saber Sergio después de cada ensayo, Gastelo será quien tome la última decisión. “Y sé que su decisión va a ser la mejor, él es un actor muy inteligente; es simplemente gozarlo y mirar.”

Nuestra nueva realidad virtual

¿Cómo definir a lo que está dedicándose nuestra comunidad teatral en estos tiempos de pandemia? “No sé qué es, pero digo que no es cine, no es teatro, pero tiene un poquito de ambas cosas,” reflexiona Sergio. “Lo que creo que está pasando es un momento de investigación y creo que llegó para quedarse, como un medio de comunicación más.” Para Sergio, este cambio radical le ha servido para redescubrir la dirección en vivo en este sistema virtual, uno en el que debe adaptar, por ejemplo, sus espectáculos de improvisación en vivo a las reducidas ventanas de plataformas en línea. “Hay que aprender a comunicarnos entre los actores y luego, hay que permitir que la obra llegue al espectador, de repente por un celular, con gente a su alrededor, en horarios extraños; entonces, todo eso es nuestra búsqueda como creadores.” Para Sergio, será un gran desafío hacer que este tipo de historias ya no tengan que ver con las circunstancias actuales. “No sé qué nombre ponerle a este fenómeno, se le pondrá en el tiempo, pero ahora creo que somos nosotros los primeros en pasar en esta experiencia y me imagino que los primeros que empezaron hacer teatro, todos a la vez, fue emocionante.”

Tal como comenta Sergio, cuando tuvo una conversación con el actor Christian Ysla, estamos viviendo un momento histórico. “Creo que si nos hubieran dicho alguna vez que si queríamos ser protagonistas en un momento histórico tan importante en el mundo, a mí me hubiera parecido interesante,” afirma. “No sé, es como el primer día que vengan los marcianos y verlos, esto es algo muy parecido a eso, no imaginaba que esto iba a pasar.” La labor de creación dentro de este sistema indudablemente será de mucho aprendizaje para nuestra comunidad artística, especialmente cuando se regrese a los escenarios. “No sé a qué cosa vamos a volver,” confiesa Sergio. “Yo ya no voy a poder hacer teatro de la misma forma, por ejemplo, ya no se le puede pedir más a un espectador que apague su celular, bajo ese concepto se acabó el teatro sagrado de no prender el celular, ahora tenemos que hacer obras donde esté presente el celular. ¡Llevamos cinco meses pidiéndole a la gente que prenda su celular! ¡Cómo le vamos después a decir que lo apague! El teatro tendrá que adoptar estas cosas que han ido apareciendo y para los que nos quedemos por las pantallas, seguirá siendo un nuevo género.” Recordemos que cuando apareció la televisión, se le tomó como un medio de comunicación inferior al cine. “Pero la televisión apareció, llegó y se quedó, y sigue estando la radio, nadie mató a nadie, pero todos tuvieron que redefinirse y ahora pareció esto, algo nuevo.”

Dentro de todos los espectáculos virtuales que se le viene presentando al público, ¿qué ofrece Delicada Flor de Loto? “Creo que lo más interesante que la gente va a ver en la obra es el texto de Esmeralda Fern,” promete Sergio. “Es un texto creado para estos tiempos, no es un texto adaptado, en el que estos personajes no se pueden comunicar salvo por una videollamada.” El humor estará también presente dentro de la propuesta. “Es un humor de situación, no tiene nada que ver con chistes, es una situación muy actual que tiene que ver con lo intercultural.” Harumi (Biviana Goto) vive en Japón y tiene el gran sueño de descubrir los misterios del Gran Imperio Incaico, a pesar de la oposición de su tradicional y conservadora familia; es por ello que intentará seducir a su profesor de español online (Gastelo), para que la ayude a cumplir su meta. “Este medio virtual ha provocado que, por ejemplo, tenga un espectáculo de Impro con improvisadores de nueve países; eso implica idiomas, costumbres, horarios, cultura, comida, sensaciones y pensamientos diversos; todo eso tiene que ver la obra.”

A partir de este viernes 4 de setiembre, podremos disfrutar de Delicada Flor de Loto, dirigida por Sergio especialmente para el formato digital y que será transmitida a través de la plataforma Tevi. Las entradas se podrán obtener a través del link: http://www.tevi.live . “La gente va a pasar un muy buen rato, vale la pena la experiencia”, concluye.

Sergio Velarde

4 de setiembre de 2020

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Colaboración regional: LOS CÓMICOS DE LA MEDIA


El debate está abierto

Trashumantes iban los cómicos de la legua, brindando siempre su arte a cuanto lugar tenían a bien llegar. Procurando recoger al final de cada función monedas, cobres, chelines.

La voluntad y necesidad mantenía a estos actores dando saltos de pueblo en pueblo allá por el Renacimiento. Las gentes a tropel venían de sus hogares con sillones, sillas, almohadas, y hasta capas dobladas que servían para alivianar el dolor de las posaderas contra el suelo, tan solo para ver a los actores.

Hoy la figura, si bien ha mutado en forma, mantiene intacto el fondo. La legua, recorrida a pie o a lomo de bestia, ahora se ha transformado en una media (… una social media) que hay que saber trasegar y navegar.

Los actores continúan actuando, de aquí para allá, en Zoom o Meet, o en cuanta nueva aplicación aparezca; el público, desde su hogar, recibe a estos nuevos itinerantes, igual de cansados, pero también igual de habidos por ganarse el pan mediante su arte.

La web, las redes, la media han sido (para muchos siguen siendo) terrenos inhóspitos e inexplorados, sin mayor interés que el de la publicidad masiva y gratuita que pudieran darnos los likes y compartidas en las fotografías de nuestras obras, afiches y afines; pero dar por estos medios talleres y hasta ofrecer funciones era una idea impensable hasta hace algunos meses. La tecnología que acabamos de descubrir, los programas de transmisión, plataformas de stream y cobro virtual, ya tienen buenos años de estar inventadas, sin que despierten en nosotros mayor interés y sin embargo, en menos de medio año, muchos ya son diestros en su uso, ganando algún dinero, que si bien es poco, es alguno por lo menos.

Muchos teatreros, ante la crisis, han debido dejar el confort de su cotidianidad teatral, esa que se desarrollaba en algún espacio geográfico determinado, y trashumar ahora por el Internet, migrando sin poner un pie fuera de casa.

¡Los comentarios no se hicieron esperar!

Algunos tras incursionar, tan solo unos meses, en este nuevo medio afirmaban que era el siguiente paso, que el teatro quedaría relegado y rezagado al olvido cuando aparezca la realidad aumentada, que esta era una nueva forma de hacer teatro, bautizándola como teatro virtual.

Los otros, evidentemente, lo negaron. Sostenían que el teatro podría realizarse solamente bajo las bases de una reunión social, que el teatro virtual no era más que un remedo, una ilusión, un paliativo.

El debate está abierto.

La realidad nos ha mostrado, más allá de la discusión terminológica y filosófica sobre lo que es o no es este fenómeno, que el artista es un ser inquieto, con necesidad de encontrar la rendija por la cual asomar su arte; que el actor va a actuar, sea como sea, venga lo que venga.

Aplaudo con entusiasmo a aquellos que, sin tener claro el camino, se aventuraron a caminar por la media para llevar su arte a la casa de quien quiera verlo, otorgando como siempre, una sonrisa, una pregunta, una función.

Mauricio Rodríguez- Camargo

Arequipa, 2 de setiembre de 2020

martes, 1 de septiembre de 2020

Crítica: ¡ES TIEMPO DE CASARNOS?


República de Ecuador

Es interesante que la virtualización nos esté ayudando no solo a explorar lo artístico de este medio, sino que nos da la oportunidad de conocer otros pueblos hermanos y en este caso, tocó al Ecuador. País cuna de vanguardias de este arte como Teatro Sucre, Casa Teatro Malayerba o dramaturgos como Peky Andino Moscoso o Arístides Vargas. Recientemente, el Ministerio de Cultura de Ecuador y la Universidad de las Artes (Uniartes), que promueven diálogos, identidades y la producción artística intercultural.

Stage Perú nos trajo la breve obra ¡Es tiempo de casarnos? Así, con esos símbolos gramaticalmente incorrectos de exclamación e interrogación. La espera fue breve y la función comenzó con puntualidad. La primera impresión que me dejó fue la escenografía sucinta: una ambientación de sala de departamento bastante convencional, pero con una luz que lo diseminaba todo, sobre todo el color. Durante toda la presentación era muy difícil no pensar en ese detalle.

Por otro lado, las actuaciones de Raúl Sánchez McMillan (quien también es el dramaturgo) y Daniela Rodríguez me generaron mucha extrañeza. Posiblemente, la brevedad del montaje (20 minutos) no me permitió darme cuenta de aspectos resaltantes, pero sí de una baja energía y organicidad. El mes pasado miré un ensayo abierto de Alberto Ísola sobre una escena de La profesión de la señora Warren (Bernard Shaw) y mencionaba que cuando un actor responde a la emoción de su compañero, pues eso vale oro. En este montaje las emociones fueron muy lineales y los conflictos muy extraños. Incluso, cuando los personajes hacían monólogos frente a la cámara, dejaba una sensación de no estar apreciando una actuación con intenciones claras.

Quiero indicar que esta crítica la narro desde un absoluto respeto por el trabajo de Sánchez McMillan y su equipo, pero creo que el montaje pudo tener muchos más elementos de creatividad y apelar a más herramientas tecnológicas. Al montaje le faltó más emoción, más intriga y por supuesto, un factor fundamental de todo texto dramático: el conflicto. Nunca quedó claro cuál era, es decir, ¿el personaje de Daniela tiene miedo a que le proponga matrimonio? Es un conflicto que personalmente me parece muy extraño. Por un momento, me imaginé que una infidelidad de último momento habría funcionado genial y hubiese dado un interesante giro al montaje.

Retomando al tema de la integración, me pareció genial que este haya sido un montaje binacional. La entrada estuvo a diez soles o tres dólares (la moneda oficial de Ecuador). Finalmente, el montaje me hizo reflexionar acerca de que los formatos de microteatro son potencialmente atractivos en estos contextos de virtualización y Stage Perú ha sabido estar a la vanguardia con esta iniciativa.

Enrique Pacheco

1º de setiembre de 2020