domingo, 29 de agosto de 2021

Crítica: EL COMPROMISO


Juegos de pareja

Así como en la reciente En tránsito de Gino Luque, estrenada virtualmente por Teatro de Lucía, las relaciones de pareja siempre serán, sin duda, fuente inagotable para generar historias dramáticas, trágicas, cómicas, entretenidas y a veces, con su respectiva cuota de reflexión. Pues bien, siguiendo esta misma línea, la producción a cargo de la acogedora sala de Miraflores viene ofreciendo otra historia, titulada El compromiso de autoría de Federico Abrill, en la que se ponen a prueba nuevamente los lazos afectivos que unen a su pareja protagónica. Pero si bien en el montaje de Luque las verdades de los personajes se iban revelando paulatinamente, en el proyecto escénico de Abrill la farsa parece ser la única manera de solución para los aprietos sentimentales que afectan a la pareja.       

Las apariencias engañan desde la primera escena de El compromiso, con la entrada en escena de una mujer que inspecciona el departamento al que se va a mudar y que además, le hace numerosas consultas al dueño. Lo que en un inicio puede parecer un no tan inocente coqueteo entre dos extraños resulta ser nada menos que una dramatización concertada por la pareja y provocada, justamente, por el “drama” que viven Vanesa y Javier, quienes deben echar mano de sus habilidades interpretativas para mantener este juego de roles y así superar la crisis sexual que atraviesan. Abrill, quien a pesar de su juventud ya tiene una valiosa producción dramatúrgica a cuestas, escribe con ingenio la trama y dos creíbles personajes en crisis.    

Como ya es costumbre, la dirección de David Carrillo le imprime control y fluidez a la puesta, y las interpretaciones de los jóvenes y experimentados Alicia Mercado y Emanuel Soriano funcionan en conjunto y resultan creíbles. La escenografía es adecuada y funcional, así como el manejo de cámaras, con las que Vanesa y Javier hacen sus apartes con el público virtual. El compromiso es una simpática y entretenida comedia, bien dirigida y producida. Felicitaciones a la productora Cécica Bernasconi y al Teatro de Lucía por apostar por autores peruanos y por trasladarnos virtualmente, a través de la plataforma de Joinnus, a las butacas de este acogedor teatro que muy pronto levantará de nuevo el telón presencial.

Sergio Velarde

29 de agosto de 2021

sábado, 28 de agosto de 2021

Crítica: GIRASOLES DE ALGODÓN Y EL PELIGRO DE ESTAR VIVOS


Hermandad y desamparo

Conforme avanzan los meses en medio de la crisis sanitaria, poco a poco y tímidamente, algunos teatros vuelven a levantar sus telones. Y es que la virtualidad, sus plataformas y herramientas vienen generando una gran cantidad de proyectos escénicos pregrabados y editados, y cada vez más alejados de la verdadera esencia del Teatro. Ya inclusive el presentar las puestas en vivo genera un enorme riesgo debido a la conectividad, así que al recurrir a la grabación se entra de lleno en el campo televisivo o cinematográfico. Pues bien, vale esta apurada reflexión como introducción al último montaje del joven actor, dramaturgo y director Álvaro Pajares, quien no solo se animó a presentar su puesta virtual en vivo, sino que además mantuvo en todo momento las convenciones teatrales, quizás para ir preparando a los espectadores para el próximo regreso de toda nuestra comunidad en pleno a las temporadas presenciales.

Girasoles de algodón y el peligro de estar vivos, proyecto nacido de un laboratorio de entrenamiento teatral a través de la creación colectiva, es básicamente una crónica de amor fraternal. Dos hermanas, viviendo bajo un mismo techo con su severa madre, deciden abandonar su hogar e intentar sobrevivir solas en medio de la peligrosa ciudad, lejos del cuidado materno. La convivencia y por supuesto, la supervivencia de ambas (una de ellas, menor de edad) darán pie a las grandes lecciones de vida que aprenderán, así como a fortalecer su relación. La historia sabe sortear los terribles peligros urbanos que acechan sin descanso a las hermanas echando mano muchas veces de la buena suerte, encontrando en su aventura a ciertas personas que las ayudan desinteresadamente y que nos devuelven la esperanza en el género humano.

Pero si bien Pajares nos ofrece una puesta bien escrita y ejecutada, es la forma de contarla lo que llama la atención. Todos los acontecimientos narrados ocurren en una habitación convertida en escenario, con las actrices Majo Bueno y Nicole Nalvarte, vestidas de negro y utilizando contadas prendas para interpretar los diversos papeles, incluida la madre. El manejo de cámaras, que incluye una cenital, permite la fluidez de la trama, mientras que ambas actrices consiguen un excelente trabajo interpretativo en conjunto. Girasoles de algodón y el peligro de estar vivos es un ameno y valioso relato de hermandad en medio de los peligros del día a día, pero también es un recordatorio de las enormes posibilidades de las convenciones teatrales que nos esperan cuando regresemos, muy pronto, a los espectáculos presenciales.

Sergio Velarde

28 de agosto de 2021

viernes, 27 de agosto de 2021

Crítica: DE CUANDO EL FLACO MARTÍNEZ SE FUE AL CIELO SIN DECIRLE ADIÓS A SU CHIBOLO


Periferia violenta e informal

Pocas veces se ha explorado en escena, con tanta garra y pasión, la cruda y dura realidad que se vive en los conos de nuestra problemática capital. Puestas como De cuando el Flaco Martínez se fue al cielo sin decirle adiós a su chibolo, proyecto ganador de los Estímulos Económicos para la Cultura 2020, se hacen necesarias para ver en su real dimensión, de manera estilizada pero contundente, todo aquel mundo marginal que para muchos (demasiados) limeños les es extraño o peor aun, despreciable. Porque la mayor fortaleza de este espectáculo grabado en un escenario teatral, con idea original y dirección de Rosa Victoria Chauca y escrito por Mario Zanatta, es la de rescatar la humanidad de aquellas personas que viven en medio del caos, la violencia y la informalidad.

Inspirada en El anillo del Capitán Beto de Spinetta, la historia nos presenta a un conductor de combi y su cobrador, el Flaco Martínez (Javier Quiroz) y el Bryan (Brian Cano), respectivamente, quienes se encuentran en una especie de limbo luego de un accidente de tránsito. Ambos recorren, dentro de este vehículo simbólico, siete paraderos desde Los Olivos hasta Santa Anita, mientras reflexionan sobre las vidas que les tocó vivir, en medio del machismo, la injusticia, la miseria y la violencia del día a día. Abrumadora y brutal, esta “carrerita” nos permite visibilizar al enorme número de peruanos que se las debe ingeniar para sobrevivir en una sociedad injusta e inmisericorde por donde se le mire, gracias a las desgarradoras confesiones del Flaco Martínez y las complejidades escondidas dentro de la lógica tan básica y agresiva de El Bryan.

Chauca y Zanatta ofrecen un sólido espectáculo virtual utilizando hábilmente la teatralidad que les permite el escenario, la escenografía llamativa y reciclada, y la música en vivo compuesta por Domingo Arana, que enriquece las secuencias. Incluso asistimos a la escenificación de una fiesta chicha, en donde el alcohol va revelando las verdaderas personalidades de la pareja protagonista. Por su parte, Quiroz y Cano se confirman como excelentes intérpretes, humanizando a unos personajes tan cargados de prejuicios y resentimientos. De cuando el Flaco Martínez se fue al cielo sin decirle adiós a su chibolo, proyecto producido por Casa Cultural Colibrí, asume el difícil reto de retratar a una sociedad caótica y cruel, pero además nos muestra la sensibilidad que existe dentro de estos personajes marginales. Una de las mejores puestas virtuales en lo que va del año.

Sergio Velarde

27 de agosto de 2021 

jueves, 26 de agosto de 2021

Crítica: NUNA, EL ALMA DEL PERÚ


Celebración de peruanidad

Como no podía ser de otro modo, las celebraciones (¿hay algo realmente que celebrar?) por nuestros doscientos años de independencia han generado el estreno de algunas puestas virtuales dedicadas a reflexionar sobre esta fecha. Así, tuvimos en nuestra cartelera en línea, por ejemplo, Bicentenario, Proyecto Escénico, creación colectiva de Ricardo Delgado; su homónima Bicentenario, de Juan Carlos Delgado, que tendrá una próxima versión presencial; y Perú pa’ tod@s, escrita y dirigida por Christian Ysla. A esta lista se le debe agregar Nuna, El alma del Perú, la primera coproducción de Haz Tu Drama y Camerino Virtual, enfocada en revalorar nuestras tradiciones y cultura, las que se convierten ciertamente en un verdadero motivo de celebración.

Presentada en horario de matiné, sábado y domingo a las 5:00 p. m., la puesta del director y dramaturgo Luis Castillo fue una entrañable fábula de aprendizaje: un joven llamado Qhali (“sano, saludable” en quechua), quien vive paradójicamente encerrado en una burbuja, sumergido en su rutina diaria y sin mayor contacto con la realidad nacional. Aparece entonces, misteriosamente, Nuna (“alma, conciencia”), un ser mágico que tiene la apariencia de una muchacha con traje bicolor, que le dará a Qhali la oportunidad de calzar varios pares de zapatos con poderes especiales y así poder conocer nuestro maravilloso país. Es allí donde inicia el viaje del joven y de los espectadores por nuestro Perú, de la mano de Nuna, quien nos muestra la inigualable riqueza cultural peruana.

Apoyada de bellas ilustraciones, con elementos precisos y música adecuada, la puesta entretiene e informa de manera dinámica, fluyendo sin tropiezos. Las actuaciones corren a cargo de Verónica Serrepe y Manu Rodriguez, quienes derrochan carisma y vitalidad en sus respectivos roles. En tiempos en los que debemos enfrentarnos todos juntos como país a múltiples obstáculos de toda índole, propuestas escénicas virtuales como esta son valiosas y muy pertinentes, para entender que a pesar de nuestras diferencias somos parte de una maravillosa nación. Nuna, El alma del Perú funciona como un sólido espectáculo familiar, a la vez que es una necesaria puesta que nos da los suficientes motivos para celebrar (¡claro que sí!) la historia, cultura y tradición del Perú.

Sergio Velarde

26 de agosto de 2021

Crítica: LLEGÓ ERIS, PUTITOS


Cambios de rumbo

Un nuevo camino viene siendo explorado en la más reciente producción audiovisual de Mitos Estudio, que tan bien ha venido conduciendo el director Jorge Pecho en los últimos meses. Llegó Eris, putitos marca un punto de quiebre dentro de la saga épica que habíamos estado disfrutando, repleta de exaltados héroes mitológicos en historias llenas de drama, acción, suspenso y violencia. Esta vez es la comedia la que asoma de manera ingeniosa, gracias a la dramaturgia del argentino Juanco Stringa y al nuevo encargado de dirección Johan Escalante. Los méritos en la dirección de arte de Luis Peche se mantienen intactos para presentarnos otro relato mitológico, pero con un tratamiento muy diferente.

La diosa griega de la discordia, la soberbia Eris, se encuentra sorprendida al encontrarse relegada en la última lista actualizada de los más malos del mundo. Incapaz de soportar esta situación, decide reclutar a una insólita banda de secuaces para destronar a su mayor oponente, el Capitán Mal. Con alternancia de secuencias en vivo y pregrabadas, la historia fluye sin tropiezos, esta vez innovando hasta cierto punto en el uso de las cámaras y además, con una secuencia interactiva en la que el público puede participar a través del chat. Toda la propuesta escénica es un oportuno respiro dentro de la ya abundante producción dramática del colectivo, que le abre nuevas posibilidades a su futuro repertorio.

En el papel protagónico, la carismática Yasmin De La Oliva mantiene la misma solidez y fuerza de las anteriores heroínas dela saga mitológica, aportando también la justa cuota de humor. Por su parte, Giancarlo Infante es convincente y versátil interpretando sus diversos roles. Llegó Eris, putitos, siempre con la eficiente producción general Daisy Avilan, es una sólida y entretenida comedia “mitológica contemporánea” y esperamos que sea el inicio de una constante exploración, por parte de Mitos Estudio, de los riquísimos clásicos griegos dentro de este género.

Sergio Velarde

26 de agosto de 2021

martes, 24 de agosto de 2021

Crítica: EL BAILE DE LAS SOMBRAS


Podcast sobre la ceguera

El montaje dirigido por Ray Alvarez fue totalmente auditivo, al estilo de una radiohistoria teatral, pero interesante, pues dejaba a la imaginación muchas circunstancias en las que se desarrollaba; sin embargo, pudo haberse realizado en vivo y no solo presentado como una grabación. Recuerdo que una vez la talentosa y joven dramaturga Desly Angulo presentó también su montaje en formato auditivo en Erotique, relatos al oído; al final de su espectáculo, ella y sus actores se tomaron un tiempo para conversar con el público sobre sus experiencias sensoriales. Cuando leí que El baile de la sombras también sería auditivo, pensé que sería similar. Creo que debido a la temática, una conversación con el público hubiera sido necesaria.

Fueron cuatro historias que nos llevaron a reflexionar sobre el impacto de la ceguera en las personas. Escritas por Paris Pesantes, todas fueron originales, pero al mismo tiempo no fueron del todo impactantes. El tema de la ceguera se narraba como anécdotas desde el punto de vista de quienes sí pueden ver. Mientras escuchaba el montaje, me preguntaba internamente: ¿Qué pensaría una persona con ceguera de verdad sobre el montaje? ¿Se sentiría identificada? ¿Le causaría empatía? ¿Sentiría que están extrapolando sus experiencias? ¿Hubo investigación teatral previa a la realización de las historias? Creo que como se trata de un montaje auspiciado por el Ministerio de Cultura, el objetivo debió ser el de aspirar a tener un mayor público. Es por eso que creo, humildemente, que una relación más directa con los espectadores habría sido necesaria, como incluir un conversatorio. Adicionalmente, creo que la obra merece ser vista por más personas. Esta es, por supuesto, una crítica constructiva.

En relación a las actuaciones, me gustaron todas. El elenco fue compuesto por Magaly Libertad, Vielka Brigith, Kike Neyra, Juana Arteaga y Abel Bazán. Obviamente no puedo identificar las voces y los personajes de las cuatro historias, pero en general me gustó que las intenciones de sorpresa y las emociones fuertes fueran claras por parte de los actores. Al final, hubo un diálogo muy conmovedor sobre los problemas sociales relacionados con esta discapacidad, la de no poder ver, entre un par de amigas. Finalmente, El baile de las sombras es un montaje interesante y en un formato en vivo, habría funcionado mejor.

Enrique Pacheco

24 de agosto de 2021

lunes, 23 de agosto de 2021

Crítica: AMORES EN JUEGO


Sobre la exploración del amor en tiempos de pandemia: el caso de Sonder Compañía

Sonder Compañía está presentando su nueva temporada llamada Amores en juego, constituida por tres obras virtuales que buscan abordar y explorar el amor en distintas formas. La dramaturgia de este proyecto estuvo a cargo de Federico Abrill y Paris Pesantes, además de contar con la dirección escénica de Renato Medina-Vasallo, Jimena del Sante y Daniela Zea. La temporada se encuentra en formato virtual a través de la plataforma Joinnus.

INSTRUCCIONES PARA RECONSTRUIR UN CORAZÓN ROTO EN 90 DÍAS (Y UNA PANDEMIA)

Esta obra es la versión libre del texto Así se rompe un corazón roto de Abrill, bajo la dirección de Del Sante. Se cuenta la historia de Piera (Piera del Campo) y Santiago (Santiago Torres), dos jóvenes limeños que se conocen en una situación poco convencional. Es interesante cómo este texto aborda una dualidad entre el amor y el desamor en los personajes, quienes – en medio de una pandemia – tratan de lidiar con los miedos de darse a conocer a alguien nuevo. La construcción de los personajes estuvo llena de “guiños” a modas y referencias juveniles que puede provocar la empatía rápida por parte del público espectador. Un aspecto muy importante en una obra virtual – llamémoslo así-, es el lidiar con las condiciones del internet. Si bien no se puede controlar si este falla o no, es importante afrontar alguna demora o desconexión del compañero en escena. En este sentido, considero que hubo una falta de escucha en ciertas partes de la obra, lo que provocó que a veces el ritmo de la obra caiga. Sin embargo, el lidiar con estas circunstancias es un reto para las artes escénicas -desde que las creaciones escénicas ocurren en la virtualidad-, por lo que solo la práctica hará que aprendamos a lidiar con ello. Es importante resaltar que esta obra es una de las pocas que se ha atrevido a tocar el tema amor-desamor en un contexto limeño, entre personajes millennials y/o centennials.

34 FORMAS DE DECIR TE QUIERO

Se trata de la adaptación virtual de Victor Camino, con la dramaturgia de Abrill con la dirección de Zea. Stephany Orué y Nidia Bermejo les dan vida a Elisa y Andrea, una pareja que acaba de terminar de tener sexo virtual por videollamada. Ambas mujeres son casadas, por lo que sus encuentros son clandestinos e inciertos. La obra representa una conversación entre ambas mujeres, la cual terminará de definir el futuro de su relación. La construcción de ambos personajes estuvo llena de detalles, desde el vestuario elegido hasta los rangos de movimiento que cada actriz propuso. Es importante mencionar el nivel de complicidad que el espectador podía percibir de esta pareja, incluso en momentos de discusión: daba la impresión de que los personajes se conocían de toda la vida. El manejo del espacio con el que cada actriz contaba fue preciso, como la convención de mirar a distintas direcciones para indicar los diferentes planos del texto. El producto final es una justificación suficiente para confirmar que este texto es en verdad un “poema escénico”.

DONDE LAS MARIPOSAS VUELAN

Esta obra cuenta con la dramaturgia de Pesantes, bajo la dirección de Medina–Vasallo. Miki (Gerson Del Carpio) está a punto de dar una prueba artística como drag queen; antes de ello llamará a Maribel (Grapa Paola), su abuela, con quien no habla desde hace tiempo. La obra es una representación de una conversación entre ambos personajes, en la cual se pondrán en discusión miedos y prejuicios de ambos personajes. La construcción de ambos personajes estuvo repleta de detalles, lo cual permitió la construcción de un vínculo especial entre ambos. La caracterización de ambos personajes fue precisa, especialmente tratándose de lo que implica representar a un drag queen en escena: detalles como el maquillaje y el vestuario fueron claves y precisos dentro de esta representación. Si bien muchas obras optan por ser representadas en vivo, es atinada la decisión de que esta obra sea grabada previamente, dados los requerimientos técnicos que implica la caracterización de los personajes. Es interesante cómo la propuesta virtual aborda la relación abuela – nieto, especialmente en un contexto pandémico: el público se queda con una sensación de calidez al ver cómo, a pesar de la distancia, el vínculo entre ambos personajes permanece fuerte y en pie.

Esta temporada de Sonder Compañía corresponde a la necesidad urgente de proporcionar espacios escénicos – y virtuales- para explorar el amor en distintos aspectos. La investigación sensible que estas propuestas escénicas ofrecen da una sensación de calidez al espectador, quien inmediatamente conectará con cada una de las situaciones propuestas en cada obra. Es aplaudible que cada vez más compañías den la oportunidad de poner en obras de autoría nacional, las cuales ofrecen historias correspondientes al aquí y ahora peruanos.

Stefany Olivos

23 de agosto de 2021

domingo, 22 de agosto de 2021

Crítica: ENTRE LÍNEAS – REFLEXIONES DESDE LA DISCAPACIDAD


Un íntimo y necesario ejercicio escénico-audiovisual

JointCo, tal como lo refiere la descripción en su página de Facebook, es “una organización que crea vínculos y relaciones entre la persona con y sin discapacidad a partir de las artes escénicas”, dirigida por Alejandra Baraybar, que en esta oportunidad viene produciendo un espectáculo tan personal como necesario, en una sociedad donde las personas con discapacidad requieren que sus fortalezas y dificultades sean visibilizadas, aceptadas y comprendidas.

Entre Líneas - Reflexiones desde la discapacidad es un video performance escrito y protagonizado por Baraybar, quien a su vez lo dirige junto a Vian King. Teniendo como eje principal el tema de la discapacidad y los prejuicios sociales, esta propuesta escénico-audiovisual es un importante registro de algunos momentos del día a día de la protagonista, quien en medio de la búsqueda de su propia identidad comparte su experiencia con sensibilidad y valentía, permitiendo al público no solo identificarse con ella, sino también cuestionarse acerca de su accionar frente a la discapacidad.

El impecable uso de los recursos audiovisuales fue un detalle clave para adentrarnos en el universo de Baraybar, quien nos guía por distintos ambientes de su casa, en los cuales ocurren los eventos clave que va ejecutando, los mismos que cuentan con una audio descripción y el uso de subtítulos, pensados para que el espectador con discapacidad disfrute de la experiencia. Además, el acompañamiento de la música clásica significó un plus muy acertado que terminó por redondear la propuesta.

Entre Líneas - Reflexiones desde la discapacidad, un honesto proyecto audiovisual, que nace de la urgente necesidad de integrar a las personas con discapacidad a una sociedad muchas veces indiferente. Una sociedad que debe comprender que las personas con discapacidad no tienen que adaptarse al medio, porque ya forman parte de él, con sus propios procesos de aprendizaje y avanzando a su propio ritmo; por el contrario, es el entorno el que debe activar su capacidad de inclusión y atención a esta comunidad, despojándose de los estigmas sociales que no hacen más que separarnos como seres humanos, por ello iniciativas como esta son tan importantes para seguir cuestionándonos.

Maria Cristina Mory Cárdenas

22 de agosto de 2021

sábado, 21 de agosto de 2021

Crítica: EL DIARIO DE BECKY ROGER


Intrigas de doble personalidad

De los creadores de las hilarantes puestas El primer caso de Black & Jack (2017) y Submarinos, una inmersión en el tiempo (2020), nos llega otra arriesgada y divertida propuesta escénica virtual de Gestus Producciones, ahora en colaboración con Microteatro, dentro de su segunda temporada “De lejitos”. Nuevamente bajo la dirección de Paloma Reyes de Sá, la irreverencia es la mayor fortaleza de El Diario de Becky Roger, proyecto grabado disponible en Joinnus, que confirma que el cuarteto creativo responsable de esta creación colectiva y formado por la directora Reyes de Sá y los actores Jely Reátegui, Manuel Gold y Cesar García (quien oficia aquí de productor) es ya garantía de entretenimiento de principio a fin.

La inspiración para esta nueva obra en línea se basa libremente en las magníficas películas del film noir o cine negro del siglo pasado (historias de crímenes con marcada estilización de personajes y ambientes), pero con un enfoque sobrenatural extraído de una de las más célebres historias de Robert Louis Stevenson. Toda la acción se desarrolla en la habitación de un hotel de media estrella, en medio de una ciudad amenazada con la presencia de un “misterioso bandido de la gabardina”, un criminal que se dedica a asaltar bancos a diestra y siniestra. En escena, vemos por turnos a Becky (Reátegui) y a Roger (Gold), quienes aparecen misteriosamente cuando el otro desaparece y vistiendo las mismas prendas. Ambos se comunican mediante un diario, mientras descubren en el lugar un maletín lleno de dinero y además, otros personajes que escuchamos en off comienzan a ser asesinados y apiñarse los cuerpos en medio de la habitación.

Las acciones, por más absurdas que sean, son ejecutadas con total compromiso y convicción por Reátegui y Gold, ambos conscientes de su enorme potencial para la comedia. La dirección es fluida y no decae en ningún momento, consiguiendo las mejores secuencias cuando ambos personajes comparten finalmente el mismo espacio. La producción luce muy cuidada, especialmente en el maquillaje y los vestuarios, que nos trasladan a esta época de misterio y peligro. Excelente la realización audiovisual de Javier Carmona. El Diario de Becky Roger es una ingeniosa propuesta que consolida a sus creadores como artistas capaces de llevar la irreverencia hasta sus últimas consecuencias para el disfrute de los espectadores.

Sergio Velarde

21 de agosto de 2021

jueves, 19 de agosto de 2021

Crítica: EN TRÁNSITO


Crisis sentimental en el aeropuerto

A pesar de todas las nefastas consecuencias que ha ocasionado el cierre de los teatros por la pandemia, poco a poco la “normalidad” viene retornando para los diferentes colectivos limeños, algunos ya con temporadas presenciales completadas o anunciadas. En el caso del acogedor Teatro de Lucía en Miraflores, luego de prácticamente año y medio de cierre obligatorio, sus reflectores vuelven a encenderse para mostrarnos nuevas historias sobre su escenario, si bien serán transmitidas en formato grabado y a través de la plataforma Joinnus. La primera en ofrecerse al público es En tránsito, comedia de autoría de Gino Luque y con la dirección de Lucho Tuesta, que nos hace reencontrarnos, al menos a través de la pantalla, con esta entrañable sala teatral.

Ubicada en el aeropuerto en plena pandemia, la pieza nos presenta a una pareja en crisis (Sandra Bernasconi y Gustavo Mayer), que se alista para volver a su país de origen con su bebé recién nacido y así comenzar una nueva vida juntos. Sin embargo, la conversación coloquial que mantienen, llena de lugares comunes, termina revelando ciertos secretos que traerán imprevistas confesiones, las cuales alterarán más los ánimos. La dramaturgia de Luque consigue interesarnos en el destino de esta disfuncional pareja y su tirante relación, incluyendo algunos temas ciertamente relevantes, como la crisis sanitaria y la complicada decisión de empezar de nuevo en otros lares.  

Tuesta aprovecha al máximo la situación, servida con diálogos bastante ingeniosos y nos ofrece una puesta en escena fluida y entretenida. La escenografía es sencilla y funcional, recayendo todo el peso de la obra en sus actores. En ese sentido, los experimentados Bernasconi y Mayer ofrecen convincentes actuaciones, manejando bien los momentos cómicos y los quiebres dramáticos. Grabada con tres cámaras, En tránsito es un feliz reencuentro virtual con uno de los teatros más acogedores de Miraflores, inaugurado en 2012 en homenaje a nuestra primera actriz Lucía Irurita, y que nos mantiene a la expectativa de las próximas puestas en línea que nos estarán ofreciendo durante el año.

Sergio Velarde

19 de agosto de 2021