miércoles, 20 de marzo de 2024

Crítica: OBRAS KORTAS – SEGUNDA TEMPORADA


Humor en formato breve

No hay duda de que el formato de espectáculos de corta duración viene siendo uno de los más utilizados por artistas y colectivos escénicos para mantenerse en actividad. Lo positivo es que la (enorme) cantidad de propuestas de este tipo ofrecidas al público viene teniendo como resultado, en general, un mayor esfuerzo y cuidado por parte de sus creadores, en la búsqueda de darle calidad a los proyectos en cuestión. Tal es el caso de la nueva temporada de Obras Kortas, estrenada en el Teatro Barranco, en donde el público, además de disfrutar de cuatro entretenidos y divertidos miniespectáculos, puede acceder al bar y disfrutar de un fin de fiesta al terminar las funciones en el mismo local.

En Un reggaetón para la tercera edad de Gonzalo Rodríguez Risco, la celebración por el compromiso matrimonial de sus respectivos nietos en una discoteca pone en aprietos a los veteranos y carismáticos Cecilia Tosso y Antonio Aguinaga, quienes se confiesan sus altas y bajas en sus vidas, dejando el necesario espacio para un final feliz; buen trabajo de Aguinaga como director al aprovechar la coartada dramatúrgica del autor y aun mejor, el ver a dos consumados intérpretes divertirse en escena. Por su parte, tomada de la pieza Tres amores postmodernos de Eduardo Adrianzén, el director Diego La Hoz logra en La hija del repollo la feliz conjunción de dos talentos tan disímiles, como la capacidad de improvisación de Manchi Ramírez y la intensidad metódica de Eliana Fry García-Pacheco, en un hilarante diálogo con tintes dramáticos en la que una pareja de exenamorados deberán enfrentar, juntos o no, un imprevisto embarazo.     

En cuanto a Yo no soy Coppélia, con la dirección, dramaturgia y actuación de Gaizka Pasalodos, en la que la ciencia-ficción, el amor imperecedero y los límites de la ética se amalgaman con acierto, su mayor virtud recae en la sublime performance dancística de María José Hernández, como la insólita creación tecnológica de un dolido esposo (Pasalodos) y que deriva en una pertinente discusión con un amigo (Sebastian Stimman) acerca de los reales alcances de la Inteligencia Artificial, que se encuentran más cerca de lo que parecen. Finalmente, en la divertida ¿Qué pasó anoche?, escrita y dirigida por Romina Viñas, basada libremente en las películas de ¿Qué pasó ayer?, se exploran las nuevas masculinidades en vísperas de la boda de Nicolás Osorio, en compañía de sus amigos Luis Baca y André Moyo. Esta segunda temporada de Obras Kortas en el Teatro Barranco tiene cuatro espectáculos de calidad pareja, muy recomendables para pasar una noche de miércoles con mucho humor.

Sergio Velarde

20 de marzo de 2024

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