Migrar no es dejar tu tierra, sino llevarla contigo.
Saliendo de la caja es un festival que cada año les da un micrófono a aquellas voces que tienen algo nuevo que contar, presta un lugar para aquellas obras por las cuales apuesta, creando y promoviendo de este modo espacios seguros para que nosotros, como espectadores, podamos conocer y conectar con distintos artistas y creadores que decidieron contarnos historias tan íntimas como universales.
Sobre un escenario pueden pasar muchas cosas, podemos ser testigos de diferentes sucesos, diferentes acciones y sentimientos, y en el caso del proyecto que Luisa Guerrero nos compartió, presenciamos no solo un espectáculo o una historia más, sino que fuimos parte de un ritual, pudimos ver cómo se van rompiendo barreras de género, cómo dos mujeres se atrevieron a desafiar las normas de su comunidad y familia para poder hacer lo que tanto aman, seguir lo que estaban destinadas a ser.
Con una escenografía muy detallista, donde se pueden apreciar espacios para que cada intérprete pueda poner sus prendas para que todo el público pueda verlas, y siguiendo una estética que nos transporta a un ritual de la sierra peruana, se nos narran las historias de dos mujeres danzantes de tijeras, interpretadas con bastante destreza por Daniela Hudtwalcker e Isabel de la Cruz Lapa. Cada una de ellas tuvo que enfrentarse a los estereotipos y normas impuestas tanto por sus familias como por su comunidad; se les negaron las tijeras que tanto sentían parte de ellas, se le había escondido un pasado que les pertenecía tanto a ellas como a los hombres de sus familias, y lo hicieron con una convicción y firmeza que se transmite en cada una de sus palabras. Se destaca que no solo se trata de contar una historia, sino que ambas artistas nos demostraron por qué son buenas en lo que hacen: ambas se turnaron para adueñarse del escenario cada una a su manera y dejando a cada uno de los asistentes aplaudiendo impresionados.
Es una obra que dialoga con El rincón de los muertos de Sebastián Rubio, y no solo por el tema de la danza de tijeras, sino porque tocan un tema más profundo, el de la carga emocional que conlleva migrar y no renegar de tus raíces en el proceso. En Yawar Qayani, vemos un libreto que se elabora siguiendo cierta sensibilidad, que si bien se siente un poco desordenado por momentos, sobre todo cuando intercala las historias, no deja de lado la importancia del mensaje de que no importa qué tan lejos te vayas y te alejes de tu tierra, esta siempre irá contigo, pase lo que pase.
Barbara Rios
23 de enero de 2026

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