domingo, 26 de abril de 2026

Crítica: BAJA EN LA ESQUINA


Universos quebrados en escena

La propuesta escénica Baja en la esquina, compuesta por cuatro monólogos escritos por César de María y dirigida por Herbert Corimanya, bajo la producción de ARES Teatro, construye un recorrido por subjetividades atravesadas por la marginalidad, la locura y la necesidad urgente de ser escuchadas.

Desde su disposición espacial en forma de “U”, la puesta genera una experiencia íntima que aproxima al espectador a los intérpretes, aunque también deja entrever cierta distancia emocional coherente con los universos fragmentados que habitan los personajes. El diseño lumínico, con un inicio en predominancia de tonos ámbar y rojo, no solo configura una atmósfera cálida e inquietante, sino que, al variar en cada monólogo, sugiere con claridad que cada personaje existe en su propio mundo, en un universo emocional y existencial independiente.

El trabajo actoral, con los intérpretes Milton Guillén, Christian Ramírez, Héctor Rodríguez y Cori Cáceda, evidencia compromiso físico y una búsqueda expresiva sostenida. En cada monólogo, los intérpretes logran construir personajes intensos, apoyados en una gestualidad clara y en una presencia escénica que, por momentos, resulta altamente efectiva para generar conexión con el público. Destaca la capacidad de los pasajes para provocar empatía y sostener la atención a partir de una marcada urgencia emocional.

No obstante, se percibe una tendencia hacia el uso del grito como recurso expresivo, lo cual, en ciertos momentos, limita la riqueza de matices vocales y puede diluir la potencia dramática de las escenas. Aun así, la propuesta logra mantener un nivel de interés constante gracias a la diversidad de energías y a la construcción de atmósferas diferenciadas.

El montaje encuentra coherencia en su conjunto, especialmente en un cierre que refuerza la idea de que múltiples realidades coexisten sin llegar a tocarse del todo. Los personajes aparecen así como figuras atrapadas en sus propios discursos, consolidando un mosaico de mundos aislados pero profundamente humanos dentro del contexto peruano.

Más allá de sus aciertos y aspectos por afinar, Baja en la esquina pone en valor la importancia de espacios independientes como ARES Teatro, que apuestan por la creación y difusión de propuestas escénicas contemporáneas. Resulta fundamental visibilizar y apoyar este tipo de iniciativas, ya que contribuyen activamente al desarrollo del panorama teatral local y a la generación de nuevos públicos.

Tammy Alfaro

26 de abril de 2026

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