miércoles, 11 de enero de 2023

Crítica: LA MADRE


Sara, vigente y necesaria

Dramaturga, crítica, investigadora, editora y difusora de nuestro teatro peruano, la infatigable Sara Joffré (1935-2014) ya estaría cavilando qué acciones tomar frente a nuestro escandaloso y convulso panorama político actual. ¡Cuánta falta nos hace Sara en estos tiempos tan oscuros! Acérrima militante de nuestras artes escénicas, Sara siempre viajó por todo el Perú, buscando el diálogo, promoviendo el alturado intercambio de ideas y bregando tercamente por convertir al teatro en aquella herramienta que busque cuestionar y reflexionar al espectador. Sus textos dramáticos, revisitados con relativa frecuencia en nuestra cartelera, encierran certeras y atinadas críticas hacia nuestra sociedad. Por ejemplo, La madre (1994) es una de sus piezas más conocidas y tuvo una breve temporada de dos únicas funciones a fines del año pasado.

Presentado por dos colectivos, el limeño Tejedora Teatro y el arequipeño Gallito de Papel, este monólogo pudo verse en el Espacio Teatro Esencia de Barranco. La trama involucra la próxima actuación de la veterana estrella de un cabaret, la que peligra por la inesperada presencia en el público de su hijo. Joffré no solo explora en su sencillo y enigmático texto aquella conocida máxima del artista (“la función debe continuar”), sino que además exhibe la doble moral a la que se exponen todos aquellos que deciden apartarse de las conductas “correctas” y “normales”. La difícil decisión que debe tomar la conflictuada vedette es una que cientos de personas deben tomar a diario.

Dirigida con sobriedad por Judith Cortez Mongrut, la puesta en escena luce muy respetuosa del material original y además, se ve favorecida por la performance del actor arequipeño Pedro Adolfo Herrera, quien suple su evidente juventud con mucho carisma y energía en su interpretación. Valiosa también la oportunidad de apreciar en vivo aquellos espectáculos regionales que muchos no tenemos la chance de acceder por diversos motivos. Y es que el legado de Sara siempre permitirá crear lazos entre peruanos, esos lazos que tanta falta nos hacen cuando nuestro país, tan absurdamente dividido, se desangra. La madre es una sólida puesta, muy vigente y necesaria como toda la producción dramatúrgica de Sara, que bien merece verse en todo escenario de nuestro país.

Sergio Velarde

13 de enero de 2023  

martes, 10 de enero de 2023

Crítica: EL ENEMIGO


Heroicidad y mezquindad

Son justamente en épocas política y socialmente tan convulsas como las que estamos atravesando como nación, cuando el Teatro se convierte en el valioso ejercicio de crítica, reflexión y memoria en los espectadores, que siempre debería intentar ser. Por ejemplo, escudriñar en nuestra propia historia republicana para presentar historias en escena se convierte en una opción sumamente atinada para derribar paradigmas, entender los contextos y reafirmar que el ser humano siempre será capaz de realizar los actos más heroicos, como también ser responsable de las atrocidades más viles. Así, al lado de interesantes propuestas como Bolognesi en Arica (2013), Bajo la Batalla de Miraflores (2015) o Memorias del Pacífico (2022), la puesta en escena de El enemigo de Daniel Subauste se convierte en una nueva pieza de referencia obligada al hablar de aproximaciones dramatúrgicas sobre la guerra con Chile.

Estrenada a finales del año pasado en el Nuevo Teatro Julieta, el texto de Subauste se ve muy favorecido por la propuesta escénica de la Compañía de Teatro Físico y de su director Fernando Castro, responsable de aquel prodigio teatral llamado Los regalos (2015). Escenografía, elementos y vestuarios llamativos, de un aséptico blanco futurista, contrastan con la turbia situación que deben enfrentar cinco jóvenes soldados peruanos, quienes deben refugiarse en el morro de Arica durante la Guerra del Pacífico, mientras que son asediados por el “enemigo”, uno que siempre sabe con antelación sus siguientes movimientos. La trama, en la que vemos a los soldados tomar difíciles decisiones (algunas valientes, otras mezquinas), se suceden sin descanso, manteniendo siempre la energía y la fluidez.

Gran trabajo del elenco, conformado por Gabriel Gil, Omar Peralta, Diego Pérez, Santiago Torres y Luis Miguel Yovera, quienes asumen sus roles con gran convicción y derrochando vitalidad en su ejecución en equipo. Notables las imágenes que crea Castro, apoyado en el excelente trabajo corporal y gestual de los intérpretes. El enemigo, ganadora del primer puesto del concurso de dramaturgia TeatroLab 2018 del Centro Cultural de la Universidad de Lima, cumple a cabalidad su condición de ser un vehículo ideal para enviar una clara y fuerte crítica hacia nuestras eternas debilidades como nación, en las que las traiciones, las mentiras y la propia conveniencia siempre pueden más que nuestro compromiso y apoyo hacia los demás.

Sergio Velarde

10 de enero de 2023

lunes, 9 de enero de 2023

Crítica: PIZZA PARTY


Un musical... ¡de terror!

¿Cómo una noche de diversión se convierte en una noche de terror con mucho humor?

Tienes la casa sola, es 31 de diciembre y eres muy joven: reúnes todos los requisitos para hacer una fiesta increíble en casa, llamas a la chica que te gusta, pides unas pizzas para comer. Todo parece andar muy bien, sino fuese porque el plan, en apariencia perfecto, es interrumpido por el fantasma de una tía muy particular, que honra la música criolla y está decidida a que se cumplan sus últimas exigencias más allá de la muerte.

Pizza Party es una comedia musical que realmente tiene todos los ingredientes para pasar un buen rato: entretiene, divierte, te saca algunas carcajadas; es interesante, por ejemplo, cómo usan el concepto del tiempo que se repite cada vez que aparece el fantasma de la tía para impedir la fiesta, regresando al protagonista al instante en que empieza a planear y llama a los invitados. Es así que Julián, el protagonista, se ve condenado a repetir muchas veces ese inicio, hasta que comprenda qué es lo que la tía exige en cada repetición; esto por supuesto, acompañado de efectos prácticos que ayudan en el desarrollo de la historia.

Julián, a su vez, siempre llama a ordenar las pizzas y el repartidor también se vuelve un personaje importante en la trama, en la que se ve involucrado en este ciclo aparentemente sin fin. Cuando por fin entiende el porqué de las apariciones de la tía y se reconcilia esta con su propia historia, es cuando es liberada y todos empiezan a disfrutar de lo que ocurre.

En este instante, empieza la jarana criolla, en medio de cada escena una pieza musical cantada en vivo por cada actor y actriz, con un performance de voz bastante bueno que te hace tararear cada canción. Las luces y la paleta de colores que tiene la escena en general son bastante acertados, porque acompañan bien al contexto de lo que ocurre.

Es así como ese todo hace una buena sinergia, donde en definitiva se pasa un buen rato. Una puesta en escena diferente que se agradece.

Manuel Trujillo

9 de enero de 2023

Crítica: LA CASONA


Viaje perverso

Hay recuerdos que nos atormentan como si fueran fantasmas que vienen desde tiempos cuando fuimos infelices. Muy difícil es superar ese dolor, pues al querer recuperarnos solo volvemos a tocar una herida que, en lugar de sanar, se hace más grande y nos consume, ya que hemos decidido escoger el sufrimiento permanente. Sin embargo, al parecer es mucho más difícil retratar esta problemática en el teatro. Así queda demostrado en La casona, una creación colectiva dirigida por Víctor Bustillos, la cual intenta probar una forma menos convencional de contar una historia, pero su ejecución deja bastante que desear.

Uno de sus mayores desaciertos está en la dramaturgia. Entiende de forma muy superficial el tema que toca y no tiene un conflicto sólido que nos mantenga interesados en saber más de sus personajes. Para empezar, seguimos a la pareja conformada por Ricardo (Cesar Salvatore) y Laura (Alexandra Garcés), donde el primero sorprende a su novia visitando una antigua casa ubicada en Urubamba donde ella vivió su infancia y adolescencia Entonces, Laura vuelve a vivenciar recuerdos de sucesos violentos ocasionados por el abuso de su alcohólico padre (Juan Carlos Mendoza). El drama se centra en que no puede contarle a Ricardo la razón de por qué odia la casa y que quiere irse de ahí lo más rápido posible, pero no puede darse todavía por motivos bastante simplones que alargan la acción innecesariamente. No ahonda en cuestionamientos sobre la violencia doméstica o la necesidad de recuperarse de los traumas emocionales, tan solo pareciera que ver a los personajes interactuar es una excusa para presenciar escenas de abuso físico y escuchar a los actores tener diálogos olvidables. 

Por otro lado, también se pueden rescatar detalles que funcionan dentro del espectáculo. Entre ellos, encontramos la creación de una atmósfera muy lograda. Presentimos el misticismo y a la vez, las penas de la quebrada familia de Laura mediante música andina mixeada con sintetizadores e iluminación fría y opaca, que por momentos daba atisbos de terror al tener la presencia maligna del padre. Sumado a la intención de alentar al público a adentrarse en este espacio íntimo, invitándolos a moverse e interactuar con el lugar, donde vemos objetos simbólicos que representan con precisión un pasado que posiblemente tuvo una fugaz felicidad, pero que al final fue sucumbida por el sufrimiento. Sin embargo, las interpretaciones poco comprometidas desbaratan lo anteriormente construido. Los actores intentan, de forma fallida, adentrarse en las circunstancias problemáticas, pero no consiguen conmoverse. Están aburridos en el escenario y no saben cómo hacer más participativo al público.

Si bien fue una idea con cierto riesgo creativo, la propuesta quedó muy por debajo de las expectativas. Una pena desaprovechar un lindo espacio como es la Casona Grau en Barranco. Merece tener proyectos atrevidos, pero mejor hechos, definitivamente.  

Christopher Cruzado

9 de enero de 2023

sábado, 7 de enero de 2023

Crítica: ¿DE QUIÉN ES EL MAR?


Historia de amor en medio del desastre ecológico

¡Qué importante que el Teatro Peruano asuma problemáticas y siente posiciones actuales y propias, especialmente de la mano de jóvenes creadores, y que se busque en su ejecución en el escenario la oportuna reflexión de los espectadores! Acaso esa sea la mayor virtud de la más reciente puesta estrenada en el espacio de Campo Abierto en Miraflores, titulada ¿De quién es el mar?, que toma como contexto el real derrame de petróleo ocurrido el 15 de enero del año pasado, y que cuenta con la dramaturgia colaborativa de Duncan Torres y Gretta Marston, bajo la dirección de Quini Gómez.

Mario (Torres) y Xiomara (Marston), una pareja de enamorados, irrumpen en la casa de playa de uno de los petroleros responsables del desastre ecológico en Ventanilla, con el propósito de encontrar pruebas sobre la desaparición del hermano de la joven. No obstante, los planes de la pareja se verán alterados cuando ambos decidan consumir una sustancia alucinógena; es justamente esta acción la que le permite a Gómez crear algunas secuencias surrealistas muy conseguidas, apoyándose en las luces, imágenes en video, sonidos y mobiliario que le ofrece el espacio alternativo, en las que como espectadores nos involucramos en las duras vidas de los personajes protagónicos, quienes irán develando sus intenciones (algunas no tan santas) de forma gradual. Todas las acciones de la pareja están ejecutadas sin tacha por los jóvenes actores, quienes además se complementan con efectividad en el escenario.

Quizás la aparición hacia el final de un tercer personaje (que no figura en el flyer promocional) pueda revisarse, ya que toda su secuencia luce algo disruptiva en relación al resto. Sin embargo, el bello epílogo redondea la labor interpretativa de los actores y ofrece una luz de esperanza y redención en medio de tamaña injusticia, una más de las que vemos reiteradamente en nuestra vida diaria. ¿De quién es el mar? es un sólido espectáculo que denuncia una realidad tangible, cuyas consecuencias sigue pagando nuestro castigado ecosistema y que nuestro Teatro joven hace muy bien en escenificar para que nunca un desastre de esta magnitud y complejidad deje de sensibilizarnos.

Sergio Velarde

7 de enero de 2023

viernes, 6 de enero de 2023

Crítica: MARIA J.


Valiente precursora del feminismo

Considerada la primera feminista de Perú, María Jesús Alvarado Rivera (1878-1971) fue, es y será siempre una figura clave en la indesmayable lucha por los derechos de la mujer. Desde su primera conferencia titulada El Feminismo en 1911; pasando por la creación del movimiento Evolución femenina, que propuso necesarias reformas educativas; hasta la fundación de la Escuela-Taller Moral y Trabajo, que permitió que hijas de obreras aprendan Mecanografía, Contabilidad, Educación Cívica e Inglés, entre otros cursos. Alvarado marcó, sin duda, un hito en la historia de la moderna sociedad peruana y en el feminismo en general. Tamaño personaje fue motivo más que suficiente para la realización de una inolvidable e impostergable conferencia escénica unipersonal, a cargo de dos maestros como lo son Ana Correa y Miguel Rubio Zapata, titulada María J., en la Casa Yuyachkani en Magdalena.

Dividida en tres secuencias claramente definidas, Rubio aprovecha la versatilidad y el oficio de Correa para que haga las veces de anfitriona, conferencista y actriz, en ese orden. En la primera media hora, la artista invita al público al escenario para observar los elementos que luego utilizará durante su performance, como documentos, fotografías, recortes periodísticos, vestuarios y registros históricos diversos, que nos ponen en contexto como espectadores. Luego, inicia la conferencia, en la que la misma Correa nos da a conocer el resultado de la rigurosa investigación realizada acerca de la vida y obra de Alvarado, acompañada además de su propio y valioso testimonio como danzante de música afroperuana y como defensora de los derechos de las mujeres.

Es en el tercer acto en el que podemos disfrutar como espectadores de toda la sapiencia y experiencia de una consumada actriz como lo es Correa; su cuerpo, sus gestos y su voz, así como una logradísima utilización de elementos, se ponen al servicio del emocionante ritual para conjurar el espíritu de Alvarado. Notable espectáculo, como los que nos tiene acostumbrado el colectivo Yuyachkani, María J. es una inmejorable carta de amor hacia una valerosa mujer, precursora del feminismo en nuestro país, que todo peruano debería conocer.

Sergio Velarde

6 de enero de 2023

jueves, 5 de enero de 2023

Crítica: EL SOPLADOR DE ESTRELLAS


Historia de amor y altruismo

La muy popular obra de Ricardo Talento, El Soplador de Estrellas, tuvo una muy exitosa temporada en el 2011 en la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) en el Centro de Lima. Pues bien, ahora presentada en el marco del Taller de producción escénica de la PUCP y con la dirección de Leny Luna Victoria, la simpática pieza tuvo un breve paso por el escenario circular del Teatro Ricardo Blume de Aranwa en Jesús María. Los resultados obtenidos, en los que se lucieron justamente los valores de producción, confirman el eventual redescubrimiento de todas las posibilidades creativas que ofrece el teatro para niños en la actualidad y que fue, por cierto, tan descuidado en décadas pasadas.

La trama es ya conocida: desde la terraza de un edificio, el altruista maestro Bornolio pide buenos deseos para toda la humanidad, pero a cambio tiene que soplar y apagar las estrellas del firmamento. Será su nueva ayudante, la ingenua Cibelina, quien ponga en tela de juicio su trabajo, pues dejaría a oscuras el cielo. Luna Victoria dirige la historia con sobriedad y fluidez, encontrando además distintas maneras de conseguir la participación activa de los pequeños en momentos clave, mientras la atracción que sienten los dos protagonistas se hace cada vez más evidente. Además, la tarima al centro y la gran cantidad de cajas de cartón en el escenario permiten crear atractivas secuencias que generan interés en los niños.

Los actores Carla Martel y Rodrigo Rodríguez consiguen entrañables personajes, se complementan muy bien en escena y ejecutan sus secuencias con precisión y cuidado. Oportuna también la reflexión que se ofrece a los niños, en la que a veces las mejores intenciones de dos personas que se aman pueden acaso ser contradictorias. El Soplador de Estrellas, en su versión 2022, ostenta un nivel de calidad bastante óptimo, respeta la sensibilidad de sus pequeños espectadores y no subestima en lo absoluto su categoría de teatro para niños, pues esta tiene mucho que ofrecer.

Sergio Velarde

5 de enero de 2023

Crítica: ÍNTIMOS SECRETOS


Cuatro mujeres en crisis

El universo femenino es una fuente dramática inagotable para la creación de historias. Los textos teatrales creados y protagonizados enteramente por mujeres, generalmente, resultan muy atractivos al llevarlos a escena. Por otro lado, si bien falta aún mucho para conseguir a nivel mundial aquellas tan necesarias igualdad y equidad de género, sí es cierto que en estos días muchas mujeres viven una etapa de empoderamiento, lejos del abusivo sometimiento histórico de la contraparte masculina, y que es saludable ver en salas teatrales. Es por ello que resultó atinada y valiosa la última apuesta de Fátima Producciones, titulada Íntimos secretos, en la que la artista Antonella Gallart actuó, escribió y dirigió una propuesta escénica netamente femenina en el Teatro Mocha Graña.

Combinando de manera equilibrada comedia y tragedia, la historia, que sigue con interés, gira en torno a las idas y venidas de cuatro mejores amigas, que tienen que lidiar no solo con sus complicadas vidas, sino además con sus personalidades tan diversas. Son estas diferencias las que terminan enriqueciendo el producto final. Frivolidad, represión sexual, secretos guardados, medias verdades y una penosa enfermedad pondrán a prueba la amistad del cuarteto conformado por las experimentadas Gallart, Tabata Fernández Concha, Daniela Sosa del Rio y Carla del Solar, en medio de hilarantes secuencias y dramáticos diálogos, muy bien ejecutados por las actrices, destacando la vena cómica de Gallart y la sobriedad de Sosa del Río.

Acaso lo más destacable de la propuesta de la creadora sea el de no haberse centrado en presentar a sus protagonistas como mujeres fuertes, cerebrales o imbatibles, sino como personas comunes y corrientes, con virtudes y defectos, con debilidades, frustraciones y necesidades, encontrando la redención en la comprensión y el apoyo mutuo. Íntimos secretos es una sólida y entretenida tragicomedia que explora con mucho humor negro algunas de las enormes posibilidades que ofrece el universo femenino.

Sergio Velarde

5 de enero de 2023  

miércoles, 4 de enero de 2023

Crítica: ¿QUÉ QUIERE LA MUJER?


Cómo los cuentos pueden ser el camino ideal para reflexionar sobre algún aspecto de nuestra vida.

En este caso, el joven rey Arturo es interpretado de manera muy solvente por el narrador de cuentos Francois Vallaeys, quien irradia siempre que le apasiona lo que hace en escena; junto a la también narradora Briscila Degregori, tienen como importante desafío el descubrir: “¿Qué quiere la mujer?” Pero esto no será nada sencillo, porque lo que está en juego es su propia vida, por aquella respuesta que tiene que pedírsela a una misteriosa dama; no sin antes, como es de esperar, transitar por historias de los distintos rincones de la tradición oral.

Acompañados de los sonidos de Rafo Ráez y la voz de Gisela Pérez-Ruibal, definitivamente, la pieza escénica te hace un viaje fantástico y onírico a través de cada cuento que te deja una profunda reflexión sobre la vida, la muerte, la belleza, lo que verdaderamente importa, y sobre todo, obviamente, qué es lo que busca la mujer. Así, a través de estos milenarios y profundos cuentos, nos van conduciendo de manera muy lúdica, tierna y sencilla a esa gran respuesta final.

La pieza teatral está ejecutada con mucha energía, en un escenario con los espacios bien distribuidos, con la puerta de fondo como división perfecta en lo que pasaba en el escenario y lo que instalan en tu imaginación de lo que pasaba detrás de aquella puerta; todo esto acompañado de elementos mínimos que junto a un gran trabajo de luces y sombras dan como resultado esta magia que es la narración de cuentos, en la que nuestra imaginación, al estar conectada, juega un papel vinculante en el desarrollo de cada historia, haciendo que esperemos expectantes y con ansias al final, para tan filosófica pregunta que seguro nos ha perseguido por muchos años sobre la mujer.

Quizá lo más significativo no fue tanto la respuesta final a la pregunta, sino cómo con cada historia te llevaban según tu experiencia de vida o cómo lo interpretaban a observar una parte de ti, si estabas abierto de corazón a recibirla. Y es que siento que para eso son los cuentos finalmente, pues todos tenemos historias que contar y a través de ellas podemos en gran medida cambiar las historias de los que vienen. No dejemos de contar, como aquellos primeros seres humanos reunidos juntos al fuego, que contando historias se vincularon y fortalecieron aún más sus lazos.

Manuel Trujillo

4 de enero de 2023

domingo, 1 de enero de 2023

Evento: CEREMONIA DE PREMIACIÓN OFICIO CRÍTICO 2022


Registro de video

Oficio Crítico realizó su acostumbrada premiación, retomando la presencialidad, para celebrar lo mejor de las Artes Escénicas del 2022.

El evento se llevó a cabo en la Asociación de Artistas Aficionados en el Cercado de Lima, el miércoles 28 de diciembre desde las 8:00 p. m.

Participó la mayoría de nominados en las distintas ternas, así como representantes de las instituciones que colaboraron con la realización de este evento. Ximena Arroyo de la AAA; y Martín Abrisqueta, Cecilia Tosso y Jose Cárdenas de Interartis Peru.

El registro de fotos y video le corresponde a Amancio Caballero.

¡Que el 2023 venga cargado de espectáculos teatrales de gran calidad!

Los enlaces para ver todas las partes del evento se encuentran en la descripción de cada video, entrando en YouTube.