miércoles, 10 de noviembre de 2021

Entrevista: JAVIER VALDÉS



“Todos los actores tienen que hacer teatro.”

2 de Ribeyro, díptico teatral conformado por las obras El último cliente y Confusión en la prefectura, viene presentándose de manera presencial en el Teatro de Lucía. Oficio Crítico conversó con el experimentado actor y director Javier Valdés, quien integra el elenco con Sandra Bernasconi y Roberto Ruiz, bajo la dirección de Alberto Isola. Las dos piezas de Julio Ramón Ribeyro prometen hacernos reflexionar, entretenernos y recordarnos lo poco que hemos cambiado.

Hasta el 5 de diciembre se presenta la obra 2 de Ribeyro, obras maestras de la comedia peruana pertenecientes al reconocido escritor peruano Julio Ramón Ribeyro y que son adaptadas y llevadas al teatro presencial en el Teatro de Lucía. Se trata de un oportuno encuentro con la maestría y el humor mordaz de un maestro de nuestra literatura y de nuestro teatro.

La puesta estará en cartelera de viernes a domingo, viernes y sábado a las 8 p. m. y domingo a las 7 p. m. las entradas a la venta en Joinnus.

Sergio Velarde

10 de noviembre de 2021

 

lunes, 8 de noviembre de 2021

Crítica: EN CANTO DE PAYASAS


Feliz concierto de narices rojas

En medio de todo el caos originado por el actual clima político y la crisis sanitaria que atravesamos como sociedad, siempre será bienvenida una propuesta musical fresca y atractiva por parte de artistas de narices rojas. Oficio Crítico alcanzó a disfrutar del pre-estreno de En canto de payasas, una producción de La Vecindad Escuela de Clown, que contará con funciones presenciales en el Teatro Barranco y en simultáneo, a través de la virtualidad. Con la dirección de Fiorella Gambini y Julie Freundt, este espectáculo clown entretiene y conmueve gracias al talento en conjunto del cuarteto de mujeres payasas, que suben al escenario para dialogar, cantar y divertir.

Benny Valega, Luciana Arispe, Lorena Gianino y Daniela Ayaipoma componen una entrañable y sólida puesta en la que, a través del humor y el canto en vivo, nos cuentan sus vivencias y anécdotas más personales. Cada payasa (Benicilina, Sinfín, Lupita y La Dalia) asume un rol determinado dentro del montaje, con sus propias personalidades llenas de detalles y sutilezas, complementándose muy bien en escena. Con mucho dominio de la técnica clown, cada una se hace cargo de un segmento con su canción respectiva, todas muy bien interpretadas con el acompañamiento con guitarra en vivo de Freundt.

La química conseguida por las actrices en escena es total; todas apoyándose y escuchándose entre ellas. El universo femenino es una fuente inagotable de anécdotas y experiencias, y las artistas lo saben aprovechar muy bien en cada una de sus divertidas intervenciones. En canto de payasas es un agradable espectáculo en vivo, que expresa de una manera lúdica los temores e inquietudes de muchas mujeres; pero viniendo de cuatro payasas con narices rojas, la propuesta de Gambini y Freundt cobra un matiz bastante especial y se convierte en un amable y muy recomendable espectáculo que celebra, en estos tiempos de incertidumbre, el rol de la mujer en la sociedad actual.

Sergio Velarde

8 de noviembre de 2021  

domingo, 7 de noviembre de 2021

Crítica: TERAPIA DE AMOR INTENSIVA


Gracias parciales

El montaje virtual Terapia de amor intensiva, producido por Encerrados y Cuatro Gatos Producciones, califica como aquel tipo de producciones realmente originales y sencillas, en donde lo más importante es sorprender al público. Los escenarios eran habitaciones y departamentos comunes. En primer lugar, me encantó que las tres obras partan de aspectos tan cotidianos de la vida diaria y lleguen a generar esa minireflexión luego de ver el montaje. Las tres presentaciones giraron sobre las temáticas del compromiso, las inseguridades en la relación de pareja y la convivencia, respectivamente. En segundo lugar, es de resaltar la originalidad de la producción, que se esforzó por presentar algo único para un escenario virtual, que últimamente sufre de una caída en la recepción del público, posiblemente por la apertura progresiva de salas presenciales. El aspecto más importante fue la música de fondo, en donde se notaba la inspiración en las canciones Trátame suavemente, Prófugos y Nada personal de los inmortales Soda Stereo. Es resaltante mencionar que la productora tuvo mucho cuidado en generar un ritmo propio.

Nada, el primer minimontaje de la noche, fue el qua más impactado me dejó, principalmente debido a la forma cómo los actores invertían sus roles, de tal manera que la situación de tensión cambiaba y generaba una atmósfera muy interesante. ¿Cómo convertir una pelea familiar en un escenario teatral? Nada es la respuesta. La actuación de Fernando Pasco fue única, sobre todo cuando reaccionaba de manera violenta. Su presencia escénica es el resultado de muchos años de trabajo.

Trátame suavemente fue el micromontaje menos impactante de la noche. No logré entender del todo cuál era el conflicto entre la pareja representada por los jóvenes actores Edwin Vásquez y Andrea Alvarado. Entendí que era una pareja que atravesaba por momentos difíciles próximos a la separación y una posible tentación a la infidelidad. El personaje de Liz Roggero era intrigante, pues representaba a una mujer que solo el chico podía ver. En general, el montaje dejó una lección sobre la importancia de la verdad, pero no llegó a ser impactante.

Finalmente, Prófugos fue el que me generó mas risas, pues los continuos cambios de humor del personaje de Pierina Parodi fueron únicos. Por otro lado, el papel del joven con alma de adolescente de Nicolás Fantinato me generó mucha empatía. Hubo una escena donde un gato casi termina lastimado que me causó un poco de estrés, pero luego quedó como una anécdota. La historia era irreal, pero simpática.

En general, estas obras escritas por Josema Ruiz fueron originales y divertidas. Perfectos para pasar una noche de diversión, principalmente entre parejas. Igualmente, creo que las historias pudieron ser un poco más complejas, sobre todo Trátame suavemente. Terapia de amor intensiva nos hace reflexionar, en estos tiempos de virtualidad, que incluso el escenario puede no ser prescindible si la historia y la actuación son buenas.

Enrique Pacheco

7 de noviembre de 2021

viernes, 5 de noviembre de 2021

Crítica: YUTA PADRE, OVEJA NEGRA y UN PROBLEMA DE DISTANCIA


La emoción y la palabra

Como anotábamos en reseñas anteriores, el formato de la videollamada no debería agostarse, mientras existan historias interesantes que merezcan ser contadas. Excluidas la presencialidad del público en las butacas y el contacto físico entre los actores, las posibilidades comunicativas en línea se vienen explorando y experimentando con mayor o menor fortuna, siendo acaso la interpretación del texto la principal y a la vez, la más tradicional. Es este formato el que utiliza con acierto Sebastián Villar Rojas, joven dramaturgo y director argentino, quien consigue conmover con tres espectáculos virtuales, en los que el manejo de texto se convierte en su mayor fortaleza.

Las tres puestas en escena de Villar Rojas, presentadas a través de videollamadas en vivo, giran en torno a los conflictos generacionales: tanto en Un problema de distancia como en Oveja negra aparecen los típicos desencuentros familiares; en la primera, padre e hijo tratan de ponerse de acuerdo con respecto a un delicado asunto de salud, mientras llueven los reproches de ambos lados; y en la segunda, dos hermanos diametralmente opuestos deben ponerse de acuerdo sobre su patrimonio familiar, ya que la pandemia alteró severamente sus planes. Ambas obras estuvieron interpretadas por los mismos actores, Julio Chianetta y Juan Biselli, a pesar de no tener vínculos sanguíneos en común. Curiosamente, en Yuta Padre, los actores sí son familia: Mario y Juan Vidoletti, padre e hijo en la vida real, le dan vida a dos artistas de épocas distintas que conversan sobre su sacrificado oficio, cada uno desde su propia perspectiva, hasta llegar a una confesión que cambiará su relación para siempre.

Villar Rojas arriesga con tres dilatadas conversaciones en línea, pero estas nunca se tornan repetitivas, gracias a los oportunos e ingeniosos giros dramáticos y además, a los actores convocados, capaces de convencer y conmover apoyados por una inmejorable interpretación de la palabra. En ese sentido, los cuatro artistas se sobreponen a las limitaciones pandémicas y permiten que el espectador se emocione con las historias presentadas a través de la pantalla y en tiempo real. Mientras esperamos el regreso presencial al 100% a las salas teatrales, propuestas virtuales latinoamericanas como las de Villar Rojas nos sirven para hacer la espera más llevadera.

Sergio Velarde

5 de noviembre de 2021

sábado, 30 de octubre de 2021

Crítica: SOLA, UNA HISTORIA VIRTUAL


Cruda y continua realidad

“Cuando nadie hace nada, alguien debe volver para hacerlo”: bajo esta premisa, Río Rojo Producciones estrenó vía Zoom SOLA, Una historia virtual, creación colectiva basada en la técnica de improvisación teatral, misma que combina los géneros de terror y gore, con toques de la cinematografía de Alfred Hitchcock; además del acompañamiento musical del compositor estadounidense Bernard Herrmann.

La trama nos revela la normalización de la violencia a grandes escalas, una penosa realidad que persiste en nuestra sociedad como un mal incurable. Por ello, es justo y preciso que desde los espacios escénico-virtuales se aborde esta problemática con suma honestidad, como es el caso de la propuesta dirigida por Anthony Uriarte, cuyo esquema entrelaza de manera interesante diversas historias: una mujer en búsqueda su hermana desaparecida, un hombre que ha denunciado un supuesto crimen difícil de probar, una pareja que busca en la terapia la solución a sus problemas, una psicóloga sujeta a sus convicciones religiosas y un atormentado personaje que vive atrapado en violentos recuerdos.

El afiatado elenco lo conforman Gloria Tasayco, Javier Montoya, Laura Pereyra, Luis Alberto Céspedes, Roy Zevallos y Vivi LaNeves, quienes realizan un eficiente trabajo en el manejo de los planos en varias escenas, así como interpretaciones sólidas y convincentes, mostrándonos personajes provistos de matices y detalles. Otro punto a destacar es el trabajo de caracterización y maquillaje a cargo de Meryann Yza, quien aportó el toque necesario para redondear el resultado final.

SOLA, Una historia virtual nos revela con crudeza situaciones de violencia que forman parte de las estadísticas del día a día en nuestro país. Sin duda, un importante trabajo audiovisual, que nos recuerda el largo camino que aún debemos recorrer para reconstruirnos como sociedad.

Maria Cristina Mory Cárdenas

30 de octubre de 2021

martes, 26 de octubre de 2021

Crítica: HÉCATE, LA ÚLTIMA BRUJA


Hechizos teatrales

El trabajo audiovisual que hace el director de arte Luis Peche siempre es alucinante e impactante. Sin embargo, como he comentado en otras críticas a las obras de Jorge Pecho, este elemento no menor no es suficiente para que un montaje trascienda y ser universal, como pretende ser el teatro.

No estoy seguro si es una buena idea que una obra de teatro adopte el lenguaje cinematográfico de saga o capítulos. Es decir, es muy difícil que el público sea atraído a asistir a una serie de montajes de manera consecutiva o que estos sean desenlaces de unos con otros. Es muy difícil, dentro del teatro en general, fidelizar de una manera a todo un público durante tanto tiempo. Durante los primeros meses de este año estuve viendo algunas obras virtuales de otros países y me interesaron las presentaciones en el Teatro Nacional La Castellana. Esta institución, en el marco de sus cuarenta años de existencia, presentaron 1980, una serie teatral de doce capítulos que abordaron tabúes y problemas sociales de la sociedad bogotana de aquella época. El montaje fue todo un éxito de espectadores, pues son actores muy reconocidos y con años de experiencia. Haciendo un paralelismo cuestiono si es posible hacer lo mismo para montajes o grupos teatrales con todavía poco público. Menciono esto con mucho respeto.

Por otro lado, mirar Hécate, La Última Bruja implicaba haber visto Titanomaquia 2 y tenerla fresca en la memoria. De otra manera, entender la trama y el contenido sería un poco trabajoso. Lo mejor de la función fueron los diferentes conflictos que atravesaba el personaje de Hécate (Leonela Alarcón), pues fueron impactantes. Creo que su papel como una persona cercana al submundo de la hechicería fue muy realista y creíble. Aunque como mencioné anteriormente, el resto de actuaciones y personajes no me parecieron impactantes y la historia, un poco confusa. Por último, personalmente, recomendaría ver Hécate, La Última Bruja por el trabajo audiovisual de Peche, casi cinematográfico.

Enrique Pacheco

26 de octubre de 2021

Entrevista: RAÚL CASTAGNETO


“La impro es una herramienta para la vida.”

Actor, improvisador y conductor de televisión, Oficio Crítico conversó con Raúl Castagneto, uno de los protagonistas de Parricidio, nueva puesta en escena virtual escrita y dirigida por Alejandra Núñez, presentada por REBOBINA producciones con el apoyo de la Asociación cultural A TODA COSTA. Al lado de Verony Centeno, Raúl asume el papel del novio de Cristina Colón, la hija de nuestro “Descubridor”, en una propuesta llena de humor y emociones fuertes, disponible actualmente desde la plataforma virtual Joinnus.

Parricidio estará en temporada hasta el 10 de noviembre, a través de la plataforma Joinnus Live. El acceso permite ver la obra 48 horas una vez realizada la compra. Las entradas a la venta a través de Joinnus y también desde las redes sociales de Rebobina.

https://live.joinnus.com/lima-parricidio-44028

Instagram: @rebobinaproduce - Facebook: https://www.facebook.com/RebobinaProduce

Sergio Velarde

26 de octubre de 2021


lunes, 25 de octubre de 2021

Crítica: PARRICIDIO


Muerte del patriarcado colonial

La risa es sanadora. Nada más cierto. Aproximarse con humor a los grandes problemas sociales es una magnífica estrategia para cuestionarnos y reflexionar acerca de ellos. Así parece haberlo entendido Alejandra Núñez, joven autora y directora de Parricidio, puesta en escena pregrabada de forma presencial en El Galpón Espacio y presentada vía streaming por REBOBINA Producciones, con el apoyo de la Asociación cultural A TODA COSTA. Y es que el crimen que hace referencia el título es nada menos que el descabellado asesinato del mismísimo Cristóbal Colón, nuestro “descubridor” de América, por parte de su hija Cristina. Lo absurdo de la trama es ejecutado de manera impecable e ingeniosa, en una puesta en escena difícil de catalogar, pero que contiene un irónico sentido del humor muy de agradecer.

La ficticia graduación académica de una nerviosa Cristina (Verony Centeno) es el punto de partida para la propuesta escénica. Su exposición sobre el parricidio, con el apoyo de su novio “Chiqui” (Raúl Castagneto) en el proyector multimedia, da un giro radical cuando se descubre el plan criminal de la joven, ante la sorpresa de su novio y de los asistentes a la conferencia, que vendrían a ser el mismo público asistente a la función. Este formato, en el que la cuarta pared es inexistente, funciona de manera acertada, pues la discusión de cuestiones de pareja (pero también la de puntos de vista contrarios) resulta hilarante, con un enorme y polémico tema como las consecuencias de la colonización española puesto en el tapete, mientras se escucha las risas de los espectadores en sala.

Centeno convence como la víctima simbólica de todos los abusos y actos violentos cometidos en el pasado y que, por supuesto, repercuten en el presente; mientras que Castagneto le da una acertada y divertidísima réplica, asomando también en su personaje mucha carga emocional. Parricidio es una sólida y entretenida puesta en escena, muy bien dirigida por Núñez desde el absurdo, que aborda desde el humor la trascendencia de celebrar, o simplemente recordar, el “Descubrimiento”. Y es que la mejor actitud que podemos tener hacia la realidad que nos tocó vivir es aquella basada en el humor. Francamente, solo queda reírnos de las cosas que nos pasan.

Sergio Velarde

25 de octubre de 2021

domingo, 24 de octubre de 2021

Crítica: LOS OTROS


Poderes escondidos

La mitología griega sigue siendo fuente inagotable para la producción escénica de Mitos Estudio. Dioses, seres y criaturas legendarias habitan nuestro mundo contemporáneo, coexistiendo con los simples mortales y su estilo de vida. Lejos de notarse el agotamiento creativo, estuvo en cartelera virtual Los otros, nueva propuesta del colectivo, que esta vez cede la dramaturgia a Federico Bejarano y la dirección, a Johan Escalante. Como ya es costumbre, se intercalan secuencias pregrabadas con otras realizadas en vivo, con un elenco comprometido y siempre bien acompañado por la dirección de arte de Luis Peche.

Cada nueva historia presentada por Mitos Estudio puede ocurrir en un determinado universo, en paralelo con otros ya vistos en espectáculos anteriores. En esta ocasión, los dioses mitológicos han desaparecido y poco a poco, la humanidad va dejándolos en el olvido. Sin embargo, la peligrosa diosa Némesis se reencarna en una joven expolicía, la cual traerá muerte y destrucción. Por otro lado, ciertos jóvenes desconocidos entre ellos comienzan a notar que cuentan con extraños y misteriosos poderes. Y es que son otras divinidades reencarnadas, que tendrán como objetivo detener a Némesis. Se trata de una conocida historia que ya hemos visto en algunas cintas de superhéroes, pero que es interpretada con mucha convicción por los actores. La puesta resulta fluida y entretenida.

Alejandra Chavez, Cynthia Bravo, Jose Miguel Argüelles y Roberto Canela están intachables como los jóvenes héroes que van comprendiendo la importancia de su misión, perfilando bien a sus respectivos personajes, enfrentados a una malvada Karin Morris. Escalante dirige acertadamente las secuencias y Peche realiza, como siempre, un magnífico y atractivo trabajo estético. Con la efectiva producción general de Daisy Avilan, Los otros mantiene el buen nivel artístico de la productora y confirma que los clásicos de la mitología griega todavía tienen mucho material explotable para la escena virtual.

Sergio Velarde

24 de octubre de 2021   

miércoles, 20 de octubre de 2021

Crítica: #SEMILLAR TEATRALIDADES ESTALLADAS VOL. II


Fiesta escénica latinoamericana en línea

Ya señalábamos en anteriores comentarios que acaso uno de los poquísimos aspectos positivos que nos han traído la pandemia y el cierre de los espectáculos presenciales haya sido la posibilidad de poder acercarnos, al menos virtualmente, a los interesantes trabajos escénicos de diversos colectivos a nivel mundial. Con la eficiente producción y coordinación de SPI - Salas PanInmersivas, se pudo disfrutar de una variada gama de propuestas escénicas que exploraron las herramientas que ofrece la virtualidad de manera creativa, en el festival #SemillAR, segundo volumen de un ciclo de Teatralidades Estalladas en Vivo, que vino acompañado además con sus respectivos desmontajes.

Oficio Crítico alcanzó a ver algunos de los espectáculos latinoamericanos presentados, todos ellos sólidos y muy recomendables. El misterio del amor entre varones de la Compañía Teatro en el Incendio, desde México, destacó por la ingeniosa utilización de las herramientas que proporcionan las redes sociales de Instagram y WhatsApp. Este espectáculo crossmedia dirigido por Gilberto Corrales nos presenta una historia de amor entre dos varones (notable trabajo corporal de Carlos Valdés y Daniel Piñeiro) a través de mensajes, audios, fotos, videos e historias publicadas en orden cronológico, para envolvernos virtualmente en la trama desde nuestros móviles. Estéticamente impecable y conceptualmente ingeniosa, esta propuesta utiliza de manera admirable muchas de las posibilidades en línea para construir una ficción escénica entrañable.

El formato de videollamada no parece acusar aún síntomas de agotamiento, mientras que las historias que se presenten mantengan un conflicto interesante y que las actuaciones sean convincentes. Ese es el caso de La sesión, pieza argentina escrita e interpretada por Verónica Bustos y Eduardo Fernández, quienes hacen creíble la desgastante relación que existe entre una conflictuada paciente y su preocupado psiquiatra. Por otro lado, la compañía chilena Teatro Experimento Pierrot presentó Abismal, una divertida creación escénica que explora las consecuencias del encierro forzado y los peligros que asoman en el exterior, pero desde el juego lúdico. Tres personajes deambulan por distintas habitaciones de una antigua casa, viviendo realidades alternativas e cada uno inmerso en su respectiva fantasía. Denisse Duarte,  Franco Ruiz y Cristóbal Muñoz consiguen un espectáculo fluido y cautivante.

Finalmente, En los cuartos, con idea y dramaturgia escénica de la argentina Ada Valdez, se vale de una gran carga poética para describir la incomunicación dentro de la relación de una pareja. Fran Cantó y Laura Zavalla López, cada uno desde su respectiva ventana virtual, están intachables en sus respectivas performances, que mezclan diálogos superpuestos, inspiradas coreografías e interesantes imágenes, como las conseguidas con espejos y sus reflejos. Felicitaciones a los organizadores de #SemillAR, que nos han permitido, en estos tiempos aciagos de incomunicación teatral presencial, la posibilidad de acercarnos a valiosas propuestas escénicas transmediales e interactivas de distintas latitudes de América.

Sergio Velarde

20 de octubre de 2021