lunes, 3 de octubre de 2016

Crítica: DE TODO, EN UN DÍA

Conversaciones en el Teatro Larco   

Teatro Plan 9 presenta un espectáculo teatral creado a partir de 5 obras cortas, dirigido por David Carrillo, con las actuaciones de Sandra Barbosa, Piera Del Campo, Rodrigo Falla Brousset, Airam Galliani, Talía Ganoza, Andrés Luna, Iñigo Luna, Alicia Mercado, Jean Paul Neyra, Henry Peláez, Valentín Prado y Martín Velásquez.

La noche empieza con el primer montaje: “Espacio” de Donald Marguilies, que a pesar de ser algo denso tiene un final muy "feeling". El suceso empieza en la madrugada, cuando Andrés le cuenta a su amigo el proceso de su viaje al desierto y de cómo terminó con su novia; al escuchar esto, su amigo le cuenta su experiencia para reconfortarlo, hasta que él se queda dormido.

El segundo es “La secretaria” de M. Lynda Robins. La protagonista se ve envuelta en unos enredos al ser llamada por su jefe, el cual le pide explicaciones por las fuentes que usó para entregar su reporte. Es una escena muy graciosa, también realista, en donde en la mayoría de los casos se refleja una realidad que existe aún en las compañías o centros de trabajos: el minimizar el trabajo de una mujer. Por otro lado, la historia termina con una gran sorpresa que nos roba más de una sonrisa.

En el tercero, “Dúo Matrimonial” de Lauren Wilson, unos recién casados tienen algunos problemas en la luna de miel: todo transcurre antes de entrar al umbral, que es una tradición en la que el novio carga a la novia, pero sin querer la hace caer; en consecuencia, se verá la furia de la novia. Suceden cosas que uno no se puede explicar, además refleja cómo a veces podemos llegar a ser algunas  mujeres. Es una escena muy cómica y realista, que nos hace reflexionar sobre cómo el amor siempre triunfa a pesar de los problemas.

El cuarto montaje es de David Carrillo, llamado “Sombra nada más”. Empieza con la mudanza de Jackelin al departamento de su enamorado Manuel. Ella se molesta por ver ahí la presencia de una mujer y le pide una explicación a su pareja. Él le dice que es el recuerdo de su ex; Jackelin no logra entender hasta que la ex le dice que no se puede ir, porque está atrapada en los pensamientos de Manuel. Al ver este cuadro, Jackelin también recuerda a su ex y este aparece, así de la nada. Es entonces donde los cuatro empiezan a entender algunas cosas, que después de terminar una relación esta se vuelve parte de sus propias sombras, que los persiguen a donde vayan; además, que no se puede reemplazar a una  persona con otra.

Finalmente, el quinto es “El control” de Mark Harvey Levine. Esta es la historia de una pareja que vive en la monotonía, que sin darse cuenta su relación va de mal en peor. Una noche, como de costumbre, se ponen a ver TV y al cambiar de canal, uno de ellos se ve poseído por el espíritu del aparato, haciéndole hablar solo comerciales. En esa lucha por quitarle el control remoto y por ayudarse uno al otro, ambos comprenden que para salir de cualquier problema deben permanecer juntos y deciden no volver a prender nunca más ese aparato.

Quiero agradecer tanto talento en las puestas en escena, me encantó también el buen elenco. Aunque a mi parecer, me hubiera encantado que el orden de las obras hubiesen sido otro, ya que si empezó la obra con algo de "feeling", esta termina igual, como que le quita la emoción de un final satisfactorio. A pesar de eso, la vida es como una caja de bombones: uno nunca sabe lo que va a encontrar.

María Victoria Pilares
3 de octubre de 2016

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