domingo, 8 de octubre de 2023

Crítica: DOS VECES DORA


Un futuro no tan lejano

Encontramos en temporada la obra Dos veces Dora, lanzada bajo la producción de Butaca C, con la dramaturgia de Yamil Sacín Rey de Castro, dirigida por Jorge Pecho y protagonizada por Alejandra Egoavil y el mismo escritor antes mencionado.

Una obra que explora un futuro que podría no ser tan lejano a la realidad que vivimos ahora. Un científico que pierde a su esposa en un accidente automovilístico y que usa todos sus conocimientos y herramientas para devolverla a la vida, termina traspasando los límites de la moral y la ética para poder lograr su objetivo. Lamentablemente, este gran sueño de recuperar al amor de su vida no termina bien, ya que usó la clonación para tenerla de nuevo a su lado, sin pensar que ese ser que estaba creando no era su amada, sino una vida que buscaría su propia identidad, su propia conexión con el mundo en el que estaba despertando y que no quería ser solo un clon o copia de alguien más.

Esta historia nos invita a reflexionar sobre el avance del mundo tecnológico y hasta qué punto usamos nuestro conocimiento sin afectar las leyes naturales de la vida, el mundo y la naturaleza. Además, nos hace cuestionarnos si en realidad este futuro utópico tiene lugar en nuestro presente, ya que la posibilidad de clonación ya ha sido experimentada en animales hace décadas, ¿será posible que ya se haya hecho en humanos y no lo sepamos? No es necesario encontrar respuestas, sino es importante buscar cuestionamientos a lo que vivimos y creemos.

Ahora bien, hablando de especificaciones técnicas, la escenografía es una de las cosas que más resalta cuando entras, ya que no estamos hablando de un espacio o tiempo convencional, todos los elementos están muy bien elegidos para esta, y la iluminación termina de aportar esa sensación de lugar experimental o de laboratorio en el que se encuentran los personajes. Debo recalcar el trabajo de los actores que pudieron encarnar a estos seres humanos en un ambiente fuera de lo común y que, pese a los cambios de escena y la información elaborada, lograron mantener la atención del público y comunicar el mensaje de manera concreta y clara, dejando ver una técnica buena y precisa. Una obra muy bien pensada y realizada para quien le guste no solo entretenerse, sino también reflexionar sobre temas importantes de la sociedad y todo lo que esta conlleva en la actualidad. Totalmente recomendada.

Viviana Távara

8 de octubre de 2023

Crítica: EL REINO QUE ME DÉ LA GANA


Entre la realidad y la ficción

Sorpréndete Producciones lanzó el pasado septiembre esta pieza escrita y dirigida por Manuel Alegría, producida por Ysabel Cáceda y representada por los actores Juan Carlos Díaz, Camila Vinatea y Steffany Hundskopf. Una obra llena de realidad y de ficción, que encuentra una coalición entre la vida personal y profesional de los actores que nos hace reflexionar sobre lo que las personas, que constantemente vemos en escena, muestran al mundo o a su público. Es así como logran darnos una serie de escenas que exponen partes específicas de algunas etapas de sus vidas y conflictos que se llegaron a dar en los mismos ensayos. Esta propuesta de por sí ya resulta bastante interesante; sin embargo, debo resaltar la capacidad del dramaturgo y director para realizar estas escenas con la ficcionalidad que necesita el espectáculo. El elenco no cae en la representatividad de ellos mismos de una manera burda o directa, sino que construye la autoficción desde todas las dimensiones del imaginario visual personal de cada actor, lo cual aporta diferentes perspectivas de la realidad, ya que son tres vidas y personas distintas.

La escenografía fue bastante pertinente y los elementos en escena se usaron con conciencia, nada sobró ni faltó. Desde la entrada, encuentras a los actores en escena y en personaje, algo que ya se está usando más a menudo en las puestas. El trabajo de luces fue bueno y apoyó lo suficiente al montaje. Por parte de los intérpretes, en cuestiones técnicas, debo decir que había un muy buen manejo corporal, así como una buena técnica vocal incluyendo la expresividad y no solo proyección; considero que se dieron la oportunidad de jugar muy bien en escena y eso mantenía al público despierto y atento, el enganche perfecto.

En resumen, el montaje fue bueno, muy bueno; se evidenció por completo el trabajo en equipo, la capacidad creativa, el juego escénico, la habilidad artística y un sinfín de particularidades que, en conjunto, logran un buen espectáculo y comunican una buena historia. La temporada terminó, pero creo que el potencial y el esfuerzo de cada miembro de esta obra es digno de tener en la mira, así que, personalmente, espero y recomiendo que sigan viéndolos en próximos proyectos, podría asegurar que valen la pena. ¡Éxitos!

Viviana Távara

8 de octubre de 2023 

Crítica: LA GUERRA DE LOS PAÑALES FANTASMAS


Todos los gobiernos mienten

El pasado mes de septiembre, la productora Derramando Lisura lanzó la obra La guerra de los pañales fantasmas por una corta temporada. Esta creación colectiva, que fue seleccionada oficial del FAE LIMA 2018 y que ha sido puesta en escena en diversos espacios teatrales, es protagonizada por Gretha Bazán, Jesús Oro, Paulo Cárdenas y Tracy Alcántara. Una obra que expone el absurdo caso de la compra de millones de pañales que terminaron desapareciendo y que puso en el ojo de la tormenta a las exministras Ana Jarra y Carmen del Monte, escándalo del cual lograron deslindarse fácilmente señalando como culpables a los empleados de la Oficina de Abastecimientos y Servicios. Estos cuatro actores encarnan a los trabajadores de este establecimiento y a las mismas exministras, entre los cuales notamos el conflicto y la lucha por salvaguardar sus propios intereses.

Personalmente, había visto la obra en La Plazuela de las Artes, el verano del 2020 y me sorprendió el trabajo realizado en ese entonces; sin embargo, en el Galpón, un espacio ciertamente más cerrado o íntimo, la experiencia fue totalmente diferente. Como público, tuvimos la oportunidad de observar de manera más detallada el proceso de los actores en escena, así como ellos tuvieron la facilidad de interactuar mucho más con el público. Esta dinámica resultó en una comunicación más clara del mensaje y el reclamo a la característica corrupta, aparentemente inherente, de todos los gobiernos, al igual que en el punto de entretenimiento y diversión clave que mantuvo la atención del público en todo momento.

Ahora bien, debo resaltar el trabajo del colectivo para la realización de la puesta. Considero que trabajaron la historia de una manera precisa, la investigación para la realización de esta fue exhaustiva y esto se ve también en los elementos que exponían fuera del espacio escénico, noticias impresas y videos. Cada personaje está muy bien construido y la conexión en escena entre los actores es tan buena que permite que la ejecución de la técnica, fuera de ser perfecta, conlleve a la verdad en la actuación, pese a que el código no es esencialmente naturalista, lo cual es bastante complicado, ya que en estos casos se suele caer en la exageración y representación burda del personaje y esto no sucedió. El trabajo escenográfico, de vestuario y el uso de luces ayudó a cerrar la puesta bastante bien. Debo resaltar el trabajo de Alcántara y Bazán, quienes hicieron los cambios de personaje para representar a las ministras, momentos en los que se pudo ver un trabajo corporal y vocal muy bueno por parte de ambas actrices. Una obra que es digna de seguir en escena y que todo peruano debería ver.

Viviana Távara

8 de octubre de 2023

Crítica: CRIATURAS ANSIOSAS


Un músico y un grupo

Un teclado KORG, una batería, una guitarra y un bajo. Un músico y un grupo, un grupo y un músico. Revolvamos todo y volemos al principio. Pero... ¿cuál es el principio?, y... ¿hay un final?

Un escenario para una tocada es el punto inicial para el viaje de Gabriel Iglesias, a través un apasionado e imaginativo mundo de recuerdos.

Como es de esperar, la primera parte es una presentación del músico, de aquellas pequeñas o grandes anécdotas que van forjando su interés por la música y el arte en particular, y también permiten establecer una conexión emocional e identificación de parte de los espectadores para con el protagonista y prepararnos para el desarrollo posterior de la obra.

Como tema central, realiza la presentación de su banda: en la guitarra, un huevo gigante con un oído excepcional y una habilidad inigualable en su instrumento; un bajista de dos metros y medio, con serios problemas de libido muy alto; y una niña autista, con un don especial para la batería.

El desenlace se materializa a través de un evento trágico que le sucede a un miembro de la banda y ocasiona un sentimiento de culpa al protagonista. Como habrán podido notar por la descripción de los miembros de la banda, estos en realidad son una extensión del propio protagonista, de sus miedos y temores; y una forma de lidiar con ellos es a través de darles una forma y con ella, también representar un arquetipo de muchos personajes que cada uno de nosotros puede encontrar en su propia vida.

Profundizando en la propuesta teatral, si bien la trama principal de la historia es lineal, esta alterna convincentemente las elipsis para mostrar a los personajes y lo que los identifica, entrelazándola con fragmentos musicales, que no solo mantienen un ritmo envolvente, sino que también buscan difuminar la frontera entre lo real y lo ficticio. La combinación de narrativa y música crea una experiencia teatral inmersiva, que nos transporta a un estado emocional semejante al que experimentaríamos en un concierto. Las elipsis son utilizadas de manera interesante para revelar gradualmente las complejidades del propio protagonista a través de un alter ego, permitiéndonos conectar con sus emociones y motivaciones de una manera genuina.

No hay final claro, porque no debería haberlo, porque encontrarlo está ya en la parcela de cada uno de nosotros.

En resumen, Criaturas Ansiosas es un unipersonal que nos muestra una conmovedora conexión entre la creatividad y la sanación, con una excelente actuación de Iglesias y que nos invita a reflexionar sobre el poder de la imaginación para enfrentar la realidad, invitando a que nosotros mismos nos preguntemos sobre cómo llevamos nuestra propia salud mental.

Criaturas Ansiosas se presentó en el sótano de Selina por solo cuatro funciones; esperemos que pronto haya una reposición.

Ulises Cabanillas

8 de octubre de 2023

Crítica: TERCERA LLAMADA - OCTUBRE


Noche de arte, música y fiesta

La música a todo dar, el reloj que da la cuenta regresiva y un bar para disfrutar del trago del momento: un ambiente de fiesta se vive en Teatro Barranco 2.0. Arte, música, fiesta. El concepto que maneja el teatro se basa en estos aspectos para presentar Tercera Llamada: cuatro obras cortas y un after party que promete ser una experiencia barranquina en todo sentido. 

Las obras de formato corto giran en torno a temas de pareja, con toques de picardía y con mucho humor de por medio. Estas cumplen con ofrecer al público una comedia entretenida, de planteamientos escénicos claros y actuaciones frescas, que se valen por momentos de la reacción del público para potenciar ciertos momentos cómicos e irreverentes. 

Cita a ciegas muestra lo mejor de las torpezas que se pueden dar en una cita de ese tipo. De la mano del público, los actores explotan los momentos de comedia, respetan las risas y saben llevar los gestos corporales para aumentar esa tensión sexual - cómica que, sin lugar a dudas, divierte. Picante para nuestro amor destaca por su dinamismo, de un ritmo bien llevado y de actuaciones con intenciones precisas. Una comedia para reírse frente a la extrañeza de ciertos fetiches y tabúes sexuales. Maniquí nos divierte desde la situación absurda. Embrujos, celos, obsesiones. Todo ello expresado con habilidad en su entendimiento del texto. La dicción falló por momentos, producto de ciertas particularidades en la forma de hablar de los personajes. Fuera de eso, la idea de la obra se dio a entender y capturó el interés del público. Tres comedias bien llevadas, aunque queda el deseo de que algunas tuvieran mayor duración, darles un poco más de desarrollo para alcanzar otros niveles o terminar de cerrar ciertas ideas o bloques cómicos. 

Pero dentro de toda esta comedia, hubo una obra que se distinguió de las demás, precisamente, por ser contraria al planteamiento general. El correcaminos, obra cuyo personaje principal se debate entre el cumplimiento de su trabajo y la ludopatía que lo persigue y afecta a su entorno, se aleja de la comedia para plantear un drama latente y de relevancia actual. Una propuesta dramática y visual, que emplea recursos audiovisuales para darle distintos niveles de profundidad que van mermando a nuestro personaje y lo van sumergiendo en lo sórdido del mundo de las apuestas. 

Al final de todo, si bien hay un género que engloba a las obras, pues va acorde al ambiente que se gesta en este teatro, Tercera llamada nos da sorpresas. No solo por las comedias bien llevadas, también por obras especiales de una carga dramática interesante. Siendo ya la sexta temporada, el teatro Barranco 2.0 nos sigue dando una experiencia nocturna cultural completa. 

Omar Peralta

8 de octubre de 2023

sábado, 7 de octubre de 2023

Crítica: SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, EL MUSICAL


Canciones, ton y son

Las canciones suenan y los actores aparecen, las voces retumban en el espacio. Todas tienen una base que es amena a los oídos, podemos disfrutar de las melodías. Sin embargo, algunas letras no se llegaban a entender y en otros casos, daba la sensación de querer subir un poco el volumen.

La temática de la obra es distante al momento de tratarla en escena, se aprecia el cambio de sexo de los personajes y en algunos casos, el empoderamiento de otros; pero no cobra un papel relevante, no termina en convertirse en una temática de reflexión y exposición.

La forma de interpretación de los roles que se pretende reflexionar no toma seriedad, el espectador puede interpretar una temática muy ajena a lo que se plantea; se debió pensar la metaforización de esas relaciones espaciales corporales y la forma en que se trabaja el texto.

Las coreografías, que acompañaban a las escenas y los cantos, le dan mucho equilibrio a lo que sucede, eran salpicones de gracia en el espacio. Cada grupo tenía su peculiaridad, por ejemplo, el de los actores matizaba la composición hacia la gracia, el espacio se prendía por instantes. Los personajes principales ponían el drama y la pasión; las hadas, la danza y el movimiento.

El elenco era grande y había compromiso en las acciones de cada uno, se notaba un orden y un ensayo. Los grupos en escena funcionaban coherentemente, salvo las limitaciones de dicción al momento de cantar; sin embargo, las melodías eran atractivas.

Las bases pudieron tener más vida, pero acompañaban las voces tiernamente; el interés se mantenía en el aire, los cuerpos estaban bien parados, el ritmo de las respuestas era inmediato, las construcciones de los personajes pudieron tener matices más profundos si lo que se buscaba era problematizar con pensamientos específicos, como el empoderamiento femenino y la inclusión de la comunidad LGTB+.

La adaptación es buena y divertida; Sueño de una noche de verano es contada desde otra perspectiva, pero se podría ajustar elementos de concepto para llegar a problematizar de mejor manera los temas.

La comedia y la música, desde su planteamiento, son una forma eficaz para abordar problemas sociales; considero además que es una forma de comunicación subjetiva, que no solo permite escuchar, sino también sentir las emociones. Es por ello que la obra logra divertir al público, los mantiene atentos a lo que puede suceder debido a la introducción de la música como elemento de sensibilización del espectador.

Moisés Aurazo

7 de octubre de 2023

Crítica: SOLO YO ESCAPÉ


Cuatro mujeres

Una extraña llega a un jardín donde tres mujeres suelen pasar las tardes. En el transcurrir de la reunión, en medio de chismes y risas, las mujeres revelan ansiedades paralizantes y sórdidos secretos, mientras que la cuarta, la Sra. Jarrett, rememora el final apocalíptico de la humanidad. Es el resumen de la obra Solo yo escapé, copiado textualmente.

La representación de esta obra duró casi una hora, y en realidad, se sintió mucho más larga. Esto se debió, en parte, a que la dramaturgia, a pesar de su reconocimiento, quizás no fue traducida de la mejor manera, lo que hizo que el texto resultara complicado y poco claro.

En lo que respecta a la dirección de la obra, noté ciertas decisiones que no me parecieron totalmente adecuadas. Parecía que cada una de las cuatro actrices tenía un solo ritmo de interpretación, salvo en momentos específicos y, en su mayoría, permanecieron sentadas durante la mayor parte de la representación, sin variaciones. Hubo una excepción en la que una de ellas interrumpía este patrón, señalado por un cambio de luz que marcaba un cambio de tiempo. Sin embargo, dado el espacio limitado, hacía que esta le dé directo al público, obstaculizando la visión. Además, la actriz en cuestión mostraba un entusiasmo desbordante que en ocasiones dificultaba la comprensión de su actuación. La luz volvía a cambiar a su estado anterior, indicando un retorno en el tiempo, pero el personaje todavía conservaba las emociones de su escena aislada.

Solo yo escapé fue escrita por la dramaturga británica Caryl Churchill, bajo la dirección de Beto Romero, y las actuaciones estuvieron a cargo de Arabela Bartra, Esmeralda Fern, Monserrat Gómez de la Torre y Viviana Tito Castillo. Se podría decir que algunas interpretaciones fueron correctas dentro del montaje, se las sintió comprometidas y entregadas. Sin embargo, considero que tanto el texto como la dirección presentaron ciertas dificultades que afectaron el resultado final.

Milagros Guevara

7 de octubre de 2023

Crítica: LOCA: BASADA EN HECHOS REALES


Marusix presente

Confieso que el espectáculo me dejó anonadado por ser de una composición escenográfica única e impactante, con una temática original: el drag queen. En ese sentido, quiero felicitar a todo el equipo creativo encabezado por el dramaturgo y director Mario Saldaña. Es de aplaudir ver un espectáculo como este, con una coherencia en color, música y sobre todo, con mucho ritmo. Lo destacable fue el gran número de coreografías muy bien coordinadas, lo cual habla muy bien del esfuerzo que le pusieron los bailarines para hacer de Loca: Basada en hecho reales, un espectáculo de teatro musical tan bien hecho. He visto muchos espectáculos de este tipo en el Nuevo Teatro Julieta y ciertamente, casi todos se caracterizaron por no aprovechar del todo lo amplio del escenario. En esta oportunidad, las actrices y sus bailarines realmente ocuparon el escenario de manera sobresaliente. Personalmente, creo que en este teatro se puede realizar óperas y conciertos, pues es un espacio ideal para todo lo relacionado con la música. En el título de esta crítica hago una referencia (casi homenaje) al famoso exponente del drag queen en el Perú: Coco Marusix.

Las dos actrices protagonistas destacaron en todo momento, pero por diferentes razones. En primer lugar, La Langosta resaltó por sus diferentes vestuarios y la gran capacidad de empatizar con el público con su historia, realmente conmovedora. Por otro lado, Georgina Hart resaltó por sus bailes y la precisión de su mirada, muy concentrada en su personaje. El conflicto del montaje giraba en torno a los testimonios personales de las actrices y lo difícil que fue para ellas llegar a ser conocidas. Me hizo recordar al teatro testimonial y, por momentos, al standup comedy. De todas maneras, actuaron muy bien y lo más importante, el público quedó totalmente satisfecho con lo logrado.

Finalmente quiero resaltar que la producción deja muy en alto el nombre del drag queen, pues las actrices desarrollaron unos papeles increíbles, sin caer en la vulgaridad ni en el chiste simplón. Demostraron seriedad y profesionalismo en el escenario. Felicitaciones por lo alcanzado.

Enrique Pacheco

7 de octubre de 2023

Crítica: CALLEJÓN


Jaraneando en el Callejón

A medida que recorremos las calles de Lima, cada vez más nos encontramos rodeados de imponentes edificios que se erigen en el lugar de antiguas casas y en muchos casos, sobre añejas quintas. Sin embargo, los recuerdos de aquellos que vivieron en estos lugares perduran eternamente. Este es el caso de un grupo de amigos que han decidido reunirse por última vez para despedirse del sitio que fue testigo de su crecimiento, donde experimentaron sus primeras pichangas, sus primeros amores y sus primeras jaranas. Este lugar está a punto de convertirse en nada más que los cimientos de una nueva construcción.

El espectáculo Callejón contó con las actuaciones de Daniela Zambrano, Diego Villarán, Juanjo Lobato, Daniel Tapia, Ginno Paul Melgar y un acompañamiento musical en vivo a cargo de Tate Passaro y Yera Amachel. Las interpretaciones estuvieron en su mayoría a la altura, mostrando una gran naturalidad en algunos casos y aunque hubo variaciones, en general, se notaba que los actores disfrutaban cada momento de la obra. Esto se vio magnificado por la alegría y la conexión que establecieron con el público, desde el principio hasta el fin del espectáculo. Además de su destreza actoral, el elenco demostró sus habilidades en el baile e interpretó con maestría las canciones en vivo.

La dramaturgia de la obra estuvo a cargo de Melgar, la misma que se destacó por su claridad y la excelente integración de la letra con las canciones que nos deleitaron a lo largo de la aproximadamente hora y media de duración de la función.

En lo que respecta a la escenografía, esta se presentó como muy pulcra y cuidadosamente organizada para representar de manera efectiva la imagen de una quinta que estaba a punto de ser demolida. Además, se notó un desequilibrio en el espacio, ya que había una parte considerable que no se utilizaba tanto en comparación con la sección principal que sí estaba en uso.

Lamentablemente, no pudimos disfrutar plenamente de esta magnífica puesta en escena debido a algunas dificultades técnicas que surgieron. Estas incluyeron problemas con las luces que ocasionalmente apuntaban hacia el público, lo que incluso nos afectó en algunas canciones. También hubo un inconveniente con un micrófono que dejó de funcionar en plena actuación. Por otro lado, es importante señalar que hubo ciertas dificultades en la coordinación de los tiempos de espera entre una función y la siguiente. Esto resultó en un retraso de casi una hora antes de que pudiéramos ingresar a la segunda función.

En resumen, a pesar de los inconvenientes que surgieron, el público disfrutó de cada instante en esta espectacular puesta en escena. Acompañaron a los actores entonando cada canción con entusiasmo, lo que demostró su completa inmersión en el espectáculo y su capacidad para superar los percances iniciales.

Milagros Guevara

7 de octubre de 2023

miércoles, 4 de octubre de 2023

Crítica: COMO SI FUERA ESTA NOCHE


Fábula sobre la violencia contra la mujer

Escrita por la dramaturga española Gracia Morales, Como si fuera esta noche (2002) es una de sus piezas más conocidas y destinada además, a ser considerada como una de las nuevas “obras clásicas contemporáneas” en nuestro idioma; no solo por su sencillo y a la vez ingenioso argumento, sino también por la enorme carga poética que puede contener esta historia atemporal sobre la violencia contra la mujer. Cuesta creer (y duele) que más de dos décadas después de su estreno, la trama siga teniendo tanta vigencia. Y es que a pesar de los esfuerzos de muchos colectivos, todavía vivimos rodeados de hombres y mujeres (sí, muchas mujeres) profundamente machistas, que se niegan a entender el enorme daño que le hacen con sus acciones y actitudes a la población femenina.

La historia de Morales ya es conocida: dos mujeres, la madre (Jennifer Zarzar) y su hija (Lorena Vásquez), conviven mágicamente en un mismo tiempo y espacio durante algunos minutos y ambas con la misma edad. La primera será brutalmente asesinada por su esposo; y la segunda, a punto de continuar con el círculo vicioso de violencia con su nueva pareja. El encuentro entre las mujeres se da gradualmente, pues al inicio ambas realizan sus rutinas sin percatarse una de la presencia de la otra; es así que comprobamos que a pesar de hallarse en distintas épocas, la precaria situación de la mujer frente al abuso poco o nada ha cambiado. Cuando madre e hija se reconocen e interactúan, la propuesta del director Daniel Zarauz encuentra sus momentos más conmovedores.

El espacio no convencional de Casa Ama es acogedor e íntimo y por eso, adecuado para obras de este tipo. Con contados muebles y utilería, así como precisos efectos con las luces, la puesta conecta fácilmente con el público, debido principalmente a su total vigencia. Muy buen trabajo en conjunto de Zarzar y Vásquez, haciendo creíble el imposible encuentro familiar. Como si fuera esta noche logra crear magia y lirismo dentro de una historia con un sórdido trasfondo y que nos enrostra en la cara que la violencia contra la mujer es una problemática que debe ser una prioridad urgente por resolver para nuestra sociedad.

Sergio Velarde

4 de octubre de 2023