domingo, 2 de octubre de 2022

Crítica: NUESTRA SEÑORA DE LAS NUBES


Arístides para nuevas generaciones

Nada mejor que uno de los textos más emblemáticos del estimado director y dramaturgo argentino Arístides Vargas para servir como exploración escénica de una promoción recién egresada de intérpretes. Es así que en la nueva temporada presencial de Nuestra Señora de las Nubes puede verse los resultados de los tres años de formación actoral de los alumnos del Club de Teatro de Lima. Con un inspirado texto que habla del exilio desde un punto de vista real-maravilloso, los nóveles actores aprovechan acertadamente sus líneas y sus acciones para introducirnos en una distópica nación y conseguir así un resultado sólido y entretenido.

Dirigidos con buen pulso por el profesor Josefo Palomino, la propuesta elegida (darle protagonismo a cada uno de sus alumnos en una pieza originalmente escrita para dos actores) logra un ritmo parejo y todas las secuencias en las que aparecen los singulares habitantes de aquel sugerente país llamado Nuestra Señora de las Nubes funcionan adecuadamente, sin mayores tropiezos. Además, la estética de la puesta, con telas blancas colgando en el escenario circular por encima de los intérpretes ataviados con un peculiar vestuario, crea una atmósfera pertinente para las reflexiones de Arístides, en clave de humor, acerca de las imperfecciones y las esperanzas del ser humano.

Muy buen trabajo del elenco, integrado por María Paula Oviedo, Ángel Coila, Alfredo Motta, Victoria Cortez, Iker Rayme, Lidia Navarro, Marcelo Kajatt, Américo Saavedra, Andrés León, Norbil Flores y por el actor invitado Santiago Giraldo. Acaso el mayor mérito de esta nueva apuesta escénica de Palomino sea el de haberle conseguido una personalidad propia, construida sobre el respeto hacia el material original. La magia de Nuestra Señora de las Nubes sigue vigente con esta temporada realizada por una nueva generación de artistas, así como la trascendencia del genial Arístides y su oportuno deseo de un mundo sin fronteras.

Sergio Velarde

2 de setiembre de 2022

domingo, 25 de septiembre de 2022

Crítica: MUERDE


La importancia de encontrar una (nuestra) voz

El Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú (CCPUCP), con apoyo de la Fundación BBVA, está presentando la obra Muerde, un monólogo interpretado por Alfonso Dibós, escrito y dirigido por Franciso Lumerman. La obra está basada en un hecho real que tuvo lugar en Argentina (tierra natal del dramaturgo): transeúntes golpearon y mataron a un menor de edad por robar un celular. Es así como la obra propone una reflexión sobre la exposición constante que las personas pueden pasar en situaciones de peligro, injusticia y riesgo. Todo este manifiesto es encarnado en René, una persona marginada por la sociedad. Al estar manchado de sangre, el personaje intenta descubrir qué fue lo que sucedió, de dónde vienen sus heridas.

Un almacén. Objetos viejos, sucios, manchados, rotos, olvidados. El espectador entra a la sala roja del CCPUCP y observa un escenario lleno de todos estos objetos peculiares. En un rincón, alguien se mueve ligeramente, cuyas ropas se mimetizan con el estado deteriorado de los objetos en escena. René empieza a compartir su historia, sus memorias, el lugar de Rosa y todas aquellas sensaciones que han estado callando por mucho tiempo. Este monólogo finalmente es un intento del personaje por recordar qué ocasionó que esté cubierto de sangre, además de descubrir el poder de las palabras que por mucho tiempo no tuvieron lugar.

Si bien este espectáculo es un monólogo, es necesario reconocer que la voz del personaje toma un papel protagónico, ya que es un elemento que se va apoderando de René, con el objetivo de encontrarse a sí mismo. La forma de hablar que el actor adoptó para el personaje era peculiar, pues por momentos, cuando se daban picos de intensidad en escena, el mismo personaje reprimía su voz luego de decir información impactante o relevante para el momento. Dibós logró darle vida a su voz como un personaje que complementaba a René, y a la vez lo retaba a encontrar respuestas dentro de él mismo. En el monólogo, parecía que el texto y el personaje entraban en conflicto, ya que René iba dándose cuenta de ciertos aspectos a partir de lo que iba diciendo y recordando.

Muerde representa un reto en términos de acción dramática, pues el ritmo y desenlace de la representación recae en un solo actor. Dibós logró una construcción de personaje llena de detalles y tiene el mérito de poder sostener el espectáculo de manera impecable, dando peso y significado a cada aspecto que René va compartiendo durante la obra. El texto en sí mismo representa un salto atemporal entre recuerdos y vivencias, por lo que el ritmo de la obra no tiene picos evidentes de intensidad. Ha sido un reto logrado por el actor poder mantener la atención del público desde el trabajo minucioso de creación.   

Esta obra fue representada en la virtualidad durante la pandemia, con una propuesta escénica de acuerdo a las circunstancias de aquel momento. Tanto la representación virtual como la presencial constituyen dos productos únicos y ha sido un privilegio ver cómo una obra ha podido mutar de acuerdo con las circunstancias. De eso se trata hacer arte: el poder acomodarnos a las circunstancias para seguir representando, seguir manifestando, seguir creando.

Stefany Olivos

25 de septiembre de 2022

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Crítica: TIEMPOS MEJORES


Familia en fragmentos

Se dice que en todas las familias existe algún secreto, pues bajo esta premisa se construye la potente y desgarradora narrativa de la obra Tiempos mejores, escrita por Mikhail Page y Rasec Barragán, la cual se estrenó virtualmente durante la pandemia, siendo seleccionada por el FAE Lima 2021, ganando luego el premio Estímulo Económico a las Artes Escénicas del Ministerio de Cultura. Bajo la dirección de Roberto Ángeles, esta nueva producción de LA IRA Producciones estrenó con éxito su temporada presencial en el Teatro Julio Ramón Ribeyro del Centro Cultural Ricardo Palma, en Miraflores.

Con el pretexto de celebrar el cumpleaños de su hermano Leandro –Mario Cortijo-, que estudia en Londres, Andrea –Alicia Mercado- organiza desde los Estados Unidos una reunión por Zoom convocando a sus padres María Laura y Antonio –Denisse Dibós y Javier Valdés-, quienes están en Lima. Aprovechando la ocasión, los esposos deciden anunciar su separación, lo cual será el punto de quiebre que revelará una serie de resentimientos y dolorosos recuerdos del tiempo en el que vivían juntos.

Un compacto y afiatado elenco sostiene la montaña rusa de emociones que propone la trama, acompañados por una sencilla pero funcional escenografía y juego de luces, que retrata con ingenio una reunión virtual, con cubos de madera en los cuales los actores tenían algunos elementos propios de sus personajes. Además, la impecable ejecución del piano por parte de Ítalo Maldonado, aportó en los cambios de escena o momentos clave de la puesta. Destacable la interpretación de Mercado, quien maneja con destreza la complejidad de su personaje, calando en la memoria del espectador, así como Cortijo, quien sobre todo hacia el final nos sorprende con la drástica evolución de su personaje.

Tiempos mejores retrata los fragmentos de una familia, que pese a su privilegiada condición económica, no está libre de los dramas y escombros que se remueven del pasado, un tiempo que no fue el mejor, ni el más grato. Así, la intensa y profunda narrativa se conduce con una acertada dinámica e interpretaciones honestas, que nos llevan a diversos cuestionamientos como: ¿hasta qué punto se puede llegar con tal de guardar las apariencias?, ¿cuánto pesan las heridas que nunca sanan?, ¿sería mejor no descubrir ciertas cosas de nuestra familia? Les animo a preguntárselo después de ver la obra.

Maria Cristina Mory Cárdenas

21 de setiembre de 2022

martes, 20 de septiembre de 2022

Crítica: VECINOS


¿Existe una igualdad entre hombres y mujeres al postular a un trabajo?

Esto plantea la obra Vecinos. Y, ¿el nombre de la obra? Pues son precisamente los vecinos los que de alguna manera, identificados con este suceso, apoyan a su vecina a hacer justicia, para que se valoren las aptitudes y méritos más que el género.

Esta pieza teatral hace saltar la pregunta si en el pleno 2022, y con tantas luchas, protestas y liberaciones a cuestas, realmente los hombres y las mujeres somos iguales en cuanto a nuestros desempeños y valor. Cuando pensamos en ello pueden venir a la mente adjetivos opuestos. Masculino: fuerte, valiente, agresivo, proveedor, racional, insensible. Femenino: débil, tierna, dócil, cuidadora, emocional, sensible. Esta diferencia se ha marcado desde tiempos remotos y debido a ello pensamos que estas diferencias son “naturales”, pero ¿cuánto realmente lo son? Al ser concebidos, solo uno de los 46 cromosomas de nuestro ADN determina nuestro sexo; de hecho, no hay diferencia entre niños y niñas en la etapa de gestación. Una vez que somos clasificados, se nos educa de acuerdo con lo que se espera del sexo asignado.

Se espera, por ejemplo, que los niños no lloren o que las niñas no sean intrépidas. Esas reglas de comportamiento las hemos asumido como si fueran diferencias biológicas, es decir, que tienen que ver con nuestro cuerpo, y no es así.

Con estas expectativas sociales de lo que es ser masculino y femenino nos adentramos en nuestra sociedad que inmediatamente cosifica, como le ocurre a la protagonista de esta obra, que va por un puesto de trabajo y no toman atención a su hoja de vida y por el simple hecho de ser mujer no es tomada en cuenta para tal oficio, estando más calificada que su contraparte masculina.

Simone de Beauvoir, una prominente escritora francesa, dijo en 1949: “No se nace mujer, se llega a serlo”, refiriéndose a que las características que entendemos como masculinas o femeninas son resultado de procesos culturales construidos socialmente. En ese mismo sentido tampoco se nace hombre, se llega a serlo. Lo más grave es que esas diferencias sexuales han sido y son utilizadas como justificación para mantener una forma de desigualdad en las sociedades y establecer entre pueblos y naciones una idea de jerarquía que subordina a las mujeres en general.

Esto queda retratado en la obra, con actuaciones correctas, entregadas y un escenario funcional para tal efecto.

Manuel Trujillo

20 de septiembre de 2022

Crítica: Q.E.P.D. MATRIMONIO POST-MORTEM


Muerte declarada no grata

A mí siempre me ha llamado la atención que La X Productora haya logrado generar una fidelización de su marca sobre la base de presentar comedias sucintas, urbanas, breves e inteligentes. Q.E.P.D. Matrimonio Post-Mortem no fue la excepción. La espera para el inicio de la función fue breve, lo cual habla bien de la productora.

Creo que lo más revelador de todo fue la gran capacidad que tiene Paco Valera para empatizar con el público de manera casi inmediata, debido a su motricidad, mímica y movimientos faciales coordinados y simpáticos. Se nota que el actor ha tenido mucho trabajo en televisión, publicidad y cine. Es la primera vez que lo veo en vivo y ahora entiendo de dónde viene su gran carisma como actor y como profesor de teatro. Desde hace unos meses yo estoy llevando talleres de trabajo vocal con un profesor especializado en la locución, y tengo que mencionar que lo más impresionante del montaje fue la gran capacidad que tiene Valera para trabajar su voz. Fue impresionante la cadencia, la proyección y sobre todo, la articulación de las palabras para que sus discursos tengan coherencia y generen risa. Por otro lado, la historia fue realmente un hazmerreír total. En cierta medida, fue un homenaje a la hipocresía, a la doble moral y una sátira a todos los males de una sociedad limeña en decadencia. Fue muy interesante, pues está ambientada en el Perú de fines de los noventa, épocas marcadas por el fin de una crisis política solo comparable con la actual.

Por otro lado, fue interesante la recepción del público, pues la gente no paraba de reír debido a que la historia era muy atractiva. Pese a que los personajes cambiaban las temáticas de su discusión todo el tiempo, esto no aburría, pues cada información era risible. En ningún momento se apeló al humor chabacano lo cual es loable, pues en el caso de la comedia limeña es algo difícil de evitar. A pesar de que la presencia actoral de Valera fue más que destacable, quien marcó el montaje fue, sin duda, Caroll Chiara, debido a que ella siempre resolvía sus conflictos de manera asertiva y sobre todo, con mucha ironía. Estoy convencido de que uno de los mejores puntos es que nunca el montaje llegó a aburrir al público y se demostró el trabajo colectivo que lograron ambos actores.

Finalmente, se debe mencionar que la escenografía fue muy sucinta y relacionada con la temática del funeral. Así mismo, los vestuarios fueron bastante convencionales, pues eran ternos y vestidos de luto. Q.E.P.D. Matrimonio Post-Mortem fue una propuesta interesante y quiero resaltar el comentario final de Varela invitando al público a difundir la obra, pues van a estar de gira en Arequipa. Es poco habitual que los colectivos apuesten por las giras en otras ciudades y esto habla bien de cambio lentos en la manera de hacer teatro en el Perú. Felicitaciones por la iniciativa.

Enrique Pacheco

20 de setiembre de 2022

Crítica: AZUL


Color de alegría

El teatro infantil está dando la talla actualmente en Lima. Es realmente increíble cómo ha evolucionado este género dentro del teatro limeño. Creeser Teatro va a dar que hablar, debido al compromiso que ha demostrado en este montaje. Azul me dejó totalmente anonadado con el resultado presentado. Por otro lado, ya conocía el trabajo de Gian Paul Miranda y Jazmín Labrín, pues ellos provienen de la agrupación Palosanto, en donde trabajaron en obras muy memorables hechas por el entrañable Ismael Contreras.

En primer lugar, yo creo que se tiene que felicitar que el colectivo logró generar una experiencia de teatro infantil desde la puerta del Teatro de Lucía. Desde el inicio del montaje, uno ya se sentía parte de la historia, pues los personajes de la obra (Miranda y Rodrigo Reyes Pavia), auto nombrándose Par e Impar para ordenar a los asistentes a sus asientos, hacían que el ambiente sea muy empático. Así mismo, se les dio a los niños lámparas de luz infantiles para poder activarlas en algunas escenas de la función. Esto último fue muy interesante, debido a que ninguno abusó de la luz durante la función, lo cual demuestra que los actores lograron desarrollar un nivel de conexión muy fuerte con el público. Cuando se realiza teatro para la infancia, los actores deben tener mucha inteligencia emocional en una serie de situaciones. Yo siempre he mencionado en mis reseñas que el tema del teatro para los niños es muy difícil y un punto clave para poder desarrollar un buen montaje es no subestimarlos. Por otro lado, creo que Azul generó un mensaje bastante claro, sin apelar a un lenguaje infantil convencional básico. Estoy convencido que por esa razón, los niños en ningún momento perdieron la atención o trataron de romper unilateralmente la cuarta pared teatral.

Como crítica constructiva, puedo mencionar algunos aspectos. En primer lugar, tengo que indicar el tiempo, pues me pareció que para ser un montaje infantil la duración fue un poco extensa, lo cual puede ser no solo una crítica sino un halago, pues los niños en ningún momento se aburrieron. En segundo lugar, creo que los personajes deberían tener una misma personalidad durante toda la función, pues había momentos en que los personajes de Miranda y Reyes Pavia las cambiaban. Por ejemplo, Par e Impar, quienes ordenaban a los niños, eran otros personajes durante la función. Esto puede no generar una sensación de extrañeza.

Finalmente, se puede mencionar que la utilería y los vestuarios fueron realmente impresionantes y con unos acabados con colores vivos. De igual manera, el uso del material audiovisual durante los monólogos del personaje de Labrín fue muy interesante y simpático. Creo que el director, el mismo Miranda, podría pedir asesoría de un psicólogo o profesor enfocado en problemas de la infancia, porque Azul se presta para tocar temas importantes, como por ejemplo el autismo, una temática muy poco abordada en el teatro. De hecho, el color del autismo es el azul y su día internacional es el 2 de abril. Estoy seguro de que esto podría ser un reto adicional dentro de la carrera de Creeser Teatro. En general, el montaje fue impresionante.

Enrique Pacheco

20 de setiembre de 2022

Taller: PRODUCCIÓN TEATRAL


¿Por dónde empiezo?

Herramientas de la producción teatral para facilitar de manera teórico-práctica el trabajo y darle importancia al productor desde la organización, promoción y ejecución de cada una de las actividades que permitirán hacer sostenible un proyecto teatral.

Dirigido por Diana Hurtado Vargas y Dante Marchino Checa, ambos con vasta experiencia en gestión cultural y producción de obras de teatro, así como festivales nacionales e internacionales.

8 sesiones/16 horas (2 horas por sesión) 

Del lunes 3 al jueves 27 de octubre del 2022

De 7:30 a 9:30 p. m./Modalidad: Virtual por Zoom y presencial

Doce cupos-constancia de participación

diana.hurtado@atodacosta.net

Dirigido a jóvenes y adultos, mayores de 18 años, interesados en producir teatro o eventos culturales

En el taller de PRODUCCIÓN TEATRAL: ¿Por dónde empiezo? se brindarán herramientas básicas de la producción teatral para facilitar de manera teórico-práctica el trabajo y poner en relieve la importancia del productor desde la organización, promoción y ejecución de cada una de las actividades que permitirán hacer sostenible un proyecto teatral. 

Con ejemplos concretos de actividades culturales vigentes, reconoceremos las etapas de preproducción, producción y posproducción con la finalidad de sumergirnos en las estrategias de ejecución.  

«Cada participante contará con una asesoría en su proyecto personal que inicie en el taller o esté desarrollando, esto muy aparte de las clases», nos cuenta Diana.

La naturaleza del taller sigue una línea de trabajo teórico-práctica y en el trayecto se irá escribiendo o revisando un proyecto por participante o en grupo. La evaluación será constante en clase de acuerdo al trabajo activo para comprobar lo aprendido», afirma Dante.

«[Es un] Diálogo constante que incentiva la reflexión con la finalidad en desarrollar la producción de conocimiento utilizando los procedimientos aplicados dada la naturaleza de los proyectos, asistiendo a las obras de teatro en cartelera, serán también los objetivos y metodologías en el taller», coinciden Diana y Dante en nuestra charla.

8 sesiones/16 horas en total (2 horas por sesión), los lunes y jueves.

Del lunes 3 al jueves 27 de octubre del 2022 

De 7:30 a 9:30 p. m./Modalidad: Virtual por Zoom y presencial

COSTO DEL TALLER S/550,00 por todo el taller

Promoción exclusiva para los seis primeros inscritos hasta el 22 de septiembre: S/475,00

Contacto: 962 347 528 o al correo diana.hurtado@atodacosta.net

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Crítica #701: PERDIDOS EN UNA NOCHE SUCIA


Violencia normalizada

Repuesta en innumerables ocasiones, no solo para montajes profesionales sino también en las muestras de estudiantes de actuación, la ya clásica pieza del autor brasilero Plinio Marcos, Perdidos en una noche sucia (Dois perdidos numa noite suja, 1966) no ha perdido un ápice de vigencia, debido a la cruda realidad que retrata y que además cobra capital importancia en temporadas cuando se nos bombardea en todos los noticieros con el feroz avance de la delincuencia. La puesta a cargo de El Club De Los Aquellos, como parte de la programación de eventos culturales por el Bicentenario de Brasil, resulta muy efectiva e inquietante al presentar las miserias de miles de jóvenes sin oportunidades, verdaderas bombas de tiempo que constituyen un serio peligro para la sociedad y para ellos mismos.

La historia es ya conocida, sencilla en apariencia, pero que esconde toda una problemática que pareciera imposible de resolver. Un par de zapatos de vestir decentes es todo lo que necesita Toño para salir de la miserable vida que lleva, pero su compañero Paco no está dispuesto a dárselos, desencadenando una terrible espiral de violencia. El director Daniel Goya aprovecha el espacio del Teatro Barranco de manera circular, lo que constituye todo un acierto. Es ahí donde aparecen estos dos cargadores de mercado, dentro de unas cajas de frutas, como si fueran animales enjaulados a punto de salir en libertad. La imagen es poderosa, más aún con los actores interactuando entre ellos tan cerca de los espectadores en primera fila. A pesar de su juventud, Alfredo Motta y Eduardo Suárez realizan una muy buena performance, en general.

Se puede señalar ciertos detalles durante la función, como el valioso monólogo externo del inicio que bien podría tener cabida en otro tipo de espectáculo, o la dosificación de la energía de los intérpretes en determinadas secuencias, o los visibles brackets de uno de ellos, o la ausencia sonora en la impactante resolución final. No obstante, Goya aprovecha la frescura e intensidad de Motta y Suárez para sumergirnos en esta historia durante más de una hora, en la que vemos cara a cara la sinrazón, la desigualdad, la envidia y la violencia normalizada. Perdidos en una noche sucia siempre tendrá vigencia, mientras no nos cuestionemos acerca de los enormes males sociales que nos aquejan y que sorprendentemente aún convivimos con ellos desde la indiferencia.

Sergio Velarde

14 de setiembre de 2022

Crítica: TRISTEZA Y ALEGRÍA EN LA VIDA DE LAS JIRAFAS


El paso irremediable hacia la adultez

El Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, en coproducción con Escena Contemporánea y el apoyo de la Embajada de Portugal en el Perú, estrenaron recientemente la temporada de la obra Tristeza y alegría en la vida de las jirafas, de la dramaturgia del autor portugués Tiago Rodrigues, reconocido en Europa y nombrado en 2021 director del Festival d´Avignon, bajo la dirección de Alberto Ísola, a quien además se rinde un homenaje por sus 50 años de vida artística.

La historia se enmarca dentro de la narrativa contemporánea, presentándonos a una peculiar niña de nueve años, llamada Jirafa, por su altura, quien debe cumplir con una exposición sobre la vida de las jirafas para la escuela, ayudándose de su canal favorito Discovery Channel. Pero su padre, un actor viudo y desempleado, no puede pagar la suscripción a la televisión por cable; entonces, la niña decide emprender una aventura para conseguir el dinero que necesita, junto a su oso de peluche Judy Garland, a quien solo ella puede escuchar; cruzándose en el camino con aliados y obstáculos, llegando a confrontar al propio Ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho (personaje de la vida real), poniendo sobre la palestra sus sentimientos acerca de la ausencia de su madre.

El reparto está encabezado por Alejandra Guerra, quien con sobrada sensibilidad y destreza encarna a esta niña/adulta, que conmueve por su inocencia y al mismo tiempo, sorprende por su inusual madurez, calando en las emociones del espectador. Completan el reparto Eduardo Camino, Sergio Llusera, Augusto Mazzarelli, Eduardo Pinillos y Claret Quea, quienes en cada una de sus intervenciones aportan a la construcción de una fábula compleja, como lo es esta pieza teatral, que navega por distintas referencias literarias como El Mago de Oz, Alicia en el País de las maravillas o Pinocho, además de hacer referencia a varios temas que van desde la pérdida de una madre, pasando por la crisis económica del 2008, hasta la mención de un tema tan delicado como la pedofilia, vistos desde la mirada sencilla e ingenua de una niña, que al descubrirse ya adulta, logra enfrentar las emociones reprimidas por la muerte de su madre, a quien recuerda en algunos objetos que utiliza a lo largo de la puesta, como si el final de su exposición escolar fuese un pretexto para evocar su recuerdo, narrando en paralelo la vida ya no de las jirafas, sino la suya.

A destacar la propuesta escénica, que combina con acierto la parte lúdica y dinámica, compuesta por el material de dibujo y papelería, junto a la composición de los movimientos, las partes musicales y ágiles, sobre todo, en las intervenciones de la niña junto a su oso, logrando momentos muy sólidos y conmovedores.

Tristeza y alegría en la vida de las jirafas es una inteligente composición narrativa, que nos presenta una puesta en escena retadora, con escenas potentes y tiernas, que denuncian ciertos aspectos aún problemáticos de nuestra condición como seres humanos.

Maria Cristina Mory Cárdenas

14 de septiembre de 2022

martes, 13 de septiembre de 2022

Entrevista: ROCIO OLIVERA


“Una actriz de teatro debe tener pasión, bastante escucha y disciplina.”

El Manifiesto de las Alas Rotas es una obra del destacado dramaturgo y director español Yoska Lázaro, actualmente en cartelera en el Teatro Auditorio Miraflores. Oficio Crítico conversó con una de sus actrices, Rocio Olivera, quien viene desarrollando una interesante carrera como locutora e intérprete en distintos espectáculos para toda la familia y para público en general.

Con estreno simultáneo en Lima y en Buenos Aires, El Manifiesto de las Alas Rotas cuenta con un elenco conformado al 100% por mujeres; además de Rocío, Lezu Merino, Daniela Zea y Karla Prieto, las cuales abren sus inquietudes más profundas y vulnerables como actrices antes, durante y después de salir al escenario. El espectador transitará por fragmentos, retazos e instantes que retratan la expectativa, los nervios, la necesidad de aceptación social entre otros pensamientos de cada artista en su lucha diaria por desarrollarse en su vocación. La obra, además, cuenta con fragmentos en idioma quechua.

En Lima se presenta en el Teatro Auditorio Miraflores (Avenida José Larco, 1150 - Sótano) y cuenta con interacciones en vivo entre actrices de ambos países. La dramaturgia y dirección es de Yoska Lázaro, con la co-dirección de David Merino. Las funciones son los viernes y sábados a las 8 p. m. durante el mes de setiembre. Se pueden adquirir entradas a través de Joinnus.com o boletería los días de funciones.

Las entradas se pueden adquirir en Joinnus.com  en el enlace https://bit.ly/3ByeEIh o en la boletería del teatro en cada función. Produce LPM Producciones y Teatro a Tres Velas (IG: @lapiezameisner.arg / @lapiezameisner.peru)

Sergio Velarde

13 de septiembre de 2022