lunes, 1 de agosto de 2016

Crítica #395: CONTRACCIONES

 Los excesos del capitalismo salvaje   

Con tan solo 35 años, el premiado dramaturgo inglés Mike Bartlett sigue presente en nuestra cartelera teatral limeña. El director Mikhail Page ya se encargó de dos de sus piezas más celebradas: Love, love, love (2015) en el Centro Cultural de la Católica y Cock (2016) en el Teatro de Lucía. Le toca el turno ahora al novel director Lucho Tuesta llevar a escena, en este último espacio, Contracciones (Contractions, 2008), adaptación del autor de su propia obra radiofónica escrita un año antes. La pieza, una feroz comedia de nigérrimo humor, está estructurada en base a una serie de entrevistas entre la gerente de una empresa multinacional y una de sus jóvenes trabajadoras, respecto a una cuestionable política corporativa en la que se ve involucrada la vida sentimental de esta última.

La dramaturgia de Bartlett es especialmente crítica hacia la sociedad en la que le tocó vivir y si bien es cierto, en Contracciones deja de lado las atribuladas relaciones amorosas en sus piezas anteriormente citadas, aquí apunta su artillería hacia la insensibilidad con la que los empleadores manejan no solo el trabajo, sino la vida de sus empleados. La joven Emma,  quien ostenta excelentes cifras de ventas en su nuevo empleo, comete el “error” de relacionarse sentimentalmente con un compañero laboral. Este hecho alerta a la gerencia, pues ve peligrar el rendimiento laboral de Emma. Se inicia así el desmoronamiento tanto físico como psicológico de la joven, hasta límites verdaderamente insospechados (aunque el título de la pieza ya lo hacía sugerir), ante la aterradora posibilidad de perder su trabajo si no acepta las condiciones impuestas por sus empleadores.

Impecables trabajos interpretativos de Sandra Bernasconi y Fiorella Pennano, dos actrices de registros diferentes pero perfectamente conectadas en escena. Especialmente Pennano, que atraviesa una variada gama de emociones como la guapa Emma. La dirección de Tuesta es sobria, privilegiando el desempeño actoral frente a una propuesta escenográfica aséptica, sencilla y contemporánea, que vuelve aún más inquietante la trama. Contracciones recuerda mucho al tenso duelo jerárquico de Oleanna de David Mamet, pero también bebe de las fuentes del teatro del absurdo, como La lección de Eugene Ionesco, especialmente en las últimas secuencias del montaje. Bartlett desnuda con mucha pertinencia al capitalismo más excesivo y despiadado, que deja desamparados a los seres humanos solo por haber firmado una simple hoja de papel. Muy recomendable.

Sergio Velarde
1° de agosto de 2016