Una experiencia física y visceral
La danza en Arde no busca complacer: arremete. Desde el inicio, la obra dirigida por Cory Cruz y Lucía Meléndez instala una atmósfera donde el cuerpo parece debatirse entre el deseo, la violencia y la necesidad de contacto. Presentada en el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, la pieza convierte el escenario en un territorio visceral donde la pulsión humana se manifiesta sin filtros.
El elenco: Brado Díaz, André Garay, Kimiko Guerra, Haziel Gutiérrez, Paul Lazo, Lucía Montenegro, Joselyn Ortiz y Silvana Palomino sostiene una intensidad física admirable. Saltos, cargadas, choques y caídas ocurren casi sin pausa, evidenciando confianza colectiva, resistencia y un sólido dominio técnico.
Uno de los mayores aciertos de Arde es la construcción de imágenes vivas. Los cuerpos aparecen fragmentados, impulsivos, profundamente conectados con la tierra. Hay espirales, rebotes, repetición y una constante pulsión hacia el suelo: se golpea, se arrastra, se salpica arena. El movimiento parece surgir desde impulsos internos más que desde formas rígidas, manteniendo una sensación permanente de búsqueda.
La sexualidad atraviesa toda la pieza. Arde se siente como una sinfonía de seres humanos desatados, guiados por el deseo, la tensión y la necesidad del otro. Los intérpretes no solo ejecutan movimiento: se involucran completamente entre sí, generando momentos de lucha y liberación particularmente potentes.
Visualmente, la obra encuentra fuerza en el uso de la arena, el humo y la iluminación ámbar. Elementos como flores, una bolsa plastificada y cables transparentes crean imágenes sugerentes que expanden la imaginación del espectador. Aunque algunos recursos pudieron explotarse aún más, la puesta mantiene una atmósfera magnética de principio a fin.
Le quedan cuatro funciones en esta temporada en el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico, los sábados y domingos del 9 al 31 de mayo. Arde es una experiencia escénica intensa para quienes disfrutan de la danza contemporánea que arriesga y se sumerge en las zonas más instintivas del ser humano.
Tammy Alfaro
19 de mayo de 2026

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