Historias de gente rota
Desde que se abre el telón y vemos una mesa de comedor junto a unas sillas, desde el inicio podemos ver que estamos frente a una historia familiar. La obra inicia con Fiorella Florez, quien, desde el silencio y la mirada, logra transmitir una angustia que se siente desde los primeros minutos. Poco a poco, cada personaje va entrando en escena y la historia empieza a moverse entre el suspenso y el humor. El misterio gira alrededor de la madre, quien reúne a toda la familia para contarles algo importante; sin embargo, la tensión cambia con la aparición de Carlos Thornton, quien aporta momentos frescos y muy divertidos que alivian el ambiente sin perder el sentido de la historia.
Algo que destaca mucho en la obra es cómo utiliza el humor para hablar de problemas familiares que se sienten muy reales y cercanos. Como espectador, uno pasa de reírse a sentirse incómodo o identificado en cuestión de segundos. Además, los silencios y las pausas están muy bien manejados, haciendo que cada escena mantenga la tensión y la atención del público.
También resaltan las actuaciones de Pau Simons, Duncan Torres y Pedro Sessarego, quienes construyen personajes distintos entre sí, pero que logran complementarse muy bien en escena. Todo el elenco, bajo la dirección de Ricardo Caffo, consigue que la obra mantenga un equilibrio entre los momentos más emotivos y aquellos toques de humor que hacen la experiencia mucho más cercana y natural.
Por otro lado, el trabajo de luces, sonido y escenografía ayuda bastante a crear la atmósfera de la obra. Cada elemento acompaña las emociones de los personajes y hace que el público pueda sentirse dentro de ese espacio familiar.
Más que una simple obra sobre una familia, esta puesta en escena termina siendo un reflejo de muchas situaciones que pueden existir dentro de cualquier hogar. Puede hacerte reír, incomodarte o incluso conmoverte, pero definitivamente deja algo en quien la ve. Es una obra que entretiene, pero que también invita a pensar y conversar después de salir del teatro, sin duda, como dice Caffo, es una obra que refleja una “historia de gente rota que intenta ser humana”.
Javier Gutiérrez
7 de mayo de 2026

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