sábado, 25 de agosto de 2012

Crítica: TEREZA, LA BRUJA, EL SAPO Y EL LAGO

Auspicioso segundo debut

Repuesta luego de 3 años, esta obra de dilatado título, Tereza, la Bruja, el Sapo y el Lago, escrita y dirigida por Martín Abrisqueta, es la más reciente apuesta del grupo teatral Pasión Mystica para este año. Resulta curioso cómo evoluciona un montaje a lo largo del tiempo; quien escribe ignora si se realizaron cambios en la dramaturgia, pero es de agradecer que esta vez el montaje se perciba, ahora en el Centro Cultural CAFAE, mucho más fluido y coherente, con algunos actores repitiendo sus papeles con mayor brillo y los recién llegados, aportando nuevos matices a sus personajes.

Propuesta como dos historias paralelas, una ambientada en la realidad y la otra, en la fantasía, el montaje busca desmitificar los cuentos infantiles para enviarnos un positivo mensaje sobre el valor del perdón y el amor por encima de cualquier obstáculo, a través del personaje del escritor (Reynaldo Arenas) y su mundo ficticio. Con una escena inicial que debe trabajarse aún más, la obra recién toma vuelo con la aparición del Sapo (preciso Santiago Moreno), que se convierte en el narrador de los acontecimientos protagonizados por una caprichosa princesa llamada Tereza (Paola Benites), el aspirante a príncipe (Javier Quevedo) y la malvada Bruja (divertida Jacqui Chuquillanqui), para terminar con una sentida escena con la redención del malo del mundo real (José Medina).

Abrisqueta logra con su texto y dirección, desdibujar a los cuentos infantiles, añadiéndole toques urbanos y contemporáneos para darle ese toque de humor que tanto bien le hizo a su adaptación de Otelo, Octubre Negro. La desmitificación de los personajes clásicos también se logra con la interpretación de Benites, quien evita siempre caer en el fácil estereotipo y nos entrega una Tereza engreída y divertida a la vez. Su absurda maldición (condenada a no poder amar y tomar a todo príncipe que se le acerque como objeto de satisfacción personal) contribuye a generar la disparatada comedia, a la par del drama que se vive en el mundo real. La utilización de sombras chinescas funciona dentro del mundo de fantasía y las actuaciones del elenco, interpretando también a personajes reales, son efectivas, especialmente la de Chuquillanqui. Tereza, la Bruja, el Sapo y el Lago supera a su anterior temporada y continuará con más funciones en el Centro Cultural Ate Vitarte.

Sergio Velarde
25 de agosto de 2012

1 comentario:

Teresa Clotilde Ojeda Sánchez dijo...

Efectivamente en la obra se apreció la evolución de los artistas.
Y las historias paralelas me hizo reflexionar que el amor supera toda dificultad.