lunes, 27 de febrero de 2017

Crítica: PARIENTES LEJANOS

Cuando la familia se reencuentra

Al hablar de la obra “Parientes Lejanos” de la dramaturga peruana Johuseline Porcel, creo que es necesario mencionar que su más reciente temporada, realizada en enero de este año, tuvo cinco funciones a sala llena, incluso, dándose el “lujo” de tener que dejar fuera a más de cincuenta personas en una de las fechas. ¿Es esto común en las salas de teatro limeñas? Claro que no. Entonces, ¿qué ocurrió con esta obra que todos querían verla?... A propósito, ¿mencioné que estamos hablando de la obra que ganó el primer lugar del Concurso Nacional “Nueva Dramaturgia Peruana” edición 2015 en la categoría Teatro para Adultos? ¿No lo hice? Entonces, empecemos de nuevo:

“Parientes Lejanos” de Johuseline Porcel, es una obra ganadora que nos cuenta una historia que conecta con el público desde el primer momento y que tiene un montaje, dirigido por Vanessa Vizcarra, que le hace justicia. ¿Estamos claros ahora?

Pues bien, esta obra nos cuenta la historia de tres hermanos mayores que, al morir su madre, tienen que reencontrarse en la casa familiar, y no solamente para cumplir con los rituales culturales que le siguen a la muerte de un familiar sino también para ver qué pasará con ellos y con la repartición de los bienes dejados por la difunta. Sin embargo, lo que nos viene a la mente mientras entendemos la relación de estos hermanos son varias preguntas: ¿Quiénes somos realmente?, ¿a dónde pertenecemos?, ¿nos pueden cambiar tanto los años y la distancia que vemos a nuestros propios hermanos como desconocidos?

Vanessa Vizcarra, encontró en la comedia la forma más adecuada de presentarnos un momento tan duro, como la muerte y sus consecuencias, haciendo que estemos en contradicción entre lo que sentimos ante lo que vemos en escena y lo que, lógicamente, deberíamos sentir, haciendo de éste un montaje ágil y muy disfrutable.

Creo que un gran acierto de la puesta en escena ha sido el casting pues se muestra bastante solvente, pero es la capacidad de compenetrarse entre ellos la que me parece la más valiosa. Creo que es indiscutible la calidad de los actores más experimentados del elenco (Carlos Victoria, Sylvia Majo y Mario Velásquez), y es por eso que me parece muy importante el trabajo de la parte joven (Yolanda Rojas, Juanjo Espinoza y Verony Centeno) pues nos ofrecen actuaciones tan sólidas como frescas que mantienen el alto nivel de sus colegas mayores.

Ojalá que el Ministerio de Cultura brinde cada vez más apoyo a su concurso de dramaturgia pues es muy importante que desde el estado se gesten proyectos escénicos de calidad y que sean mostrados al público masivamente y con el orgullo que te da la convicción de tener entre manos algo realmente bueno. Esta obra, como el mismo concurso, no ha tenido la difusión que cualquier otro proyecto privado hubiera tenido, y aun así ha sido un éxito. ¿Se imaginan su verdadero potencial si el Estado diera los recursos adecuados?

Daniel Fernández
27 de febrero de 2017