miércoles, 24 de abril de 2019

Crítica: YERMA


Empodera a la mujer lorquiana peruana

El Teatro La Plaza nos presenta esta vez “Yerma” del gran Federico García Lorca, bajo la dirección de Nishme Súmar.

La temática que plantea Lorca, adelantándose a su tiempo con esta obra, trata sobre la funesta condición de la mujer, sobre todo en el área rural de una España dominada por la ultra derecha y la religión. Las mujeres sin derecho, más que a parir y estar confinada en su casa para servir al esposo patrón. Pobre de aquella que quiera escapar a esas cadenas sociales que han hecho incluso que sus mentes acepten todo lo antes dicho, como si fuera la única verdad, pues la única culpable es ella al no querer seguir esas imposiciones esclavistas.

La directora reinventa a Lorca, empodera valientemente a Yerma, ubicándola como en un espacio escénico propio de los griegos, en semicírculo, con graderías de un color de tierra muerta, seca, así como insultan a la protagonista. Urpi Gibbons, una vez más, nos muestra a un personaje sólido, muy bien construido, avasallando no solo a Juan, su esposo, sino también al actor André Silva, que no ha logrado un buen rol (lo mismo ocurre con el personaje de Víctor).

Siguiendo la propuesta estética planteada por la directora, las mujeres que cambian de roles actanciales hacen del coro griego un cardumen de voces, de miradas, de acciones, de imágenes muy bien logradas durante todo el montaje; están atentas, reaccionando a lo que pasa dentro y fuera del escenario. Solamente las entradas son muy angostas para el libre tránsito de los artistas.

La música en vivo está bien ejecutada desde el inicio y las canciones no se quedan atrás; sugerimos intervenir plásticamente los instrumentos musicales para redondear la estética planteada. Trilce Cavero, como siempre, nos deleita con su voz. La gran actriz Haydée Cáceres compone un gran personaje, con una buena energía y sus maravillosos matices en el texto son como el mejor vino de Baco para un paladar terrenal.

La coreografía del rito del macho cabrío para la fecundación no es muy convincente, no se eriza la piel, porque falta el olor de feromonas escénicas en sus cuerpos; lo que sí podemos decodificar es el rito de la liberación de Yerma, usando el vestido rojo; esta mujer en nuestros tiempos es liberada por las actrices de este montaje, donde ya no existe la imposición de ser madre para estar completa y no seca, como dice el texto.

“Yerma” es una obra en donde todas las actrices cumplen muy bien sus roles y desdibujan a los actores en todo sentido.

La directora reinventa la simbología lorquiana, teniendo como coadyuvantes a todas las Yermas que la acompañan en el montaje; de eso se trata el teatro: de reinventar las cosas en el contexto que nos toca vivir.

Al final del montaje, todas se unen, vestidas con trajes contemporáneos, como desafiando a la ultraderecha española de la década del 30 del siglo pasado y a nuestro sistema judicial actual. Ellas, contra el machismo; ellas, aun unidas en nuestros días, siguen siendo relegadas al último lugar, asesinándolas, pero la directora de este montaje usa nuestro contexto actual para reactualizar esta maravillosa obra del gran Federico García Lorca.

Dra. Fer Flores
24 de abril de 2019

lunes, 22 de abril de 2019

Estreno: JUERGUES


Comedia de Roberto Ángeles en renovado Teatro Julieta de Miraflores

Temporada va del 9 de mayo al 2 de junio con las actuaciones de Jesús Alzamora, José Dammert, Alonso Cano, José Diez Canseco e Italo Maldonado

“Juergues”, comedia con desenlace dramático escrita y dirigida por Roberto Ángeles y producida por Jesús Alzamora, se presentará en el renovado Teatro Julieta de Miraflores, del jueves 9 de mayo al domingo 2 de junio, a las 8:00 de la noche, con las actuaciones de José Dammert, Alonso Cano, José Diez Canseco, Italo Maldonado y Jesús Alzamora.

Cinco amigos acostumbrados desde su etapa escolar a reunirse los jueves en un departamento miraflorino deciden ensayar un show para la despedida de soltera de una compañera. Pero a medida que el tiempo pasa, entre sánguches y ron, sus charlas y recuerdos van transformándose en duros enfrentamientos verbales y golpes bajos. Los jóvenes disfrutaron siempre de comodidades y recibieron buena educación; sin embargo, no desarrollaron algunos valores básicos y aún como profesionales cometen faltas que nunca corrigen avalados en las apariencias.

José (Dammert) labora como abogado, Marito (Alzamora) es un reconocido cheff y Alejandro (Cano) se desempeña como actor. Fernando (Diez Canseco) inicia la polémica debido a sus deudas bancarias y Renato (Maldonado) es quien lo confronta para que asuma su responsabilidad, siendo a la vez inconsistente. La trama enfoca con ironía, sarcasmo y humor aspectos cotidianos relacionados a la infidelidad, los celos, la mentira, el fraude, la indiferencia, la traición, el sexo, la vanidad, la venganza y esa visión machista que todavía existe y limita a la mujer. Los códigos de amistad en el grupo entran en crisis.

Para escribir esta comedia teatral, el dramaturgo y director Roberto Ángeles se inspiró en exitosos jóvenes profesionales de clase media alta que ocupan actualmente cargos importantes y de responsabilidad social.

“Juergues” es una producción de Jesús Alzamora y se presentará del 9 de mayo al 2 de junio, a las 8:00 de la noche, en el remodelado Teatro Julieta, ubicado en Pasaje Porta 132 Miraflores. Las entradas están a la venta en Teleticket y la boletería del teatro. General: S/. 50 soles, Estudiante: S/. 25 soles y Juergues Popular: S/. 40 soles. El montaje está recomendado para mayores de 16 años.

Crítica: INVENCIBLE


No somos tan distintos

"Todos tenemos algo en común" bien podría ser el colofón de la obra Invencible (2014), actualmente en cartelera en el Teatro de Lucía. Escrita por el dramaturgo y guionista inglés Torben Betts y dirigida por Rodrigo Falla Brousset, esta comedia nos revela que algunas veces, poner en evidencia nuestras diferencias con el otro resulta ser el espejo en el cual nos vemos reflejados.

En escena, una pareja que atraviesa por problemas económicos –Emilia y Oliver, interpretados por Valeria Escandón y Alfonso Dibós- debe mudarse a un barrio alejado y modesto, abandonando las comodidades que acostumbraban tener; con la finalidad de adaptarse a los cambios, invitan a sus nuevos vecinos –Alan y Daniela, interpretados por Nicolás Fantinato y Lia Camilo- a casa. En medio de las conversaciones, surgen temas controvertidos que versan sobre la política, el arte, los deportes, los secretos íntimos y un gato. Sí, un gato cuyo nombre y figura serán los responsables de generar más de una confusión entre los vecinos.

Apostando por una escenografía funcional (una sala decorada con pinturas y estantería), adaptable a los distintos usos por parte de los actores, el montaje transcurre en dos actos: en el primero, Emilia y Oliver muestran sus discrepancias respecto a la formalidad de su vida en pareja y reciben a sus vecinos, a quienes reconocen como personas distintas a ellos (por su modo de vestir, de hablar, por sus modales, por sus ideas, pasatiempos, entre otros detalles), surgiendo el conflicto cuando Alan le pide a Emilia su opinión acerca de los retratos que él hace de su gato; y en el segundo, se produce un giro hacia el drama, ya que los personajes experimentan una suerte de ‘evolución emocional’, que va desde la burla hasta el dolor más honesto. Este cambio funciona, porque permite al espectador conectarse aún más con la historia, con la situación y con el personaje, por ende, las risas son más genuinas también. Se aprecia el ejercicio hábil de la dramaturgia, que termina convirtiendo un hecho cotidiano en uno teatral.

Mención aparte merecen estos personajes, interpretados con suma verdad y precisión por el elenco, permitiendo que la vulnerabilidad surja naturalmente. Emilia, una mujer de pensamiento libre pero ideas muy fijas, que termina imponiéndose casi con imprudencia; Oliver, intentado ser escuchado y validado por su pareja; Daniela, que guarda un dolor que va más allá de su atractivo físico; y Alan, un hombre sencillo, con sutiles rasgos de inocencia pero incapaz de escuchar a su esposa. Vuelvo a repetir: ver a los personajes evolucionar y transformarse es siempre agradecido.

Invencible, a primera vista, nos acerca a nuestras individualidades como humanos; sin embargo, refleja también la importancia de vernos más allá de las diferencias sociales o económicas, pues a la hora de enfermar, de sufrir o alegrarnos, no somos tan distintos.

Maria Cristina Mory Cárdenas
22 de abril de 2019

Crítica: RÉQUIEM A FEDERICO GARCÍA LORCA

Un musical para Lorca

“Réquiem a Federico García Lorca” fue un montaje musical muy cautivador en lo visual y auditivo, protagonizado por los actores Carlos Rubín, Percy Williams, el talentoso músico Hann Meléndez y la especialista en danzas andaluzas Jasmin Pozzo Beretto. Kronopios Producciones fue el responsable de la realización de la obra.

El lugar del musical fue algo inusual: el bar cultural Tayta de Barranco. A pesar del retraso, el espectáculo fue muy impactante para cualquier espectador, a pesar de no ser un escenario convencional, con las mesas y sillas comunes de un bar. A pesar de ser relativamente breve, se trató de un buen producto escénico, destacando el cuidado que dio la productora a la vestimenta de los actores, que fue una fiel representación de la España de los años treinta. “Réquiem a Federico García Lorca” fue un musical en el cual se presentan diferentes personajes que han sido relevantes en la vida del poeta andaluz, como Ignacio Sánchez Mejía, Amparo la Maja, Dalí, Pepe el Romano, Antoñito el Camborio o Bernarda Alba. Es decir, no fue una secuencia de acciones, sino la unión de varias escenas con características propias; estos personajes recitaron poemas y cantaron con una gran presencia escénica, siempre con música de guitarra original en vivo. 

Carlos Rubín fue, sin duda, el protagonista, gracias a la fuerza que le puso a su actuación. Llegó a  ser muy convincente, en especial, en la escena donde interpreta a Bernarda Alba: su representación del odio y la arrogancia del personaje fue convincente. Además, se debe resaltar lo polifacético de Rubin para representar personajes tanto masculinos como femeninos, con mucha precisión sobre todo en la voz. 

A pesar de ser García Lorca un personaje polémico (fusilado por sus ideas políticas en la Guerra Civil Española), se cuidó que el montaje no se politice, lo cual fue muy importante, pues Lorca también fue poesía. Por otro lado, la luz azulina y roja sobre el escenario creó un ambiente bohemio; esto generó un ambiente muy amigable y la excelente música de Meléndez terminó por ser genial.

“Réquiem a Federico García Lorca” estuvo en temporada corta del 5 de marzo al 9 de abril y al final de la presentación anunciaron que continuarán con otros montajes durante el año. El lugar fue el bar cultural El Tayta de Barranco, en Av. Grau 264 Barranco.

Enrique Pacheco
22 de abril de 2019

domingo, 21 de abril de 2019

Crítica: ERES BUENO CHARLIE BROWN


La buena música de Charlie Brown

Función 20/04/2019

Este montaje dirigido por Henry Gurmendi se presenta en el Teatro Mario Vargas Llosa, en donde un grupo de actores muy jóvenes, a excepción de Armando Machuca, presentan este trabajo.

Una dramaturgia múltiple, que no tiene un objetivo único, hace que este trabajo esté fragmentado dramatúrgicamente, ya que se presenta diversas “escenas” que cuentan anécdotas de Charlie Brown como si fuera una tira cómica; es por eso que las múltiples historias no se cierran y crean algunos vacíos dramáticos.

Con respecto a la disposición de la escenografía, hay un problema terrible en la ubicación de la casa de Snoopy, casi en el centro del escenario, reduciendo así el espacio para el desplazamiento de los actores. El trabajo de los cubos dinamiza el escenario para las múltiples historias. Se usa como telón de fondo la proyección que no cumple su objetivo, porque la casa obstaculiza su visión.

Los vestuarios y maquillaje siguen los planteamientos estéticos de los que se hacen en Broadway, casi no hay propuesta original.

La caracterización de los personajes, basados en el cliché, funciona muy bien con las actrices, porque han logrado una voz y energía de acuerdo con los personajes asignados; caso contrario al de los actores, que no lo han logrado. Charlie Brown no convence, porque intenta solo asignarle una forma de caminar que al inicio funciona, pero luego se va desdibujando; Machuca, usando su repertorio gestual característico para componer a un perro “claunesco”, tampoco. Todos los actantes gritan y eso perturba al público, porque el micrófono se acopla; eso es muy frecuente, especialmente en los coros. Por otro lado, el trabajo en los solos es ejecutado muy bien.

El otro show es de los músicos, que componen la sonoplastia y música para todo el montaje, es una delicia verlos atentos, entrar en el momento preciso y comprometerse con el trabajo. Se hubiera encontrado otra forma de ubicarlos para que ese espacio sea usado por los actores y desarrollar mejores coreografías en todo el espacio, ya que el director sabe hacerlo muy bien. Ellos estaban arrinconados entre el fondo del ecran y la mala ubicación de la casa.

Algunas características del teatro musical son la grandilocuencia de lo épico, en el que los protagonistas tengan un cuerpo de baile que refuerce lo que el canto dice; otro es que la escenografía no está basada solo en poner patas y un fondo; también en la aparatología escenográfica, que permita crear el espacio adecuado y la transitabilidad de los actores, para que las coreografías y cantos sean verdaderamente un lenguaje escénico al estilo del teatro musical; y por último, el lenguaje visual bien planteado, sobre todo en las puestas para niños y toda la familia, que debe estar bien planteado en todos los montajes.

Por último, se sugiere no apagar el aire acondicionado durante la función y evitar las demoras para iniciar.

Dra. Fer Flores
21 de abril de 2019

Estrenos: A LA CAPITAL Y LAIMA


Vive Producciones por partida doble en Microteatro

Vive producciones participa en “Por Lima”, la nueva temporada de Microteatro con dos nuevas obras: “A la capital” de Sol Moscoso y “Laima” de Daniel Fernández. Ambas temporadas irán del 25 de abril al 26 de mayo. La cita es en Jr, Batallón Ayacucho 271, Barranco. Boletería

A la capital

Escrita y dirigida por Sol Moscoso, “A la capital” narra la historia de Lucha y Gina, quienes siempre soñaron con ir a Lima a estudiar y trabajar. Hoy, luego de ser brutalmente golpeada por su esposo, Lucha quiere huir de su pueblito ayacuchano y recurre a Gina para que la ayude a lograrlo. Pero no cuenta con que Gina ya no quiere saber nada de la capital.  
Ambas discuten, hablan de sus sueños, de sus miedos y de las vidas que les ha tocado. ¿Puede seguir siendo tan fuerte una amistad a pesar de que la manera de pensar de cada una sea tan distinta?
Alejandra Campos y Tracy Alcántara asumen los roles de Gina y Lucha.
Directora: Sol Moscoso.
Hora Estelar (5 funciones por fecha): jueves, viernes y sábados de 8 p.m. a 10 p.m. y domingos de 7 p.m. a 9 p.m.
Lugar: Microteatro Lima (Jr. Batallón Ayacucho 271, Barranco).
Entradas: S/ 16. 

Laima

Escrita y dirigida por Daniel Fernández, Laima es el nombre elegido por Jonathan, un destacado miembro del Club Regatas y del Opus Dei, para renombrar a Lima  ya que luego de varios estudios ha llegado a la conclusión de que el nombre Lima, es el causante de que a la ciudad no le vaya bien. Este nombre le parece mucho más "chic". En mitad de la presentación, irrumpe Chiruza una prostituta transexual que no está de acuerdo con la propuesta.
Es así, que a través de canciones compuestas sobre las melodías de canciones conocidas como "Welcome to the Jungle" de los Guns N' Roses, "I will survive" de Gloria Gaynor, "Bad Romance" de Lady Gaga, "Muchacho Provinciano"de Chacalón, "Mayores" de Becky G y "Bohemian Raphsody" de Queen, Jonathan y Chiruza exponen sus puntos de vista, para que al final sea el público el que decida con qué nombre se debe quedar la ciudad.
José Dammert y Jesús Oro asumen los personajes de Jonathan y Chiruza
Director: Daniel Fernández.
Hora Golfa (5 funciones por fecha): jueves, viernes y sábados de 11 p.m. a 1 a.m.
Lugar: Microteatro Lima (Jr. Batallón Ayacucho 271, Barranco).
Entradas: S/ 16.  

José Japa
96126829

viernes, 19 de abril de 2019

Crítica: KAPITAL 2


Bienvenidas las sekuelas

Son muy curiosos los casos en los que los mismos creadores teatrales pueden presentar espectáculos completamente diferentes y de calidad, recurriendo a la misma fuente original. Así lo demostraron con creces, por ejemplo, Diego La Hoz y David Carrillo con Mientras canta el verano (2012-2015) y Lo que nos faltaba (2015-2019), respectivamente. A este grupo debería sumárseles los directores Paco Caparó y Jhosep Palomino con el estreno de Kapital 2, una nueva reinvención de la original (2014), presentadas ambas en el Club de Teatro de Lima. Si bien es cierto en los casos de La Hoz y Carrillo los textos fueron los mismos, en Kapital 2 solo lo fue la dinámica interactiva del montaje, que aprovechó hábilmente todo el espacio que ofrece la escuela de actuación fundada por el señor Reynaldo D’Amore.

La Kapital original nos mostró el Kaos, el Krimen y la Korrupción de nuestra Kastigada ciudad de Lima, a través de cinco escenas que se desarrollaban en los distintos ambientes del Club de Teatro (tres de ellas en paralelo con público rotativo), y que mostraban, en específico, nuestra educación y cortesía en el transporte público, los hilarantes procesos electorales, la torpe educación de padres a hijos, la violencia ejercida hacia los provincianos y el epílogo de rigor que invitaba a la reflexión. En Kapital 2, el público nuevamente es parte activa del espectáculo: desde la amena fiesta en el bar, en donde todos los parroquianos, propios y extraños, se toman selfies comprometedores; hasta la secuencia final, en donde acaso sobren algunas explicaciones acerca de la temática del montaje, que además luce clarísima: somos nosotros mismos, con nuestras acciones del día a día, los verdaderos responsables de vivir en una Kapital tan violenta, injusta y corrupta.

Esta vez, las tres secuencias preparadas mantuvieron un nivel bastante parejo y se pudo observar un cuidado meticuloso por los detalles en escena y en la propia organización, con los alumnos del Club fungiendo de anfitriones. Quizás la más esforzada haya sido la del stand-up sobre las redes sociales, que a pesar de algunas dificultades en el ritmo y en los vestuarios elegidos, esta escena supo salir airosa gracias a la energía y entrega de sus intérpretes (Santiago Giraldo, José Gómez y Kevin Gonzales) y a la muy creativa puesta en escena multimedia. Mejor les fue a las damas (Cintia Díaz del Olmo, Sheillah Gutiérrez e Ilda Polo) y la obligada escena feminista, con su escena en prisión, en donde narran sin tacha tres historias de abusos y violencia. Destaca el último cuadro, un hilarante adoctrinamiento a cargo de un pastor, su ayudante, los adeptos (el público mismo) y un jovencito rebelde que se niega a dejar el diezmo, manejado muy bien por los actores (Gerardo Cárdenas, Maykol Cruz y un sorprendente Gabriel Gil). Como dijo Caparó: “Hay nuevas historias, nuevos personajes, pero los mismos problemas”. Kapital 2 fue una gran sekuela que lució más ambiciosa que su predecesora y ojalá se reponga, para que nadie se pierda no solo una más que Korrecta y Kompetente reinvención teatral, sino una de las mejores puestas en escena en lo que va del año.

Sergio Velarde
19 de abril de 2019

jueves, 18 de abril de 2019

Crítica: LA GRIS


Una mirada al futuro

Ya en la crítica de Intimidad atómica (2019) se mencionaba el reto que le representa a cualquier puesta en escena que decida adentrarse en la ciencia ficción o en contextos futuristas o distópicos: el trasladar al público a otros universos en los que las reglas políticas, sociales o culturales sean diferentes y que además, resulten creíbles, constituye una empresa que debe ser abordada por la dirección y la producción de una obra teatral con mucho cuidado y estilo. En el caso de La Gris, creación colectiva de un grupo de alumnos ya egresados del Club de Teatro bajo la dirección de Paco Caparó, se puede afirmar que dicho reto fue superado con creces y que acaso constituyó su principal fortaleza, por encima de su sencilla historia y las tibias aunque esforzadas actuaciones todavía por pulir del elenco.

Continuando con la feliz decisión de arriesgar en cada montaje que realiza con sus alumnos, Caparó puso a prueba a su joven elenco, esta vez, dentro un contexto en completa oposición a nuestro actual status quo: las mujeres han tomado el control total de la sociedad, reduciendo a los varones a simple carne de cañón para fines reproductivos o de entretenimiento. En este paradójico futuro, los egresados Andrea Medina, Thalia Castillón, Adriana Salas, Gina Quezada, Edith Rodriguez, Amelia Vento, Cristina Lara, Cristina Williams, Melissa Contreras, Sandra Makishi, Jiam Perez, Iván Avilés, Joan Segura y Ramón Caballero defendieron personajes bien bosquejados, en medio de sesiones de tortura con hombres desnudos y relaciones lésbicas entre las chicas recias y superadas.

La trama giraba en torno a los excesos cometidos por las chicas y a la previsible rebelión por parte de los varones, que confluyeron en una oportuna reflexión acerca del equilibrio y la tolerancia en nuestro mundo actual, todavía preso de tóxicas dependencias, acosos y discriminaciones hacia el género femenino. A destacar el diseño de producción (con proyecciones múltiples y efectos de sonido y luces), el vestuario y el maquillaje, que nos trasladaron hábilmente a esta posible realidad de pesadilla. Bien por la entrega y valentía del elenco en general al abordar temas contemporáneos y tan necesarios de mostrar. Pisándole los talones a Aquí no hay lugar para unicornios (2018), otro efectivo ejercicio escénico en el Club de Teatro de Lima, La Gris demostró las infinitas posibilidades para crear múltiples universos, utilizando con sabiduría y creatividad el apartado técnico.

Sergio Velarde
18 de abril de 2019

miércoles, 17 de abril de 2019

Crítica: FALSARIOS


El cielo puede esperar

“Falsarios”, creación del joven y talentoso dramaturgo y literato Gino Luque, se monta por primera vez en un espacio fuera de lo convencional: la Casa “O” de Barranco, una casa republicana que Samoa Producciones ha intervenido y convertido en escenario teatral. La dirección está a cargo de Nella “Samoa” Álvarez, artista escénica egresada del Centro de Investigación Cinematográfica y con experiencia en teatro y televisión. Mientras que los roles protagónicos están a cargo de Andrea Alvarado (ganadora del premio Oficio Critico en Teatro para la infancia 2018) como Ana, Diego Pérez como Carlo, Renato Pantigozo como Tigre, Beatriz Ureta Hurtado como su esposa Silvia, y Piero Arce como el niño secuestrado. Por su parte, Álvarez ha encabezado el montaje de otras obras como “Asunto de Tres”, “Ligia en la Ciudad Gris” y “La Cábala”.

Una palabra que se puede usar para resumir el espectáculo escénico sería fuerza, pues en general todo es muy sobrecogedor. Además, es impactante desde un inicio y sorprende la creatividad de la producción de montar la obra de una manera particular. No se trata de un espectáculo convencional escenario-espectadores pasivos sentados en una butaca, pues exige del asistente tener una participación no en las actuaciones, pero sí en el movimiento: el “escenario” es el interior de la casa, en la cual sus diferentes ambientes son espacios en los que suceden las escenas y el espectador debe seguirlas. En un inicio, el público está sentado en círculo, mientras observa las escenas y un equipo de escenografía, que a la vez son personajes secundarios.

“Falsarios” es un drama policial donde el suspenso es lo transversal: una célula de una organización subversiva ha secuestrado al hijo de un policía, pero se ven acorralados y desgastados al momento de darse cuenta de su falta de experiencia y de sus dudas existenciales No hay muchas referencias exactas del origen su actuación política, pero hasta cierto punto no es necesaria: la acción gira en torno al drama de este secuestro y a las dudas morales de Ana, que llega a empatizar con el niño. Ella y Carlos están en una misión bajo los seudónimos de Rosencrantz y Guildenstern, los mensajeros en el clásico de Shakespeare, “Hamlet”. Los primeros diálogos son muy densos y no llegan a ser pedagógicos, en el sentido de explicar qué es lo que sucede. Ana quiere retroceder y le atormenta la idea de volverse una asesina, mientras que Carlo es racional e irónico y le conmina a terminar la misión. A partir de la tercera escena, la situación cambia totalmente, ya que los jóvenes están planeando el secuestro del menor. La escena en la que se transmite una filmación de los personajes en un desierto a las afueras de Lima (al inicio y casi al final) es muy llamativa, así como aquella en la que recrean un auditorio de cine. Esa interacción entre el teatro y el cine es poco común y en este caso, muy atractivo visualmente, el lenguaje cinematográfico es preciso.

Por otro lado, es muy interesante el juego con los tiempos que suceden entre las escenas, pues, al mismo tiempo, uno no llega a perder el interés en lo que sucede. La luz es un elemento para mencionar muy a favor: la luz amarilla sobre los actores y tras las puertas es muy oportuna, porque el contexto es muy común, con oscuridad en diferentes escenarios y momentos. Hay que reconocer el excelente trabajo de coordinación entre todo el equipo, pues un mínimo error habría echado a perder el interés en la obra.

Pantigozo tiene una actuación muy destacable, porque logra transmitir la angustia que es el rasgo característico de su personaje, un policía frustrado por el secuestro de su hijo y lo demuestra durante los tensos diálogos con su esposa; además, lo más destacable de su representación es su rostro, siempre con la mirada fija e intrigante. Pero la actuación más impactante es la de Pérez, debido a su gran capacidad de memoria y presencia escénica que no baja de intensidad en ningún momento y que llega a empatizar con el público, pues se trata de un personaje muy racional, pero al mismo tiempo, con gran sentido del humor y la ironía. De otro lado, es muy buena la utilería que se usa: sillas, la cabeza de un tigre gigante, el ecran, una cama de motel, el timón de un automóvil, etc., que le da al montaje una sensación muy realista y al mismo tiempo, algo vintange. Por momentos, da la sensación de que la obra sucediese en los años ochenta o setenta. Estos elementos tienen mucho simbolismo; en ese sentido, es reconocible la gran inteligencia con que se los usa. Con la frase: “El cielo puede esperar”, Andrea culmina la obra, pero el final nos deja una sensación de que uno “quisiese saber qué sucede después”.

Definitivamente, “Falsarios” es un gran montaje, muy atrevido, porque rompe esquemas escénicos del teatro limeño y además, innovador en muchos sentidos. Muy recomendable y estará en temporada de jueves hasta este domingo 21 de abril a las 8 y 30 pm en la Casa “O”, Av. 28 de Julio 230 en Barranco.

Enrique Pacheco
17 de abril de 2019

martes, 16 de abril de 2019

Temporada: COLACHO HERMANOS O PRESIDENTES DE AMÉRICA

De César Vallejo

"Colacho hermanos o Presidentes de América" es una obra en farsa que nos presenta la historia de dos hermanos, quienes de dueños de una tienducha de comercio en su pueblo llegan al sillón presidencial sin preparación alguna, por órdenes de una empresa transnacional. Su negocio prospera cuando se relacionan con “la alta sociedad”, para lo cual se esfuerzan en adquirir las maneras y gestos de los ciudadanos cultos, solo por la necesidad e interés del poder. En su servilismo hacen lo que sea necesario en su ridículo afán de demostrar un estatus al que no pertenecen.

¿Listos para disfrutar de la farsa de la democracia?

DIRECCIÓN: Roberto Vigo
ASISTENTE DE DIRECCIÓN: Diana Chávez
ELENCO: Edward Reyes, Eduardo Bazán, Mauricio Sotomayor, Omar García López, Luciana del Carmen, Marcelo Paredes Vásquez y Edwin Guerra.

"Colacho hermanos o PRESIDENTES DE AMÉRICA" se presentará del 12 de abril al 05 de mayo los días Viernes, Sábado y Domingo, a las 8:00 pm.

LUGAR: Asociación Campo Abierto
(Calle Gral. Recavarren 560, Miraflores)

Entradas a la venta en la página de Facebook de la Compañía de Arte Dramático y en la boletería del teatro una hora antes de cada función, o a través del siguiente link: https://goo.gl/tq8GJJ

Informes al correo companiadeartedramatico@gmail.com