sábado, 16 de diciembre de 2017

Convocatoria: CONCURSO NACIONAL DE DRAMATURGIA TEATRO LAB

Centro Cultural de la Universidad de Lima convoca a los dramaturgos peruanos a participar en el concurso Teatro Lab

El concurso premiará al ganador con 6.000 soles y la publicación y puesta en escena de su obra. Pueden participar todos los ciudadanos peruanos mayores de 18 años que residen en nuestro país.

El Concurso Nacional de Dramaturgia Teatro Lab anuncia su segunda edición, que buscará, al igual que en su versión de 2017, reconocer y poner en escena las obras de los mejores dramaturgos peruanos.

En la pasada edición, Teatro Lab premió, en el siguiente orden de mérito, las obras Zombi, de Daniel Dillon; Años luz, de Federico Abril; y Saturno, Arturo y Jazmín, de Bruno Espejo. La pieza teatral Saint Ex, de Rafael Anselmi, fue reconocida con una mención honrosa. Estos trabajos, evaluados por César De María, Giancarlo Cappello y Jorge Castro, destacaron entre más de sesenta obras presentadas.

En 2018, el Centro Cultural buscará incrementar el número de participantes. Para ello, premiará con 6.000 soles y pondrá en escena la obra que obtenga el primer lugar, y además publicará las piezas que ocupen los tres primeros puestos y ofrecerá servicios de asesoría a sus respectivos autores. Las obras presentadas podrán ser de cualquier género y temática, aunque el jurado prestará especial atención a aquellas que planteen nuevos lenguajes o propuestas de vanguardia.

Los concursantes deberán ser peruanos, mayores de 18 años y actuales residentes de nuestro país. La totalidad de las bases del concurso está publicada en la siguiente dirección web: www.centroculturalulima.com/wp/dramaturgia.

La recepción de las obras será del 12 al 16 de marzo de 2018, de 10.00 a 18.00 horas, en la oficina del Centro Cultural de la Universidad de Lima (Av. Javier Prado Este 4600, Surco). La relación de ganadores será publicada en la página web del Centro Cultural (www.centroculturalulima.com) en mayo del mismo año. Para mayor información, escribir a teatrolab@ulima.edu.pe.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Crítica: TODAS TENEMOS LA MISMA HISTORIA

Que las historias no se repitan

Mediante la construcción de monólogos, tres mujeres narran las historias de violencia que han padecido en carne propia; aunque sus circunstancias, orígenes y contextos son distintos, comparten una realidad que, hoy por hoy es un tema recurrente y sensible en nuestra sociedad: la violencia de género.

Esta obra es una propuesta basada en los escritos de Dario Fo, Franca Rame, Hernando Cortés y Fortunato Ávila, como parte del Proyecto Final de Artes Escénicas de la Facultad de Ciencias y Artes de la PUCP, bajo la dirección de Arturo Huapaya y la producción de Gato Negro - Colectivo Teatral. La participación de las actrices María del Carmen Castro, Roxana Cavero y Airam Galliani, quienes con una profunda honestidad y contundencia prestaron su voz a estas vivencias –que pueden ser las de cualquier mujer- permitieron mostrar situaciones de maltrato que, lamentablemente, siguen arraigadas en nuestro entorno.

La idea de presentar la obra en un espacio tan íntimo como Casa Trenzar, hizo que la presentación de los monólogos –que se entrelazaban entre sí- tuviera una percepción mucho más real de lo que se quería contar. Un problema social, abordado desde el punto de vista de las víctimas; con el fin de concienciar a hombres y mujeres respecto al papel que desempeñan frente a esta realidad.

Un llamado de atención a todos, que implica un cambio de actitudes y cero tolerancia a la violencia de género. Para que las historias dejen de repetirse una y otra vez, construyendo una mejor sociedad en la cual, el respeto, la igualdad y preservación de la dignidad de los seres humanos sea una realidad tangible.

Maria Cristina Mory Cárdenas
15 de diciembre de 2017

jueves, 7 de diciembre de 2017

Temporada: TODAS TENEMOS LA MISMA HISTORIA

Tres historias sobre mujeres donde los protagonistas son los hombres

“Todas tenemos la misma historia” nos presenta a tres mujeres víctimas de violencia de género dando testimonio de lo que les ha pasado. Tres historias de mujeres con origenes y contextos muy diferentes. Historias a las que debemos prestar atención para cuestionar nuestro propio rol en esta coyuntura, y es que no se trata de simplemente buscar culpables, sino de asumir responsabilidades.

Cuando naces mujer en una ciudad como Lima estás automáticamente expuesta a una sociedad que ha normalizado y sistematizado la violencia. Nos hemos acostumbrado a que ellas sean mano de obra barata en nuestros propios hogares, una prenda decorativa en nuestras reuniones, o un simple objeto para el placer. Como hombres, nos toca poner en tela de juicio nuestras acciones diarias para descubrir qué podemos cambiar en nuestro entorno y hacer una sociedad un poco más justa con ellas.

“Todas tenemos la misma historia” es una creación escénica basada en textos de Dario Fo, Franca Rame, Hernando Cortés y Fortunato Ávila; desarrollada en el marco del curso Proyecto Final de Artes Escénicas de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

FICHA ARTÍSTICA:
Dirección: Arturo Huapaya
Elenco: María del Carmen Castro, Roxana Cavero y Airam Galliani
Dirección de Arte: Aidualc Galliani y Manuel Flores
Fotografía: Sergio  Zúñiga
Producción General: Gato Negro - Colectivo Teatral

TEMPORADA
Fechas: 1, 2, 8 y 9 de diciembre.
Hora: 8:00 p.m.
Lugar: Casa Trenzar (Av. Lima 243, Barranco)
Precios: General S/.20.00 – Estudiante S/.15.00

Adquiere tus entradas en preventa a S/.15.00 hasta el jueves 30 de noviembre en nuestro fanpage o escribiendo al correo gatonegro.cote@gmail.com

martes, 5 de diciembre de 2017

Crítica: ASÍ DE SIMPLE

La obra sobre los planos de pensamiento

Una nueva propuesta de comedia romántica llega al Teatro de Lucía con Así de simple, escrita por Bresso y Sofía González Gil y dirigida por Yanira Dávila. Tenemos en escena la historia de una pareja joven, Joaquín y Clara, que empieza  a convivir. Entre decisiones apresuradas y choques idealistas entre ambos, se van dando a conocer verdaderos sentimientos y formas de pensar de cada uno de los personajes.

La obra no propone una representación de una pareja de manera “convencional”: tanto Joaquín como Clara son representados por tres actores y tres actrices respectivamente, de modo que cada personaje se ve representado en tres planos distintos: social,  racional y  emocional. Era muy interesante ver estas tres “realidades de pensamiento” de cada personaje, una noción muy real de cómo funciona nuestra mente. Ningún plano anulaba a otro: ver el lado emocional y el lado racional diciendo cosas totalmente opuestas generaba una empatía agradable, provocaba las ganas de querer ver más de estas contradicciones.

Para que esta propuesta funcione, las actrices que representaban a Clara y los actores que representaban a Joaquín estaban vestidos de la misma manera. El hecho de que las tres versiones de los personajes hagan las mismas acciones todo el tiempo como, por ejemplo, amarrarse y soltarse el cabello, o sacarse alguna prenda funcionó perfectamente para invitar al espectador a aceptar el código que la obra propone: los actores realizaban estas sutiles acciones limpiamente, de manera uniforme todo el tiempo sin dejar lugar a posibles confusiones. Por otro lado, la propuesta escenográfica, que consistió en el uso de un sofá y cajas que se podían convertir en lo que sea, le dio versatilidad a la obra. Fue una decisión que aportó al equilibrio en escena: si vamos a ver un personaje representado por tres actores a la vez, elegir una escenografía más acaparadora hubiese recargado la obra. Los seis actores destacaron de la misma manera con los planos de los personajes que representaban: hubo una noción colectiva del ritmo de la obra, los textos y los movimientos en el espacio parecían parte de una gran coreografía que nunca paraba, lo que permitió que el efecto cómico venga como consecuencia, y no de manera forzada por los actores. Sin embargo, en  algunos momentos álgidos, varios textos se perdían debido a que el volumen de las voces de los seis actores estaba muy alto o por falta de dicción.

Respecto a esta obra, yo dudaría en definirla como una historia de cómo funcionan las parejas jóvenes solamente. A pesar de que la historia sea la de una pareja joven efectivamente, tengo la impresión de que el recurso más explotado de esta obra es el desdoblamiento de pensamiento en los tres planos “dominantes”, llevándonos a pensar en que nuestra mente pasa por vértigos todo el tiempo, en cada decisión, con cada persona con la que interactuemos. Digo esto porque, si me concentro en la historia de la pareja en cuestión, siento que no se desarrolló tanto la historia en sí misma. Sí, se nos muestra momentos de su relación y la explicación de su desenlace como pareja, pero el recurso del desdoblamiento de planos de pensamiento estuvo tan explotado y bien logrado, que el desarrollo de la pareja pasó a segundo plano. Es más, la separación de la pareja no me causó demasiada sorpresa o pena realmente porque no hubo tiempo de desarrollar su historia.

¿Qué tantos planos podemos construir para mostrarnos ante otros? Es una pregunta que se me ha quedado en la mente desde que vi Así de simple. Agradezco a esta obra por mostrar sin filtro cómo funcionamos al procesar información, al sentir momento a momento, el poner tangible el hecho de que podemos pensar dos ideas completamente diferentes – plano emocional y plano racional- y no sentirnos mal por eso: así funcionamos, no nos avergoncemos de la naturaleza vertiginosa que poseemos, así de simple.

Stefany Olivos
5 de diciembre de 2017

Crítica: GALLINAZOS

Los gallinazos se hacen escuchar

Entre las nuevas propuestas para el teatro local tuvimos en la Casa Cultural Mocha Graña el estreno de Gallinazos, obra inspirada en el cuento “Los gallinazos sin plumas” de Julio Ramón Ribeyro, bajo la dirección de Daniel Flores y la dramaturgia de Federico Abrill. Gallinazos cuenta el sobrevivir de tres niños que viven en condiciones paupérrimas explotados por su abuelo, quien los obliga a recolectar comida en un basural para alimentar al cerdo que “los mantiene”. Esta obra es el Proyecto Final de un grupo de alumnos del último ciclo de la carrera de Artes Escénicas de la PUCP.

Gallinazos fue una propuesta escénica que contó con todos los medios para hacerse presente y denunciar una realidad que, a pesar de que el cuento es del año 1955, sigue vigente. En primer lugar, la división del espacio escénico entre el basural y la choza donde viven los personajes fue una solución práctica para el desarrollo de la historia. Los juegos de luces, en especial las que estaban ubicadas en los montones de basura, ayudaban a crear una atmósfera particularmente sórdida, donde el tiempo estaba detenido. Los actores utilizaron la convención de no salir del escenario durante la obra, recurriendo a colocarse en posición neutra cuando no participaban de la escena. Sin embargo, en algunos momentos noté a los actores dispersos fuera de escena: se movían, bamboleaban en sus lugares, robaban foco. El trabajo de los actores estuvo correcto en cuanto al manejo de texto por parte de los personajes infantiles: se notaba una diferencia de edades entre los personajes, un matiz difícil tratándose de niños. El personaje de Efraín (Manuel Baca) fue el más logrado de la representación, pues me pareció que era el niño más “adulto” de la obra; es decir, el que más se ha curtido de la realidad en la que vive, el menos inocente del grupo. Tanto el personaje de Helena (Ale Reyes) como el de Ernesto (Carlos Arata) eran el contrapunto de Efraín, pues eran los que aún conservaban cierta ingenuidad respecto a los problemas que se les presentaban; Helena era un personaje interesantemente construido, pues tenía matices de inocencia frente a un carácter valiente y enérgico propio del contexto en el que crecieron. Sin embargo, el personaje de Ernesto fue el menos logrado, tenía una forma predeterminada de hablar que distraía, por lo que se notó la diferencia frente al resto de niños. Un caso parecido fue el de don Santos (Emmanuel Caffo), el abuelo de los niños, un personaje que decía los textos de la misma manera todo el tiempo, lo que a veces resultaba agotador de ver.

El cuento de Julio Ramón Ribeyro describe una realidad que sigue vigente. En esta obra tenemos la oportunidad de ver ese mundo marginado, existente, donde aún existe explotación infantil y desigualdad de oportunidades. Sin embargo, el mensaje que actualmente podríamos rescatar de Gallinazos es acerca de la creencia en los sueños por encima de un sistema opresor. Estos niños no necesitan ser adultos para lograr escapar de su situación, reaccionaron gracias a sus propios medios. Una obra como esta es una forma de denunciar un aspecto de la sociedad que muchos ignoran, un paso en contra de la indiferencia frente a poblaciones oprimidas. Que vengan, pues, cada vez más obras que se atrevan a mostrar males sociales lamentablemente vigentes.

Stefany Olivos
5 de diciembre de 2017

Crítica: PAÍS DE OTROS

Nuestra herencia

La última promoción de la especialidad de Artes Escénicas de la Facultad de Comunicaciones de la PUCP presenta como proyecto final la puesta País de Otros, bajo la dirección de Mario Ballón. Con las actuaciones de Alonzo Aguilar, Darling Salazar, Mariapía Condorchúa y Andrea Valdivia G., quienes a través de sus experiencias participaron del proceso creativo del montaje.

Bajo un amplio escenario, los personajes –diversos de acuerdo a cada momento- plantean un recorrido por una época difícil en nuestro país (el terrorismo, la crisis económica, temas de coyuntura política) y cómo esas circunstancias han marcado sus vidas hasta el presente. A través de la expresión corporal y el uso de utilería (vestuario, cintas de VHS, álbumes, etc.) los actores iban incorporándose dentro de cada escena –las mismas que cambiaban abruptamente- con una dinámica bastante rápida, que daba pie a confundirse un poco. Interpretaciones sólidas, con descargas de energía llamativas –sobre todo los personajes interpretados por Alonzo Aguilar-; las actrices muy pertinentes en sus intervenciones –aunque en algunos pasajes se extremaba el histrionismo-.

Ahora bien, País de Otros es una propuesta distinta y arriesgada, donde la interacción con el público fue un elemento interesante –aunque desconcertante en principio-. Se entendía la transición histórica de la narrativa; sin embargo, ciertos momentos desbordaban la trama en sí, produciendo una sensación de desconexión con lo que se observaba. El abarcar distintos contextos con cambios drásticos en las escenas, hacían deslucir la puesta; además, no todos los elementos utilizados podían apreciarse por el público (quienes nos movimos en el escenario vimos algunos y nos perdimos de otros), algo previsible considerando la amplitud del espacio.

El mérito del montaje se encuentra precisamente en los riesgos tomados al momento de construir este proyecto. Una puesta que deja un mensaje importante, acerca de lo que fuimos y somos ahora como sociedad, la idiosincrasia que heredamos. Así como los aciertos y errores que cada generación trae consigo. País de otros está presentándose en el Teatro Ensamble, de jueves a domingo, hasta el 10 de diciembre.

Maria Cristina Mory Cárdenas
5 de diciembre de 2017

Conversatorio: EL CLOWN: UNA MIRADA MÁS ALLÁ DE LA NARIZ

Con la participación de Paloma Reyes de Sá, Alex Ticona y Fiorella Kollman

Día: Lunes 11 de diciembre.
Hora: 8:00pm (Hora exacta).
Lugar: Casa Mocha Cultural – Av. Saenz Peña 104, Barranco.

Los Dramaturgos (www.losdramaturgos.com), página web dedicada a la recopilación y la difusión de la dramaturgia nacional, gracias al apoyo de Teatro Club, viene organizando el “1er Ciclo de Conversatorios Teatrales”.

Esta iniciativa tiene como objetivo principal generar debates, cuestionamientos, diálogos de interés acerca del teatro y diferentes aspectos de él. Los conversatorios se realizarán mensualmente, en puntos descentralizados de nuestra capital, y serán de ingreso gratuito.

Para acceder a la programación anual de conversatorios, puede ingresar a la siguiente nota:

Conversatorio Nº5: “El Clown: Una mirada más allá de la nariz”
Se llevará gracias al apoyo de la Casa Mocha Cultural y contará con los reconocidos clowns, payasos y directores: Paloma Reyes de Sá, Alex Ticona y Fiorella Kollman; además de la moderación del Coordinador General de este ciclo de conversatorios, Mario Zanatta. Ellos se reunirán en este espacio de diálogo y reflexión para profundizar y debatir sobre el clown en nuestro país, sus ramas y las maneras y modos de abordarlo, proporcionando una mirada más honda de esta valiosa expresión artística.

Para mayor información, lo invitamos a visitar nuestro fanpage:

¡Los Dramaturgos agradece su gentil apoyo en la difusión!

domingo, 3 de diciembre de 2017

Estreno: GERMÁN BAUSCH Y LA CIUDAD DE UN PEQUEÑO CORAZÓN

Alumna de la Universidad Científica del Sur presenta obra de teatro rítmico

En el Teatro Auditorio Miraflores, con la participación de Julián Legaspi y Jean Pierre Magnet.

Alumna del último ciclo de la Carrera de Artes Escénicas de la Universidad Científica del Sur y Conejo Lunar Producciones presentan la obra de teatro rítmico “Germán Bausch y la Ciudad de un Pequeño Corazón”, que narra los inicios de la vida artística del galardonado escritor cuzqueño de ascendencia alemana Germán Bausch Bedoya, la lucha por su vocación literaria y su compromiso contra la centralización en el Perú. Atravesando por diversos hechos en los que se verá inmerso en conflictos familiares y laborales, Germán será puesto a prueba para cumplir su sueño.

Bajo la dirección de Frida María Tapia Laguna, con la actuación del reconocido actor Julián Legaspi, junto a Tomás Gutierrez, Natalia Bonifaz, Alberto Vidarte, Giancarla Saavedra, Ariana Espejo, Vanessa Hernández y Adriana Muñoz, con la participación del músico de alta trayectoria Jean Pierre Magnet, el maestro compositor-director Carlos Tapia y el pianista Adrián Briceño Gérard.

La obra se presentará en el Teatro Auditorio Miraflores los días 09 y 10 de diciembre a las 8:30 pm.

En Perú atravesamos una limitación de oportunidades laborales artísticas, el pensamiento centralista se mantiene aún en el siglo XXI y aparentemente estas oportunidades sólo se presentan en la capital. Esta obra basada en hechos reales muestra al escritor Germán Bausch en sus principios como literato y la perseverancia del artista para alcanzar sus metas con un pensamiento de descentralización y valoración totalitaria del Perú partiendo de la vocación. En tiempos actuales es una historia pertinente porque la vocación es un tema dejado de lado por muchos estudiantes o trabajadores, siendo un tema constante hasta el día de hoy, presentamos a Germán Bausch como ejemplo de lucha por los sueños y, finalmente, la llegada al éxito gracias al talento y perseverancia.

Conejo Lunar Producciones es una productora artística formada en el año 2017 que busca promover el arte nacional multicultural a través de costumbres y personajes que cultivaron el arte en Perú. Frida María Tapia, gestora del proyecto, se une a Sadhit Laguna y Carlos Tapia, motivados por la búsqueda de fusionar expresiones artísticas y por la innovación estética para encaminar esta productora que tiene como primera puesta en escena la obra de teatro rítmico “Germán Bausch y la Ciudad de un Pequeño Corazón”.

Entradas a la venta en la boletería del teatro y al correo electrónico: produccionesconejolunar@gmail.com
Entrada General…….. S/.35
Estudiantes………….. S/.30

Contacto: Conejo Lunar Producciones (984731773)

Crítica: 12 EN PUGNA

Condenar o no…he ahí el dilema

Un grupo de personas se alistan para decidir acerca de la culpabilidad o no de un joven acusado por el homicidio de su propio padre –un típico juicio norteamericano- sin embargo; no será tan sencillo que doce personas lleguen a un acuerdo unánime (debe ser así, de lo contrario el juicio tendría que ser anulado); surgiendo el entredicho, cuando uno de los jurados manifiesta su inconformidad frente a los demás -en apariencia decididos a condenar al muchacho a la silla eléctrica-  Este es el argumento del filme estadounidense  de los años cincuenta "12 Angry Men" (12 Hombres en pugna), el mismo que bajo la producción de la Asociación Cultural “Sinraztro” y la acertada dirección de Jhonatan Céspedes Roncalla, se presentó en el Teatro “Federico García Lorca” del Centro Español del Perú.

Esta propuesta tiene matices e ingredientes muy interesantes, que van desde un elenco bien afiatado y de distintas edades: Yamil Sacín, Mauricio Lombardi, Paco Solís Fúster, Andrés Luna, Iñigo Luna, Titi Plaza, Airam Galliani, Jesús Sasai, Eka Konysheva, Mariel Zúñiga, Marco Antonio Ñique y Jorge Luis Pérez; hasta la inclusión de cuatro mujeres en el jurado (en la versión original todos son hombres ya maduros). Detalle destacable, considerando que se retratan características (valores, creencias, rasgos de la personalidad, etc.) que bien podría tener cualquier ser humano independientemente del género; sin embargo, la presencia femenina refresca el argumento y narrativa de la obra.

De otro lado, considero que es la interpretación de cada una de estas doce personalidades –muy particulares todas- la esencia misma de la representación; que empiezan a enfrentarse unas con otras, desde que el jurado número 8 –interpretado con precisión por Mauricio Lombardi- inicia un debate entre el jurado restante, con el fin de justificar con argumentos válidos la decisión final (después de todo se trata de una vida). Personajes recalcitrantes como los interpretados por Yamil Sacín y Titi Plaza -jurado 3 y jurado 10, respectivamente- daban cuenta de los distintos modos de ver la vida, las creencias, los prejuicios, las relaciones familiares fragmentadas y violentas, entre otros factores, que llevan a los seres humanos a actuar de una forma u otra, tomando decisiones erradas, sin percatarse de los detalles que pueden hacer una gran diferencia. Sobre todo, en un contexto difícil y delicado como el que representa un juicio. En general, cada personaje supo llevar de forma clara su acción, por tanto, la dinámica se centraba en las estrategias de cada cual para sostener su posición.

A su vez, 12 en pugna, coloca en la palestra un tema controversial como es la pena de muerte, tanto en el ambiente jurídico como en la sociedad civil. Invitando a una reflexión seria y consciente acerca del tema, puesto que primero habría que revisar las falencias que nuestro sistema judicial adolece. Una buena obra, bien adaptada e interpretada; que lleva a cuestionarnos que no siempre tendremos la razón, por ende, no somos dueños de la verdad y debemos aprender a escucharnos unos a otros.

Maria Cristina Mory Cárdenas
3 de diciembre de 2017

Crítica: MORBO

Las apariencias engañan

“Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo.” Aristóteles

Unipersonal testimonial de Beto Ortiz, dirigido por Gabriel de la Cruz Soler y presentado en el Centro Cultural Español del Perú los días 9, 10, 16 y 17 de noviembre.

Esta puesta en escena tocó temas de la vida privada del protagonista desde los inicios de su niñez hasta su etapa ya madura. Abordó dichos temas de una forma tragicómica para la diversión del espectador. Lo que llamó la atención de muchos fue la sencillez con la que contó cada una de sus anécdotas y de cómo aprendió a reírse de ellas, a pesar de que en un momento de su vida, por culpa de las mentiras de la prensa, desistió de volver a la TV. A pesar del dolor, de la pérdida de su querida madre, Beto aprendió a levantarse y continuar con su camino.

Los temas que tocó fueron el bullying que sufrió de niño, la leyenda del ¼ de pollo, cuando “salió del closet”, el primer beso con Magaly Medina que lo llevó a la fama, entre otros más. Debemos reconocer que no debió ser fácil para Beto parase delante del público y contar aspectos de su vida privada, pero lo hizo, cosa que rescato y admiro. A pesar de no ser una obra sólida, contó con varios espectáculos por parte  de otros actores que llevaron a otro nivel  este unipersonal: los bailes y la música estuvieron geniales e incluso la recreación que se mostró de una Lima antigua, que la mayoría de mi generación no conocía, encantó a más de uno. Sobre la escenografía, sencilla pero agradable; y sobre los implementos del actor, la peluca no le hacía ningún favor, pero sí hizo reír.

Se logró el cometido de conectar al público y ver al ser humano que hay en él. Todas las expectativas equivocadas que tenía respecto sobre quién era Beto Ortiz, fueron resueltas ese día. Gracias por tan bella función y por mostrarme una vez más que a pesar de que vivimos en una sociedad aún primitiva, existen personas tan extraordinarias que no tienen miedo de ser como son y que aprendieron a aceptarse y a vivir de la mejor manera. Una vez más, gracias por ser como eres y compartir con tu equipo tu historia.

Antes de cerrar esta crítica, quiero dejar esta frase que veo pertinente: “No mires al pasado, lo que cuenta es el presente. No hagas caso a la gente, haz lo que creas conveniente. Recuerda: no eres ni mejor ni peor... eres simplemente tú.”

María Victoria Pilares
3 de diciembre de 2017