jueves, 14 de febrero de 2019

Crítica: LABERINTO

Sinergia y teatralidad

Laberinto, obra creada por la reconocida dramaturga, actriz y docente huancaína María Teresa Zúñiga, se está presentando en la Asociación de Artistas Aficionados, bajo la dirección de Diego La Hoz. Cabe resaltar que EspacioLibre Teatro celebra, con este primer montaje en 2019, sus primeros veinte años de creación como grupo teatral.  

En palabras del propio director, montar esta obra significa “saldar una deuda pendiente con teatro peruano”*, pues el nutrido repertorio literario (abarcando la poesía, el teatro y la novela) de la dramaturga, resulta un aliciente y un desafío al mismo tiempo. En efecto, la propuesta aborda el lirismo de la narrativa con la fluidez y potencia necesarias para retratar en escena a estos personajes que transitan en un universo casi onírico. La trama relata la urgencia por desvelar los detalles de una guerra que parece no haber acabado en el presente, entonces se manifiestan las voces, los lamentos y remordimientos que ha dejado a su paso.

La convención propuesta funciona debido a la convergencia de ciertos elementos muy particulares, como la sinergia grupal de los actores: Aurora Colina (contundente en sus apariciones), Alexandra Jiménez (sosteniendo con verdad y conexión su personaje), Karlos López Rentería (en total armonía y coherencia con su personaje, dosificando la energía correctamente) y Brian Suárez (seguro y correcto en escena); ello aunado a las actuaciones individuales, las cuales evidenciaron la destreza física y la creación –del personaje- desde el cuerpo.

De otro lado, el montaje logra introducir al espectador a un espacio único, cargado de teatralidad. Se denota un quiebre entre realidad y ficción, acompañado de la presencia -imponente e ineludible- de los actores. Laberinto es una construcción escénica dotada de una singular estética, que es capaz de resaltar el fulgor propio de la esencia del texto y abre el camino de las interrogantes acerca de temas muy sensibles como lo es la guerra y sus estragos. Sin embargo, el final (un tanto repentino) pudo también haberse dosificado, en cuanto a energía quizá, puesto que había duda de si trataba realmente del final o era el inicio de otra escena (solo como un detalle de percepción).  

*Fuente: https://www.elpopular.pe/espectaculos/228253-aurora-colina-vuelve-escena-obra-teatral-laberinto-fotos

Maria Cristina Mory Cárdenas
14 de febrero de 2019

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