domingo, 29 de enero de 2017

Crítica: CRÓNICAS EN UN BAR

Casualidades de la vida

¿Te imaginas poder disfrutar varias obras en una misma noche? E incluso, poder elegir el inicio, desenlace y el final de cada una. Pues bien, vuelve en su tercera temporada a Victoria Bar, la puesta en escena de Crónicas en un bar. Se trata de un espectáculo de teatro-bar a la carta, que cuenta con cuatro historias cortas: cada una vendría a ser como un microteatro, por ser de corta duración. Las obras son presentadas en conjunto, con un intermedio de quince minutos entre cada una. Cada función es diferente a la otra, pues el desarrollo dependerá totalmente de la cartilla ganadora que marcó el público. La relación que habría en estas cuatro puestas en escena, sería  la actual sociedad en la que vivimos, pues se presentan temas como las rutinas, los gustos, las opciones religiosas y sexuales, la hermandad, el morbo, la fantasía, el amor y algunos hechos históricos. Crónicas en un bar, en general, es la mezcla perfecta de comedia y musical, con un toque de drama, donde puedes venir a disfrutar con los amigos.

La primera propuesta de la cartilla es ¿Aló, Angélique?, en la que una conductora de tv (Gabriela Navarro) presenta a un artista olvidado y gigoló (Stefano Tosso). Su programa transcurre al son de la música y de los agradecimientos a todas las mamitas que están en sintonía; sin embargo, no todo siempre sale como uno espera. Se trata de una parodia divertida de los programas más sintonizados de la televisión de peruana de hace algunas décadas, como los talk-shows de Laura Bozo y Gisela Valcárcel, dirigida por Pedro Pablo Corpancho. La segunda se titula Confía en mí, en la que Martín (Gabriel Gonzales) es un joven que ha decidido tomar los votos para convertirse en cura. Al enterase su amiga Lucia (Vera Pérez-Luna), esta intentará persuadirlo para que cambie de opinión, porque lo ama en secreto y no desea perderlo. Martin, al sentirse acorralado, empezará a sentir cosas por ella, pero a la vez se encontrará confundido y para no pecar, tendrá que alejarse de la tentación. En lo particular, se trata de una obra cómica con toques de realismo y exageración; es dirigida por Mario Gaviria.

La tercera propuesta tiene por nombre Muero por ti, en donde existen amores que matan: Pablo (Cristián Covarrubias) es un periodista que va en busca de su pareja (Lia Camilo), ya que ella le confiesa que tiene una noticia que cambiará su vida. Es entonces cuando vemos lo fantasioso de esta obra y la típica rutina de la relación de pareja. Se dice que el amor sobrepasa tantas barreras, que incluso ni la muerte se puede resistir a ella. Es dirigida por Joaquina Maldonado. Y finalmente, Correspondencia, que empieza con un minimusical, a cargo de Sofía (Alicia Mercado), en el que sin querer encuentra un mensaje en el mail de su hermano Tomás (Nicolás Vilallonga). Ella buscará la forma de hablar con él, pero este está más ocupado en buscar el regalo perfecto. Es ahí donde ya no puede callar más y Sofía le confiesa un secreto. Es una comedia musical divertidísima, en donde escogieron conocidas canciones (de Despertar de Primavera, Chicago) a las que cambiaron totalmente las letras originales, manteniendo solo la melodía original. Dirigida por Roberto Prieto.

Las cuatro puestas en escena cumplen con el objetivo de hacer reír al público; si bien es cierto, unas son más simpáticas que otras, sería recomendable en algunos casos no caer en la redundancia, ya que esto puede cansar un poco al público. Por otro lado, en la parte musical, un poco más de seguridad al cantar. Algunas de las duplas que estaban en escena tenían más químicas que otras, pero fue agradable el ambiente bohemio, con un toque místico, que se prestaba para la escenografía. Para finalizar, esta cita textual de Juan Mayorga resulta pertinente: “El valor de una obra teatral no depende de su extensión, si no de su intensidad, de la generosidad con que enriquezca en experiencia a sus espectadores”.

Crónicas en un bar se presenta todos los martes y miércoles de enero desde las 8 pm en Victoria Bar (Av. Pedro de Osma 135 Barranco). Las entradas pueden adquirirse en la boletería del bar. El precio es de 40 soles por las cuatro obras (entrada única).

María Victoria Pilares
29 de enero de 2017