martes, 22 de noviembre de 2016

Crítica: EL ACTO

El suicidio como la rebelión del futuro

La obra “El acto” del dramaturgo mexicano Juan Carlos Valdez, nos coloca en un futuro (quizás no tan lejano) en dónde las prácticas democráticas han desaparecido y los hombres y mujeres viven en un estado de total control por parte del gobierno, control que incluye la vigilancia de conversaciones y actividades, llegando al punto de que, incluso, las profesiones y oficios son asignados desde el nacimiento y sin tener en cuenta deseos, sueños o talentos. Es decir, prácticamente el gobierno acabó con el libre albedrío del ser humano.

Ante esta situación extrema, los jóvenes de entre 15 y 25 años han encontrado una forma de rebelarse contra el sistema: el suicidio. Pero no es el simple acto de suicidarse lo que constituye la protesta, sino que lo han vuelto un fenómeno mediático, suicidándose masivamente en lugares públicos o volviendo suicidios individuales en virales en la red. De esta forma, suicidarse deja de tener como propósito el terminar con la vida para volverse, como dice el texto, “el acto con el que alguien deja su huella sobre la tierra y la humanidad, ante los ojos de todos para encontrar la trascendencia”.

Pues bien, en esta puesta producida por el Club de Teatro de Lima y dirigida por Jhosep “Josefo” Palomino (co-dirigió “Kapital” en el 2014), podemos llegar a sentir las sensaciones que una sociedad como la descrita provocaría en sus “víctimas”: hartazgo, rebeldía, miedo, y esto, gracias a una correcta puesta que optimiza sus recursos, y, como no, a la presencia de actores como Pold Gastello, Sheillah Gutiérrez y Omar del Águila, quienes dan el peso necesario a las escenas mejor acabadas de la obra.

Hay un par de escenas que son confusas y que no dejan del todo claro ni su mensaje ni su aporte a la trama. Lo malo es que una de ellas es la escena final, con lo que nos vamos con la sensación de habernos perdido de algo, o peor aún, que el montaje nos ocultó algo importante. Sin embargo, este problema surge del mismo texto, pero la dirección quizás pudo haber tomado alguna decisión para llenar dicho vacío.

De todas maneras, considero que “El acto” es una muy interesante oportunidad de ver a jóvenes actores, todos ellos talentosos, en su primer montaje profesional.

“El acto” va hasta el 11 de diciembre en el Teatro Auditorio Larco.

Daniel Fernández
22 de noviembre de 2016