viernes, 29 de enero de 2010

Crítica: TÍTERES (Colombia y México)

Tuve la oportunidad de apreciar tres montajes de títeres y marionetas muy diferentes entre sí, en cuanto a técnicas y estilos, a cargo de dos grupos colombianos y uno mexicano, quienes hicieron las delicias de los pequeños espectadores en el espacio alternativo durante la Ceremonia Teatral del Hain 2010, en el Auditorio del Salón Pacifico del Ex – CEIA. 

El Circo de Pulgas de Chester, a cargo del grupo colombiano de Títeres El castillo del gato, nos presentó una ingeniosa función circense estelarizada por diversas pulgas realizando malabares y acrobacias, gracias a la creatividad de su intérprete Luis Tangarife, quien utilizó diferentes técnicas para conferirle vida a sus minúsculas “estrellas”. Sin embargo, el inicio de la obra pudo haber sido mejor desarrollado, pues las aventuras previas del perro Chester no encuentran un desenlace coherente, por lo que fácilmente pudo ser prescindible. 

Por su parte, los también colombianos Edgar Cárdenas y Liliana Martin y su Compañía de Títeres y Payasos A-Garrapatta, presentaron el espectáculo titulado Farsa Alarma. La historia, ciertamente compleja, envuelve a un payaso prisionero de su propia marioneta y a la historia de un pueblo acechado por un felino. El mérito del montaje recae en haber logrado transmitir el mensaje claramente, a pesar de su inherente complejidad y el tamaño un tanto reducido de algunos de los títeres. Lo mejor: el notable manejo de la marioneta, que realmente cobró vida en manos de su creador.

El grupo mexicano Monigotes y Monifatos presentaron El Pastellini perdido, una divertida comedia de títeres, que nos mostró los enredos que provoca una simpática rata dentro de una pastelería con dos pasteleros muy particulares. La historia, bastante clásica y sencilla en su ejecución y desarrollo, mantuvo en vilo al auditorio, gracias al notable desempeño del titiritero Israel Delgadillo, quien interpretó todos los personajes evidenciando un manejo vocal envidiable. Junto a Zamantha Montiel, encargada de la presentación y la operación técnica, convirtieron ambos a El Pastellini perdido en uno de los mejores espectáculos infantiles de la Ceremonia Teatral del Hain 2010.

Sergio Velarde
29 de diciembre de 2010

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